México vs Inglaterra: el inicio de octavos del Mundial 2026 se retrasa por clima
CIUDAD DE MÉXICO— El inicio del partido de octavos de final del Mundial 2026 entre México e Inglaterra se retrasó una hora por las condiciones climáticas severas en la capital mexicana. El encuentro, que estaba previsto originalmente para las 18:00 hora local, finalmente arrancará a las 19:00, con el objetivo de priorizar la seguridad por el riesgo de tormentas eléctricas en las inmediaciones del estadio.
Retraso del arranque y protocolos por tormenta
- La FIFA informó que, debido al mal tiempo en Ciudad de México, incluyendo el peligro asociado a rayos cerca del estadio, el silbatazo del duelo de octavos de final entre México e Inglaterra se movería.
- El comunicado señaló como nueva hora de inicio las 19:00 (21:00 en horario de EDT), remarcando que la prioridad es la integridad y seguridad de todas las personas.
- Una hora antes del horario inicialmente programado (18:00), se ordenó resguardarse; posteriormente, a las 17:10, se confirmó formalmente el cambio de horario al arranque de las 19:00.
- Los aficionados que ya estaban dentro del Estadio Azteca recibieron la decisión con silbidos y protestas.
- Alrededor del coloso de Santa Úrsula se observaron banderines amarillos, señal de que los protocolos de tormenta estaban activos.
- Durante la previa se escuchó tronar sobre el recinto y se registraron destellos de relámpagos, mientras la lluvia y el granizo golpeaban con fuerza.
- Se pidió a medios y asistentes que permanecieran bajo resguardo hasta que el temporal amainara: el público se refugiaba bajo el techo del Azteca, y personal de seguridad y otros trabajadores se agrupaban bajo carpas y cualquier cobertura disponible.
Antes de la decisión final, el viernes se discutió la posibilidad de adelantar el partido para evitar el impacto de las tormentas durante el horario del encuentro. En un momento se contempló que el arranque pudiera ser a las 12:00 hora local, es decir, seis horas antes de lo previsto, pero tras nuevas conversaciones el inicio se mantuvo en el plan original hasta que el clima obligó a modificarlo.
Reacción de los entrenadores y lectura del contexto
Javier Aguirre y Thomas Tuchel coincidieron en que, pese a las conversaciones previas sobre el horario, ninguno de los equipos se vio realmente distraído. Aunque Aguirre sí tuvo tiempo de expresar su molestia en radio mexicana respecto a la opción de adelantar el inicio: cuando parecía que el partido arrancaría a las 12:00, describió la decisión como un “golpe al estómago” y aseguró que no le gustaba en absoluto.
Asimismo, Tuchel resaltó el desafío adicional que representa la altitud para Inglaterra en el Estadio Azteca. El técnico afirmó que adaptarse físicamente a esa condición en apenas cuatro días es prácticamente imposible y advirtió que esa variable puede convertirse en otra barrera durante el partido.
El entrenador también insistió en la necesidad de mantener la calma pese a un arranque complicado por el ambiente previo. Señaló que dentro del “burbujón” la concentración se mantiene y que, mientras más grandes son las instancias, más ruido aparece alrededor, pero el enfoque del trabajo debe permanecer sólido.
Tuchel explicó que no es posible influir en decisiones externas y subrayó que, tras el traslado a México unas horas más tarde, el horario del partido terminó quedando como estaba planeado, por lo que consideró que no vale la pena perder la cabeza. En su visión, la altitud “es lo que es” y el ambiente del público local también “es lo que es”, factores que, en conjunto, no juegan a favor de su equipo.
Con todo, el técnico expresó optimismo respecto a la capacidad de reacción del plantel: dijo que el grupo deberá superar obstáculos con espíritu, compromiso y la unión interna que mantiene al equipo unido. Aseguró que el plantel se preparará para lo que viene y que la energía del estadio se sentirá en el transcurso del partido, pero sostuvo que la clave está en enfocarse únicamente en lo que sí se puede controlar.
Reglas por rayos y un reto extra para el plan de juego
De acuerdo con el protocolo de FIFA, el juego debe detenerse si un rayo ocurre dentro de un radio de ocho millas. La acción se interrumpe y no se reanuda hasta que transcurran 30 minutos sin registros de rayos; además, cada impacto reinicia el conteo y vuelve a colocar el cronómetro de espera en cero.
Mientras las previsiones meteorológicas indicaban que la tormenta continuaría con truenos, el escenario del Estadio Azteca se transformó en un centro de resguardo y control, con el objetivo de garantizar que el partido pudiera reanudarse en condiciones seguras.