Jiménez y Quiñones encienden a México: triunfo histórico ante Ecuador
México llevaba 40 años esperando una noche con ese tamaño de emoción. Y llegó: dos estallidos de los delanteros Raúl Jiménez y Julián Quiñones le dieron a El Tri su primer triunfo en la fase eliminatoria de un Mundial desde 1986, desatando en el Estadio Azteca una liberación que solo se entiende después de décadas de frustraciones.
Key takeaways
- Raúl Jiménez y Julián Quiñones firmaron dos cierres determinantes para que México rompiera una sequía histórica en rondas de eliminación directa.
- Roberto Alvarado se convirtió en el primer futbolista de México en registrar tres asistencias en un mismo Mundial.
- Gilberto Mora, titular con 17 años y 259 días, fue el segundo más joven en iniciar un partido de knockout en la historia de los Mundiales, solo por detrás de Pelé.
- Javier Aguirre aprovechó el plan desde el banquillo con decisiones que alteraron la estructura ofensiva del equipo.
- El rendimiento individual se reflejó en una noche de control, con aportes clave en defensa y circulación para sostener el resultado.
Una clasificación que se celebra en clave histórica
La historia de la noche también tuvo nombre propio: Roberto Alvarado. El mediapunta volvió a ser una pieza central en el ataque, encontrando espacios y conectando el juego alrededor de Jiménez, Quiñones y Gilberto Mora. Su impacto no se limitó a la asistencia del momento, sino que quedó refrendado con un hito estadístico que lo coloca como el primer mexicano en alcanzar tres asistencias en un solo Mundial.
En el once inicial apareció una apuesta distinta: Gilberto Mora. Con la serenidad de un veterano, el jugador de 17 años y 259 días se convirtió en el segundo más joven en arrancar un duelo de fase eliminatoria mundialista, únicamente superado por Pelé, quien lo hizo a los 17 años y 239 días en 1958.
Calificaciones del partido ante Ecuador
Raúl Rangel — 7/10: Su intervención más relevante llegó en el primer tiempo, cuando detuvo un remate de John Yeboah desde la izquierda. Ese corte permitió a El Tri llegar al descanso sin encajar y le dio tranquilidad a un equipo que atravesó un inicio exigente.
Jorge Sánchez — 7/10: Se mostró firme en tareas defensivas y con seguridad al momento de participar. Fue de sus actuaciones más sólidas con la selección, especialmente por cómo administró su zona.
César Montes — 7/10: Estuvo cerca de anotar tras un tiro de esquina, pero Hernán Galíndez lo evitó con una gran atajada. En lo defensivo, volvió a aportar estabilidad junto a Johan Vásquez.
Johan Vásquez — 7/10: No siempre fue lo más agresivo con su salida en algunos tramos, pero su trabajo atrás resultó confiable. Limpió situaciones de peligro y ayudó a México a controlar la presión de Ecuador.
Jesús Gallardo — 6/10: Su tarea no fue estruendosa, pero sí útil. Realizó coberturas defensivas importantes y colaboró para que México mantuviera el arco en cero.
Érik Lira — 7/10: Fue de los más intensos: su carácter se notó en cada disputa. Su presencia le dio a El Tri más mordida en el mediocampo.
Luis Romo — 7/10: Las aportaciones en los últimos tres juegos terminaron influyendo en la forma en que México se movió. Junto a Lira construyó una sociedad que ofreció a los atacantes una base desde la que atacar.
Gilberto Mora — 8/10: Antes del inicio, Mora sonreía y bromeaba con sus compañeros, como si el momento fuera normal. Luego, sobre la cancha, hizo lo que pedía la noche: su rol en libertad desordenó la línea defensiva de Ecuador y abrió un camino distinto hacia el último tramo del campo.
Roberto Alvarado — 8/10: Fue una de sus mejores exhibiciones con la selección. Desde una posición más centrada generó problemas constantes y, además, entregó la asistencia del gol de Quiñones. Con ese pase, alcanzó el registro de tres asistencias en un mismo Mundial, el primero en lograrlo para México.
Raúl Jiménez — 7/10: Marcó su segundo tanto del torneo y siguió buscando maneras de conectar para que otros entraran al ataque. Se notó su liderazgo y su definición fue el golpe que terminó de destrabar a México.
Julián Quiñones — 8/10: México se vio más sereno cuando el balón cayó en sus pies. También retrocedió cuando el equipo necesitó ayuda desde atrás y apareció donde importaba en el tramo final. El gol confirmó lo que se venía observando en el torneo: es el atacante más determinante de México.
Obed Vargas — 6/10: Ayudó a cerrar los caminos por el centro para Ecuador y brindó apoyo a Lira en el tramo final. Mantuvo el plan y cumplió sin complicaciones.
Santiago Giménez — 6/10: Buscó espacios para participar, aunque ingresó cuando México ya empezaba a gestionar el partido. Aun así, su movilidad obligó a Ecuador a vigilarlo.
Brian Gutiérrez — 5/10: Le faltó contundencia en la zona decisiva. Sustituir los espacios que Mora dominaba no era tarea sencilla.
Orbelín Pineda — 7/10: Tuvo un intento muy cerca de convertir para poner el 3-0. Sumó energía al mediocampo y ayudó a mantener el ritmo de El Tri en los minutos finales.
Israel Reyes — 6/10: Entró para dar forma a una línea de tres defensores y aportó respaldo en el cierre. Contribuyó para que Vásquez y Montes sostuvieran el resultado.
Aguirre, el plan que cambió el guion
Javier Aguirre — 9/10: Volvió a demostrar que su lectura desde el banquillo pesa. El hecho de apostar por el inicio de Mora fue una decisión valiente que terminó modificando la forma de atacar de México. Además, esa elección permitió que Alvarado recibiera el balón en mejores zonas, otorgándole más claridad al equipo durante el primer tiempo. Aguirre hizo que el equipo creyera y, sobre todo, logró algo que ningún entrenador mexicano había conseguido desde 1986: ganar un partido de fase eliminatoria en un Mundial.