McKenna, el Nº1 de Toronto: ¿puede ser la base inmediata de los Maple Leafs?
Con el Draft de la NHL de 2026 ya superado y el debate encendido, la atención en Toronto se centra en Gavin McKenna, elegido con el número 1 por los Maple Leafs. La pregunta que se repite en la liga es hasta qué punto puede convertirse en una figura inmediata, en una línea similar al impacto que tuvo Matthew Schaefer en los Islanders, o al peso histórico de Denis Potvin, pieza clave hace más de cinco décadas.
La comparación con Potvin y la idea de “fundación”
Jim Devellano, alto directivo vinculado a los Red Wings y con experiencia directa en decisiones de primer nivel, aseguró que McKenna puede ser el tipo de jugador alrededor del cual se construye un equipo durante años. En un mensaje por correo, manifestó: “McKenna es el verdadero negocio. Sí, será tan bueno como Denis Potvin lo fue para los Islanders cuando yo los evaluaba”.
Devellano, vicepresidente senior y gobernador alterno de Detroit, conoce bien el valor de una elección #1. Se desempeñó como cazatalentos de Canadá del Este para la franquicia de expansión New York Islanders, fue contratado en 1972 por el entonces gerente general Bill Torrey y, de acuerdo con su trayectoria, tuvo un rol central al orientar la decisión de seleccionar a Potvin con el pick de primer lugar en el Draft de la NHL de 1973.
Además, sostuvo que el paralelismo va más allá de la etiqueta de “estrella”: “Como Potvin fue la base para los Islanders, McKenna puede ser el cimiento para los Leafs. Cuando elegimos a Denis, Torrey y yo pensamos que teníamos un superastro para los próximos 15 años; ese fue el horizonte mientras jugaba en la isla”.
- Devellano remarcó que McKenna tiene potencial para convertirse en la “fundación” del proyecto en Toronto.
- Planteó que la comparación con Potvin no es solo talento individual, sino la capacidad de sostener la identidad del equipo.
El legado de Potvin y el contexto de los No. 1
El directivo también recordó su trabajo durante la era que terminaría por definir una dinastía en Nueva York. Señaló que, en ese proceso de construcción, descubrió a futuras leyendas de los Islanders como Bryan Trottier, Mike Bossy y Clark Gillies, el núcleo de un equipo que ganó cuatro Stanley Cups consecutivas entre 1980 y 1983.
En esa misma línea, agregó que los Leafs podrían seguir el guion de combinar un jugador central con piezas complementarias. “McKenna le da a Toronto un superastro para armar el equipo a su alrededor, como hicimos nosotros en la isla. Luego sumamos selecciones del draft, como el compañero defensivo de Potvin, Ken Morrow (cuarta ronda, número 68 en el Draft de 1976), quien formó parte de un conjunto que hiló 19 victorias consecutivas en series de playoffs rumbo a la Copa”.
Sobre el Draft de 1973, realizado en el Hotel Mount Royal de Montreal, Devellano recordó un dato que marca la magnitud de la elección: Potvin fue la selección unánime para el número 1 y no existía discusión por un segundo nombre. “No tuve ninguna duda sobre ser el primer pick”, escribió Potvin en su autobiografía de 1977, Power on Ice.
Potvin también relató el ambiente que lo precedía desde el hockey juvenil: “Desde que jugaba en el nivel junior, me decían que iba a ser ‘el próximo Bobby Orr’”.
Cuando Potvin se retiró de la NHL tras la campaña 1987-88, dejó números que permanecen como referencia: máximo histórico del circuito en goles de playoffs (56), asistencias (109) y puntos para un defensa (165). Además, se llevó el Calder Trophy en 1973 como novato del año, ganó el Norris Trophy como mejor defensor en tres ocasiones (1976, 1978 y 1979) y fue capitán de los Islanders durante la dinastía.
En el mismo marco histórico, se mencionó el contraste generacional: Orr, por su parte, jugó para los Boston Bruins, equipos ganadores de la Stanley Cup en 1970 y 1972.
Lo que dicen los analistas y la expectativa en Toronto
Mientras la liga discute el techo de McKenna, el debate también se centra en cómo medir su impacto frente a otros primeros picks. Un analista del hockey, Allan Kreda, explicó en un mensaje por correo que las comparaciones de talento entre generaciones siempre son difíciles: “Es complicado contrastar talentos de distintas épocas”.
