Maheta Molango denuncia la sobrecarga tras la baja de Cole Palmer con Inglaterra
Cole Palmer se ha convertido en uno de los símbolos de la preocupación creciente por la sobrecarga de partidos en el fútbol de élite. El centrocampista ofensivo fue uno de los cinco jugadores lesionados que abandonaron la convocatoria de Inglaterra para la actual ventana de la Liga de Naciones, una situación que ha llevado a Maheta Molango, director ejecutivo de la Asociación de Futbolistas Profesionales, a reclamar cambios profundos en el calendario internacional.
Molango considera que las bajas en la selección dirigida por Thomas Tuchel reflejan un problema extendido en todo el continente. Para el responsable de la PFA, la acumulación de competiciones está impidiendo que las grandes figuras lleguen en las mejores condiciones a sus compromisos con los clubes y las selecciones.
Alarma por el calendario
Durante la cumbre de rendimiento de FIFPRO celebrada en Londres, Molango cuestionó que cinco futbolistas renuncien a jugar con Inglaterra por lesión cuando representar al combinado nacional suele ser uno de los mayores reconocimientos para cualquier profesional.
El dirigente puso a Palmer como ejemplo del desgaste al que están expuestos los internacionales. Señaló que el jugador habría encadenado cuatro veranos consecutivos de competición si hubiera disputado el Mundial y sostuvo que su ausencia responde directamente a las exigencias del calendario.
La advertencia no se limita al fútbol inglés. Molango citó también las recientes retiradas de Kai Havertz, Brian Brobbey y Kylian Mbappé de sus respectivas selecciones como muestras de una tendencia que, a su juicio, amenaza la calidad del espectáculo.
“¿Es este el fútbol que queremos, uno en el que quienes nos hacen soñar no pueden rendir?”, planteó. También alertó de que el modelo actual, tanto en el fútbol masculino como en el femenino, se está acercando a una dinámica de supervivencia en lugar de proteger el rendimiento de los mejores jugadores.
Críticas a la expansión de los torneos
El máximo responsable de la PFA pidió a la FIFA que reconsidere las demandas que impone a los futbolistas, especialmente tras la ampliación de la Copa del Mundo y del Mundial de Clubes. En su opinión, esas decisiones responden a objetivos ajenos al beneficio deportivo.
Molango definió el sistema como “enfermo” y aseguró que su funcionamiento gira en torno a la obtención de votos y a la consolidación de poder. Además, lamentó que jugadores de primer nivel como Palmer o Phil Foden puedan perderse un Mundial, al recordar que son las estrellas por las que el público paga una entrada.
La propuesta de descanso, sin encaje inmediato
La PFA plantea una reforma que garantice a los jugadores un periodo estival de seis semanas: tres de vacaciones y otras tres dedicadas a recuperar la preparación física antes de volver a competir.
Rebecca Caplehorn, responsable de fútbol de la Premier League, respaldó la idea desde el punto de vista conceptual, aunque admitió que resulta impracticable con la planificación vigente. Según explicó, siempre aparece algún compromiso que impide reservar ese margen de seis semanas.
Caplehorn subrayó que, sin modificaciones regulatorias y una reordenación real del calendario, las competiciones no podrán asegurar el descanso y la readaptación que reclaman los futbolistas.