Neymar reaparece tras 981 días y admite nervios en su vuelta con Brasil
Tras 981 días fuera de escena y con el futuro en el aire, Neymar por fin volvió a enfundarse la camiseta amarilla en un escenario mundialista. El delantero no defendía a Brasil desde octubre de 2023, cuando sufrió una rotura del ligamento cruzado anterior y del menisco de la rodilla izquierda en un partido ante Uruguay. En Miami, y bajo las indicaciones de Carlo Ancelotti, comenzó el encuentro frente a Escocia desde el banquillo y saltó al terreno de juego a los 30 minutos del segundo tiempo en el Hard Rock Stadium.
El regreso estuvo marcado por la emoción. Al momento de hablar con calma en una entrevista, el jugador describió el torbellino que le cruzó por la cabeza antes de pisar el césped: “Mi corazón estaba acelerado, muy nervioso… ¡pero feliz! Orgulloso, todo salió bien”, expresó en declaraciones recogidas por TV Globo.
La tensión acumulada durante años de recuperación y trabajo con fisioterapia terminó por desbordarse después del pitazo final. Neymar fue visto llorando sobre el campo y, más tarde, explicó que esas lágrimas fueron una mezcla de sensaciones tras tanto tiempo lejos de la selección, señalando que necesitaba ese desahogo.
Consciente de lo que significaba volver, el crack también dejó claro el estado físico con el que encaró el compromiso: “Estoy muy contento de volver a vestir la camiseta de la selección después de tres años. Estoy bien físicamente, gracias a Dios. Fue duro estar fuera esos días, pero no estuve totalmente parado. He entrenado muy fuerte durante 25 días para llegar en buena forma a los partidos. Así que estoy muy feliz, muy satisfecho”, remarcó en UOL.
Y añadió sobre su entrada al partido: “Fue una mezcla de emociones cuando entré. Hacía mucho tiempo que no vivía esto con la camiseta, lejos de la selección, pero gracias a Dios todo salió bien y pude regresar”.
Además, Neymar puso el foco en el respaldo que recibió desde su entorno más cercano durante todo el proceso. Contó que su familia conocía “todas las dificultades” que atravesó para estar listo para el Mundial. La presencia de sus seres queridos en las gradas del estadio en Miami hizo todavía más especial el instante, sobre todo por el significado del número 10 en su regreso.
“Ellos saben todo lo que pasé, todas las luchas que tuve que atravesar para estar hoy aquí, y el objetivo era representar a la selección, volver a jugar. Es muy emotivo verlos ahí, emocionados y felices con mi retorno”, confesó el brasileño.
En lo deportivo, el triunfo 3-0 quedó encarrilado incluso antes de que Neymar disputara minutos, pero su incorporación terminó de aportar continuidad al plan de Brasil. El resultado confirmó a la selección como primera del Grupo C y la colocó con mucha moral de cara a los octavos de final, donde avanzará a la ronda de 32. La victoria ante Escocia sirvió para afinar detalles colectivos y para integrar al número 10 en el ritmo competitivo del equipo sobre suelo estadounidense. En el siguiente compromiso, Brasil se medirá con el segundo clasificado del Grupo F, en el que están Países Bajos, Japón y Suecia.
Con el foco ya en lo que viene, Neymar cerró con un mensaje de ambición: “Como dije, estoy muy feliz y ahora es eliminación directa. Hay que seguir ganando para lograr nuestro objetivo final”.