Modric renueva con el AC Milan y explica cómo la “escucha” evitó dudas tras el golpe final
El croata Luka Modric renovó su vínculo con el AC Milan por una temporada más y, en medio de un cierre de campaña marcado por el golpe de quedar fuera de la zona de Champions, explicó los motivos que lo llevaron a seguir en San Siro: primero, escuchar a su cuerpo y confirmar que aún tiene el nivel y la motivación para competir; después, el deseo de revancha tras una recta final dolorosa por una lesión. El mediocampista, de 40 años, admitió que el equipo perdió intensidad en el tramo decisivo y que esa brecha mental fue clave en la caída al quinto puesto.
Una renovación basada en sensaciones físicas y mentales
Modric aseguró que desde hace tiempo tenía en la cabeza la idea de continuar, pero que no quiso apresurarse con la firma. Según su relato, pudo haber cerrado el acuerdo ya desde diciembre, aunque prefirió esperar para evaluar su estado real y mantener el control sobre su rendimiento. El punto central fue comprobar si seguía sintiendo la misma pasión y si su cuerpo le permitía sostener exigencias de élite sin rebajar sus propios estándares ni las expectativas del club.
El croata explicó que, con el paso del tiempo, las respuestas fueron las que esperaba: se siente bien, mantiene la motivación y, cuando vio que la directiva seguía apostando por él, no surgieron dudas adicionales sobre su continuidad.
El golpe final: quinta plaza y un objetivo que se escapó
La campaña 2025-26 de los rossoneri tuvo un inicio ilusionante y buena parte del año se mantuvieron como principales perseguidores del Inter, hasta que una caída pronunciada en las últimas semanas les terminó costando el salto a la máxima competición continental. Para Modric, el desenlace fue particularmente frustrante para todo el grupo, porque el equipo no alcanzó el objetivo mínimo: clasificarse a Champions.
El mediocampista reconoció, además, que le dolió no poder aportar en los partidos más determinantes por un problema físico: sufrió una fractura en el pómulo que lo dejó fuera en el tramo crucial. Su ausencia se notó en el liderazgo y en la chispa creativa que suele aportar en el campo, justo cuando más se necesitaba estabilidad para sostener la pelea.
De “estar arriba” a perder el foco: el origen, según Modric
Más allá del impacto deportivo del calendario final, Modric señaló un quiebre colectivo de carácter mental. Indicó que pudo haber entrado cierta relajación cuando el cuarto puesto parecía prácticamente asegurado y que el equipo se terminó descolgando de la intensidad necesaria para conservar la plaza europea.
El croata apuntó a un momento específico: tras un partido clave contra la Lazio, el equipo habría perdido el ritmo competitivo requerido. A partir de ese punto, el conjunto pasó de luchar por el título a asumir que la situación podía resolverse sin el mismo nivel de esfuerzo, cometiendo un error que terminó pagándose en la clasificación.
Motivación intacta pese a las dudas en el exterior
En el debate público también apareció la idea de que su rendimiento en el Mundial y el quinto lugar con el Milan podrían ser el preludio del retiro. Modric rechazó esa lectura: dejó claro que no eligió seguir para “cerrar mal” o para evitar un final complicado, sino por la experiencia vivida y por la relación con el club.
El futbolista sostuvo que una de las razones principales fue el afecto recibido en San Siro y el interés real de la institución por contar con él. Para Modric, el motor que mantiene su continuidad es la alegría por jugar y el vínculo con la afición, por encima de cualquier narrativa sobre su “etapa final”.
Con la renovación ya firmada, el croata expresó su intención de repetir y mejorar lo mostrado en la temporada anterior: volver a aportar a nivel colectivo, buscar un cierre más positivo y, sobre todo, conseguir que el Milan termine la campaña con el mejor desenlace posible.
Modric renovó por una temporada con el AC Milan y, tras admitir que el equipo se cayó por una combinación de factores deportivos y una pérdida de intensidad mental, se presentó como pieza clave para la recuperación: primero desde lo físico y lo emocional, y luego apuntando a que el Milan vuelva a cumplir su objetivo europeo.