Mbappé y Haaland reviven la rivalidad: el duelo que sueña con ser histórico
¿Podría ser este el instante en el que vuelva a encenderse una rivalidad que llevaba tiempo dormida? A solo dos jornadas de un Mundial en el que ambos han quedado encuadrados en el mismo Grupo, Kylian Mbappé y Erling Haaland se encuentran inmersos en una pelea mayúscula por el Botín de Oro, con el morbo de que su duelo promete quedarse en la historia.
Los dos futbolistas llegan con el impulso de haber firmado dobletes en sus respectivos partidos iniciales del torneo, frente a Irak y Senegal, respectivamente. Así, en el escenario de Boston se prepara un choque de alto voltaje entre dos delanteros que llegan en plena forma y cuyo resultado puede marcar quién termina como líder del Grupo I.
Con cuatro goles cada uno, todavía quedan por detrás de Lionel Messi, que acumula cinco tantos después de una primera tanda espectacular con un triplete y un doblete en los dos primeros compromisos de Argentina. Mientras la carrera por el máximo anotador mantiene el foco sobre ellos, también surge la pregunta: ¿por qué la rivalidad entre Mbappé y Haaland no ha alcanzado todavía la dimensión de la era Messi vs Ronaldo?
La respuesta parece tener mucho que ver con el contexto en el que compiten. Hoy por hoy, ambos desarrollan su carrera en ligas distintas: Haaland está en plena consolidación como figura del Premier League en el Manchester City, mientras que Mbappé se ha convertido en una de las piezas destacadas del nuevo ciclo del Real Madrid en LaLiga.
A esa diferencia competitiva se suma un factor mediático: el City no siempre tiene el mismo peso global que otros rivales habituales del campeonato inglés. Con frecuencia, muchos aficionados neutrales observan con cierta indiferencia el dominio reciente del equipo, impulsado por el proyecto respaldado desde Abu Dabi.
En el momento más intenso de la rivalidad Messi-Ronaldo, ambos estaban situados en bandos enfrentados del Clásico, en una etapa en la que el fútbol español funcionaba casi como un monopolio entre dos grandes. Esa tensión se alimentaba con nombres como José Mourinho y Sergio Ramos, además de choques europeos de gran tamaño, aunque en muchos de esos capítulos el Barcelona de aquellos años terminara imponiéndose con más frecuencia al Madrid.
En cambio, Haaland y Mbappé no compiten de manera directa de forma regular, salvo en la Champions League y en la lucha por el Balón de Oro europeo, lo que ha provocado que su duelo particular no termine de adquirir el mismo ritmo ni la misma intensidad constante.
Además, hay un elemento clave que explica por qué esta historia aún no despega del todo: Haaland estuvo durante un tiempo considerable fuera del foco internacional. De hecho, este Mundial es el primer gran torneo de su carrera a los 25 años.
Mbappé, por su parte, llega a este tipo de citas con experiencia acumulada: esta es la quinta final de su trayectoria. Y su peso ha sido decisivo para que Francia aparezca siempre entre las favoritas en esas ocasiones, incluyendo el antecedente inolvidable de haber levantado el trofeo mundial cuando apenas era adolescente, en 2018.
La ausencia previa de Haaland en el escenario internacional hizo que parte de ese supuesto “enfrentamiento” quedara incompleto. Aun así, Noruega llega con etiqueta de sorpresa en esta edición y con la sensación de que puede lanzar un mensaje contundente que acelere la intensidad del relato.
También conviene recordar que las batallas entre Messi y Ronaldo con sus selecciones han sido tan atractivas como sus duelos de clubes. Ambos representaban a candidatos reales en el Mundial, con posibilidades de pelear por el título, y además sumaron prestigio continental al conquistar el Campeonato Europeo y la Copa América, respectivamente.
Hay, incluso, señales de respeto mutuo entre las estrellas de la nueva era. Durante el tiempo en el que Messi y Ronaldo dominaban el panorama, ninguno dejaba demasiado claro qué pensaba del otro, y llegó a comentarse que incluso existía cierto rechazo personal, sobre todo en los picos del Clásico.
Sin embargo, más recientemente esa distancia parece haberse reducido. Los dos referentes se han encontrado trabajando juntos en campañas publicitarias para marcas como Louis Vuitton y Lego.
En una entrevista en 2023 para Canal+, Haaland habló de Mbappé con elogios: “Es muy fuerte. Los franceses tienen suerte de que juegue con la selección. A mí me gustaría que jugara con Noruega, pero no es el caso. Aun así, es un jugador increíble. Es rapidísimo, muy potente y lleva haciéndolo durante muchos años”.
Continuó con una reflexión sobre su longevidad al máximo nivel: “¿Qué es? ¿Dos años mayor que yo? Es una locura. A veces tienes que recordarte que todavía tiene diez años arriba. Es fenomenal”.
Además, ambos delanteros son perfiles diferentes. Haaland es un nueve puro, especialista en cazar oportunidades dentro del área y en superar a los defensores para llegar a balones filtrados. Mbappé, en cambio, ha pasado mucho tiempo como extremo con capacidad de irrumpir desde los laterales, tanto en el Paris Saint-Germain como con Francia, y puede marcar desde prácticamente cualquier zona gracias a su explosividad y a su pegada.
En contraste con la era Messi-Ronaldo, que aunque tenía estilos muy distintos compartía una ubicación predominante de extremo en los momentos más altos de sus carreras alrededor del Clásico, esa coincidencia hacía que la sensación de competencia directa fuera constante, empujándose mutuamente a cotas elevadísimas.
