Martínez en Leverkusen: el eco de Xabi Alonso y la filosofía de Guardiola
Las comparaciones con Xabi Alonso llegaron casi de inmediato tras la llegada de Carles Martínez a Bayer 04 Leverkusen. La conexión futbolística parece casi inevitable: ambos son españoles y su recorrido como entrenadores arrancó en los escalafones formativos de dos de los grandes clubes de su país.
Key takeaways
- Carles Martínez y Xabi Alonso comparten origen español y una formación temprana como entrenadores en academias de élite.
- El técnico madrileño construyó su carrera en La Masia, después de un breve paso como futbolista en el circuito profesional y otra etapa previa en el entorno del Espanyol.
- Leverkusen lo presenta como una opción secundaria tras la marcha de Andoni Iraola, quien eligió fichar por Liverpool.
- Martínez llega con un perfil claramente vinculado al fútbol ofensivo, la posesión con control y la adaptación táctica según el rival.
- El director deportivo Simon Rolfes destacó su historial, su ambición y su capacidad para dar minutos a jugadores jóvenes.
De La Masia a la banca del Toulouse: el camino de Martínez
Martínez y Alonso comparten un patrón: ambos iniciaron la labor de dirección técnica en las categorías inferiores de los dos colosos españoles. En el caso de Alonso, su base se sitúa en la cantera del Real Madrid, mientras que Martínez, tras su etapa como jugador, empezó su etapa formativa en La Masia, la famosa academia de Barcelona, donde estuvo antes de un periodo vinculado a Espanyol.
Los dos entrenadores aterrizaron en Leverkusen con un bagaje que, en términos de resultados, no estaba asociado inicialmente a un camino meteórico. Alonso fue incluso señalado como una alternativa joven para el banquillo del Real Madrid, aunque su trayectoria como entrenador no arrancó con la regularidad que se esperaba: tras no ser promovido al primer equipo de los blancos, se trasladó a la Real Sociedad, donde dirigió únicamente al conjunto de reservas.
Martínez, por su parte, dejó el entorno del Barça en 2019 en medio de una reorganización. Luego tomó rumbo al extranjero para liderar las categorías Sub-19 de Al-Rayyan SC y, posteriormente, las selecciones Sub-20 de Kuwait durante tres temporadas. En 2023 dio el salto definitivo a la dirección de un primer equipo: primero fue durante seis meses asistente y responsable de metodología en el FC Toulouse. En esa etapa, el equipo consiguió ganar la copa nacional, y al verano siguiente asumió el cargo como entrenador principal.
Fútbol directo, posesión moderna y energía en la banda
En la primera campaña completa de Martínez al frente del Toulouse, el club logró su mejor clasificación de la década. Para la temporada 2025/26, el equipo ya escalaba hasta el noveno puesto. Aun así, pese a esos datos, su nombre se mantuvo relativamente lejos del foco general, motivo por el que en Leverkusen se le ve como una alternativa detrás de Andoni Iraola, que finalmente optó por incorporarse a Liverpool FC.
Para el entorno de Bayer, el interés por Martínez también se explica por lo que se espera que regrese a la cancha. A diferencia de la temporada anterior, cuando Leverkusen, bajo la dirección de Kasper Hjulmand, sufrió por falta de un plan de juego claro y por actuaciones irregulares, la afición confía en volver a un estilo de fútbol más nítido, preciso y con vocación ofensiva, el tipo de propuesta que el público asoció con Alonso.
El técnico de 42 años apuesta por un modelo moderno basado en la posesión: construcción controlada, lectura inteligente de los espacios y aceleraciones pensadas para romper líneas. Además, subraya la necesidad de adaptarse de forma flexible a cada rival y de sostener un trabajo defensivo colectivo con orden. En su planteamiento también aparece un elemento que conecta con Alonso: el uso de una defensa de tres centrales, sistema que Martínez ya había empleado en el Toulouse.
En la línea de la transmisión del mensaje, su forma de estar en la banda es otro punto a favor. Mientras Hjulmand, con su serenidad de estilo escandinavo, rara vez mostraba mucha carga emocional, Martínez se presenta como un metrónomo activo: gesticula con intensidad y lanza órdenes claras en cada tramo del partido para influir continuamente en lo que ocurre sobre el césped.
Su manera de trabajar con futbolistas jóvenes también se considera un aval. En el Barça, colaboró en el despegue de carreras de nombres como Gavi, Fermín López, Xavi Simons y Ansu Fati, reforzando la idea de que su proyecto se nutre del talento emergente y no solo de la inmediatez.
Presentación en Leverkusen y guiños al “Bayer DNA”
En conjunto, la percepción sobre Martínez es la de un auténtico obsesionado por el fútbol en el mejor sentido. No es casual que en su país lo comparen con el entrenador legendario Pep Guardiola por el nivel de detalle y la forma meticulosa con la que analiza el juego. Incluso hubo un episodio ampliamente comentado: durante su boda, el entonces futbolista reconvertido a entrenador mantuvo a su esposa, María, esperando un rato para que él y algunos invitados pudieran jugar un partido rápido de fútbol antes de la celebración. El matrimonio continuó adelante con normalidad, pese a su devoción por el “bello juego”. El propio Martínez llegó a afirmar: “He sido entrenador durante 15 años. Mi esposa dice que es lo único en lo que realmente soy bueno, y tiene razón”.
Cuando Leverkusen presentó a Martínez el viernes pasado, Simon Rolfes, director deportivo del club, reconoció que al principio la elección podía resultar “un tanto sorprendente”. Sin embargo, matizó que revisando su trayectoria y su encaje con el Bayer 04, se encuentran similitudes: según Rolfes, Martínez transmite pasión, ambición y determinación, además de mostrar valentía para apostar por futbolistas jóvenes. También destacó su experiencia en Francia, donde dirigió un plantel con un perfil internacional, algo que el club considera comparable a su propio ecosistema.
Rolfes insistió en que el “ADN Bayer” encaja bien con el estilo español. Al mirar hacia el futuro y pensar en el siguiente entrenador español en la banca, explicó que desde que asumió como director deportivo en 2018 era lógico mirar a España. Para él, el éxito del fútbol de clubes español en las últimas dos décadas tiene una explicación clara.
Ahora, el reto más grande para Martínez está por delante: convertir su propuesta en el nivel máximo de exigencia. Además, en Leverkusen ya existe un precedente cercano de cómo una idea puede convertirse en historia ganadora con un técnico español.
En su primera reacción pública, Martínez habló de Xabi Alonso: “Voy a llamarlo y seguro que hablará conmigo. Lo conozco y sé que es una buena persona que solo quiere lo mejor para Leverkusen”. También subrayó que su compatriota mostró “cómo puede funcionar un entrenador español”. “Lo que consiguió aquí fue fantástico”, añadió el entrenador, que con 42 años se marca como objetivo llevar al equipo de vuelta a lo más alto de la Bundesliga. “Es un club grande. Para triunfar hay que trabajar mucho. Eso es lo más importante. Luego sacaremos el máximo de todo”, sentenció.
Martínez parece tener las herramientas adecuadas para el salto, pero las expectativas también obligan a asumir que el margen de error no será grande. En Leverkusen, el desafío no es solo sostener una idea: es demostrar que puede convertirse en resultados en un escenario que exige siempre más.