Mario Kempes avisa a Lamine Yamal: el Mundial exige otra prueba para brillar
El futbol mundial mira con lupa a Lamine Yamal, pero el exdelantero argentino Mario Kempes ha pedido cautela: para él, el Mundial exige un tipo de examen distinto al que se vive en La Liga. El campeón del mundo en 1978 sostiene que la grandeza real se certifica cuando un futbolista tiene capacidad de cargar a su selección en el escenario más exigente.
Key takeaways
- Kempes ve que el Mundial somete a los jugadores a una exigencia mayor que la de La Liga, especialmente por el nivel de escrutinio.
- Para el exinternacional, el salto de “buen jugador” a “figura” se nota en la presión de las eliminatorias.
- Aun reconociendo el potencial de Yamal, el argentino subraya que aún debe demostrar su estatus en la cita mundialista.
- El debate en España pasa por la eficacia ofensiva, tras un arranque con poca contundencia.
- Kempes identifica a Pedri como el jugador que marca el ritmo y sostiene la circulación del balón en La Roja.
- La trayectoria de Yamal en el torneo se ha visto condicionada por una reaparición tras una lesión larga.
El Mundial, un filtro diferente para las estrellas
Al referirse al impacto del extremo de 18 años con la selección española, Kempes remarcó que Yamal tiene que confirmar que está hecho para ser una referencia mundial. El exgoleador señaló que en Barcelona ya se ha visto, pero que el Mundial es la prueba donde se mide el valor de los grandes futbolistas.
En ese sentido, el ganador del Mundial de 1978 insiste en que los duelos de eliminación cambian el guion. Para él, en torneos internacionales se separa con más claridad a quienes brillan de forma sostenida de los que realmente sostienen el peso de los momentos decisivos.
Kempes también explicó por qué el salto del fútbol de clubes al de selecciones no es automático. Comparó la comodidad de jugar en un equipo “aceitado” con el reto de representar a un combinado nacional, donde ciertas limitaciones que pueden pasar desapercibidas en el ritmo de la liga aparecen rápido en un campeonato de duración limitada, como el Mundial.
“No es igual jugar con el equipo como en Barcelona, donde muchos ya están acostumbrados”, añadió. Según su visión, la familiaridad con los jugadores del Barça suele llegar por la Champions, pero el Mundial es otra historia y otra intensidad.
A pesar de esas dificultades, Kempes recordó que Ralf Rangnick, entrenador del Austria, ha señalado recientemente que Yamal podría alcanzar un nivel parecido al de Messi si logra mantenerse físicamente bien y mentalmente estable.
España avanza, pero falta pegada: el rol de Yamal y Pedri
España ya aseguró su presencia en las rondas eliminatorias, aunque la discusión en torno al equipo sigue abierta por la eficacia de cara a gol. Tras un partido discreto frente a Uruguay, crece la exigencia de encontrar un líder en el terreno de juego que dé un paso al frente cuando el partido se aprieta.
En ese contexto, Kempes señaló a Yamal como un posible punto de apoyo para España, aunque dejó claro que hay más elementos. El argentino destacó que Pedri es quien marca el ritmo del equipo, se convierte en la referencia desde el mediocampo y el jugador que sostiene el balón cuando La Roja necesita controlar.
“Creo que Yamal puede ser ese gran referente para España, pero hay más. Pedri es el que dicta el ritmo, es una referencia en el centro del campo y es el jugador que tiene el balón en España”, afirmó Kempes.
El escenario también aumenta la presión sobre el extremo catalán. Su papel se vuelve clave después de que, en la fase de grupos, celebrara el “arribo” de España tras su tanto contra Arabia Saudita, un momento que elevó las expectativas de cara al tramo decisivo.
Lesión, minutos controlados y el reto de sostener el nivel
El camino de Yamal por el torneo ha estado marcado por el regreso tras una lesión de larga duración sufrida al final de la temporada en el ámbito doméstico. El cuerpo técnico ha sido cuidadoso con su tiempo de juego, lo que habría afectado la continuidad y el ritmo que se notó en el empate de España durante la fase de grupos.
Además, con Nico Williams en la mira por otra posible lesión, el peso sobre Yamal se incrementa todavía más, ya que el equipo necesita soluciones ofensivas de forma constante y con impacto real.
El joven ya había comentado previamente que marcar con su selección en el Mundial era un “sueño hecho realidad”. Sin embargo, ahora el reto es más complejo: mantener ese nivel cuando llegue el tramo más duro del campeonato.
España observa un camino exigente en eliminatorias y, si todo sale como se espera, podría desembocar en una gran final frente a Argentina. En ese horizonte, las miradas están puestas en si el futbolista maravilla logrará guiar a La Roja hasta el último partido, recogiendo el desafío que Kempes plantea: demostrar que pertenece al grupo de los mejores, al nivel de los cracks mencionados y del fútbol de élite.