Mbappé ha señalado esa diferencia como motivo para no equiparar del todo su caso con el de Haaland. “No solo juego arriba”, dijo en 2022. “Juego por la izquierda y por la derecha. Con todos mis respetos, no creo que nadie pueda cambiar de posición cada año y seguir manteniendo un rendimiento enorme al máximo nivel”.
También ellos mismos han intentado apartarse de las comparaciones con los dos grandes de la historia, evitando que el enfrentamiento de la próxima generación se convierta en un espectáculo demasiado forzado.
La razón es comprensible: sería un privilegio volver a presenciar una rivalidad con la calidad de Messi y Ronaldo, ambos con gestas extraordinarias en anotación, momentos de magia y conquista de títulos. Entre los dos acumulan más de 900 goles y una cantidad descomunal de trofeos: 81 piezas de plata, además de un archivo interminable de grandes jugadas.
“Eso es lo que piensa todo el mundo”, dijo Haaland en 2023 a France Football cuando le preguntaron si él y Mbappé eran el relevo de Messi y Ronaldo. “Pero hay que subrayar lo locas que han sido las cosas que han hecho Messi y Cristiano. Y también hay que recordar que todavía las siguen haciendo, aunque ya están más mayores. Siguen siendo futbolistas fantásticos”.
Y añadió sobre su enfoque personal: “Pero yo no hablo de ponerme contra otros jugadores; no es mi manera de verlo. Me centro en mí. Solo intento ser mejor cada día, seguir disfrutando de lo que hago y convertirme en la mejor versión de mí”.
Antes del partido del Mundial ante Irak, Mbappé reforzó esa postura en rueda de prensa. “Messi es el mejor jugador, junto con Cristiano, eso está claro. Yo intento ayudar a mi equipo a ganar otro Mundial. Lo demás es debate para los periodistas. Ahora mismo no estoy pensando en Haaland”.
“Messi ha mostrado lo que hemos visto; eso es debate para la gente y está bien, pero no es algo que tenga en mente. Lo que quiero es llevar el trofeo a casa. No voy a estar aquí cuando cumpla 40; me habrán sacado antes. No hago planes de futuro: solo pienso en el presente, en disfrutar el Mundial”.
La nueva rivalidad, al menos, ha encontrado combustible en enfrentamientos destacados de Champions League, donde Mbappé ha terminado llevándose ventaja con claridad.
Se vieron por primera vez en los dieciseisavos de la temporada 2019-20. En ese momento, Haaland aún jugaba en el Borussia Dortmund. Sus dos goles ayudaron a que el BVB obtuviera una ventaja sorprendente de 2-1 en el partido de ida en Alemania, pero el PSG revirtió la eliminatoria en el segundo capítulo para ganar el global 3-2. Mbappé entró como suplente al final por una molestia, aunque estuvo entre quienes replicaron la particular celebración de meditación que suele hacer Haaland tras los partidos.
Luego, en el playoff de eliminación directa 2024-25, volvió a imponerse Mbappé. Después de que ambos realizaran movimientos sonados dejando el PSG y el Dortmund, respectivamente, el City de Haaland respondió en la ida con un doblete, pero en la vuelta Mbappé respondió con un triplete para que el Madrid avanzara. El Haaland que no estaba al cien tuvo que presenciarlo desde el banquillo.
La máquina goleadora noruega consiguió por fin saborear la victoria la campaña pasada. En un choque de fase de liga en el Bernabéu, su penal le dio el triunfo en ese partido, con Mbappé como suplente. Después se volvieron a cruzar en los dieciseisavos, aunque el francés lesionado tuvo un papel mínimo: el Real llegó a cuartos pese al gol de Haaland en el segundo tramo, con un marcador agregado de 5-1.
En términos de títulos europeos, sin embargo, Haaland parte con ventaja. Formó parte del conjunto del City que logró el triplete en 2023, mientras que Mbappé todavía aguarda su momento de conquistar plata continental.
Existe, no obstante, un ingrediente que podría elevar este duelo a otra dimensión y acercarnos a una historia del tipo Messi vs Ronaldo. Se trata de un escenario futbolístico que se ha mencionado durante mucho tiempo: Haaland como posible objetivo tanto del Real Madrid como del Barcelona, con rumores que han cobrado fuerza en las últimas fechas hacia el conjunto catalán.
Si el noruego llegara a vestir la camiseta del Barcelona para jugar contra el Madrid de Mbappé, sería una señal clara del inicio de una nueva etapa en su rivalidad. Ahí sí habría un cara a cara directo cada temporada en el marco de la rivalidad histórica que separa al Clásico en dos bandos. Al fin y al cabo, Ronaldo era un año menor que Haaland cuando se incorporó a Los Blancos y comenzó a tomar impulso su larga batalla con Messi.
De momento, eso sí, queda por ver qué tan realista es el plan. El Barcelona apenas se está recuperando de un periodo de turbulencias económicas posterior a la etapa del Covid, mientras que Haaland se muestra “feliz” en el Etihad.
En marzo, en medio de informaciones sobre una posible mudanza al Camp Nou, el agente de Haaland, Rafaela Pimenta, explicó en La Sexta: “Tenemos mucho respeto y admiración por el Barcelona, pero no ha habido ningún contacto para una posible transferencia. El futbolista renovó su contrato hace unos meses, está muy contento en el Manchester City. Todo le está yendo muy bien allí y de verdad no tenemos nada que hablar sobre un cambio cuando las cosas van tan bien en el City”.
Así que, por ahora, puede que haya que esperar para ver si el duelo Haaland-Mbappé termina de prender con fuerza. Pero un capítulo del Mundial en Boston, con todo lo que hay en juego, sin duda servirá para avivar las brasas y convertirlo en un enfrentamiento aún más atractivo para el gran público.