Kreda cubrió la etapa de Potvin y escribió la biografía de Ken Morrow, Ken Morrow: Miracle Gold, Four Stanley Cups, and a Lifetime of Islanders Hockey, publicada el 30 de septiembre de 2025. En su evaluación, apuntó una diferencia clave: “La principal diferencia es que Denis llegó con la carga de ser el jugador que debía cargar con el peso de una franquicia joven. En cambio, McKenna será una pieza importante, pero no el elemento único, mientras Toronto cuente con nombres como Auston Matthews”.
El mismo mensaje dejó claro el factor de presión: “Denis llegó con expectativas enormes y las cumplió todas. McKenna sabe lo que hace falta para ganar desde temprano, y eso le servirá en el entorno de presión de Toronto”.
La confianza de Devellano también se apoyó en su historial como reconstruccionista. Sostuvo que mantuvo su “mano” de draft incluso después de que, en 1982, asumiera como gerente general de Detroit. Recordó que los Red Wings no habían terminado más arriba que quinto en la Norris Division durante los cuatro torneos anteriores, y que el primero con su llegada fue 1982-83.
En su autobiografía, The Road to Hockeytown: Jimmy Devellano’s Forty Years in the NHL, explicó cómo comenzó la reconstrucción: “Empecé la reconstrucción de Detroit eligiendo a Steve Yzerman (número 4) en 1983”.
El dirigente sostuvo que la llamada “Cortina de Hierro”, que limitaba la facilidad para que estrellas nacidas en Rusia firmaran con equipos de la NHL, no frenó el plan. Aseguró que fue clave para incorporar a los “Russian Five” a Detroit: seleccionó al defensor Nicklas Lidstrom en la tercera ronda (número 53) del Draft de 1989, y al delantero Sergei Fedorov en la cuarta ronda (número 74).
Los logros posteriores convirtieron esas elecciones en pilares. Lidstrom ganó la Stanley Cup cuatro veces (1997-98, 2002 y 2008) y el Norris Trophy en siete ocasiones: incluyendo tres seguidas entre 2001 y 2003, y otras dos en 2006-08. Fedorov conquistó el Hart Trophy en 1994 y el Ted Lindsay Award, premio entregado al MVP de la liga y al jugador más sobresaliente, respectivamente, además de ser campeón de Copa en tres ocasiones (1997-98 y 2002). Ambos entraron al Salón de la Fama con la Clase de 2015.
Devellano también recordó una selección adicional: “En la 11ª ronda —y en el puesto 221 en general— tomamos al incomparable Vladimir Konstantinov. Nos ayudó a ganar nuestra primera Stanley Cup en 1997. Lamentablemente, su carrera se cortó por un accidente severo”.
- Kreda remarcó que comparar talentos de distintas eras es “tricky” y señaló el matiz: Potvin cargó con el peso de una franquicia joven, mientras McKenna tendrá a su alrededor piezas como Auston Matthews.
- Devellano sostuvo que la historia de Detroit respalda su visión: decisiones de draft y reconstrucción con apuestas que terminaron convirtiéndose en campeones.
Reacciones en Toronto y cuándo se verá el veredicto
En Toronto, la euforia por McKenna podría extenderse hasta el inicio de la temporada. Wendel Clark, ex capitán de los Maple Leafs y elección número 1 del Draft de 1985, se mostró optimista sobre el impacto del nuevo prospecto y sobre su facilidad para adaptarse a los medios, algo que en Toronto suele ser especialmente intenso.
Clark lo expresó tras el draft en el podcast “Bottle Rocket with Alena Sycheva”: “Será más fácil para McKenna empezar aquí con 18 años que llegar con 28. Gavin va a aprender todo desde el principio. No hay mejor ciudad para jugar que Toronto”.
Un cazatalentos consultado por correo sobre McKenna y el defensa de los Islanders Matthew Schaefer, vigente ganador del Calder Trophy, planteó una expectativa distinta: “La idea es que McKenna no tendrá las mismas exigencias que Schaefer, quien encajó tanto física como mentalmente desde el día 1”.
La sentencia, en cualquier caso, tendrá que esperar. “El jurado estará hasta octubre”, resumió la conversación, y Devellano cerró la idea con un mensaje de responsabilidad deportiva: “Cuando comiencen los partidos reales, el muchacho tendrá que demostrar lo que Denis Potvin, Steve Yzerman y Nick Lidstrom hicieron por mí”.
Como siempre, el tiempo dictará el resultado.