El Milan perfila una renovación de su plantilla que afectaría a Fikayo Tomori y Ruben Loftus-Cheek. El club no contempla prolongar los contratos de los dos futbolistas ingleses más allá de junio de 2027, una decisión que abre la puerta a salidas en los próximos mercados y aliviaría una masa salarial cercana a los 10 millones de euros brutos por campaña.
Dos salidas con calendarios distintos
- Tomori aparece como el caso más inmediato. El defensa central, de 28 años, podría abandonar San Siro durante la próxima ventana de enero.
- Loftus-Cheek, de 30 años, tendría prevista una salida al término de la temporada, en el mercado estival.
- La marcha del zaguero en enero permitiría al Milan dejar de asumir aproximadamente seis meses de su salario, mientras que la salida conjunta de ambos liberaría recursos para incorporar perfiles más adecuados al modelo de Ruben Amorim.
Tomori, sin minutos pese a su trayectoria
La situación de Tomori se ha deteriorado de forma notable. En un primer momento quedó fuera de la dinámica del equipo e incluso sin dorsal asignado, aunque recuperó su sitio en el grupo cuando no se concretaron algunas salidas durante el verano.
Sin embargo, el central todavía no ha disputado un solo minuto esta temporada con Amorim al mando. Su pérdida de protagonismo contrasta con su peso reciente en el club: suma 214 partidos con la camiseta rossonera y fue una pieza importante en la conquista del Scudetto 2021-22.
Loftus-Cheek pierde espacio en el centro del campo
El mediocampista permaneció en el plantel tras un verano agitado, pero ha ido perdiendo participación conforme se estabilizaban las alternativas ofensivas del técnico portugués. En los cuatro últimos encuentros del Milan, solo fue titular en uno.
Amorim ya había destacado las condiciones del inglés, aunque también señaló el aspecto que debe mejorar: “Lo tiene todo: es fuerte por arriba y sabe asociarse con el equipo, pero necesita participar más en el juego”. La irregularidad del volante ha favorecido que otros compañeros se adelanten en la pugna por un puesto inicial.
El parón, clave antes de visitar al Sassuolo
El Milan aprovechará el parón internacional para ordenar el equilibrio interno de la plantilla antes de su visita al Sassuolo, prevista para el 11 de octubre. La exigencia de competir en tres torneos obligará a Amorim a gestionar las rotaciones con precisión y a definir el futuro de los jugadores con menor presencia.
La posible venta de Tomori y Loftus-Cheek no solo modificaría el plantel: también daría al club margen económico para reforzarse con futbolistas que encajen mejor en la propuesta táctica del entrenador.