Olise, el comodín de Francia: por qué puede inclinar la previa del Mundial
En la previa del Mundial, el extremo del Bayern Múnich Michael Olise se volvió una figura particular dentro del entorno francés: en el horario de almuerzo del viernes, mientras el resto del plantel terminaba de servirse, él ya estaba instalado en una gran mesa rectangular reservada para que los futbolistas tomen sus comidas. Allí, según se percibe en el día a día, Olise encuentra su lugar.
Key takeaways
- Olise suele refugiarse en su propia dinámica durante la concentración, incluso a la hora de comer, donde se lo ve adelantado al resto.
- Rayan Cherki destacó su perfil: aprecia que el jugador “se maneja por su cuenta” y lo ve como una gran figura dentro y fuera del campo.
- El impacto de Olise en la temporada es señalado como determinante: suma 25 goles y 28 asistencias en 57 partidos con el Bayern y, con Francia, registra participación en más de un tanto por juego, además de cinco tantos y una asistencia en sus últimos nueve encuentros.
- Antes del Mundial, marcó un triplete con Francia en el último amistoso de preparación: 3-1 ante Irlanda del Norte.
- Didier Deschamps considera que Olise puede ser clave en el torneo, pese a que lo describe como introvertido, y remarcó su libertad para decidir dentro del plan.
- El debate táctico en Francia gira en torno a si debe jugar como mediapunta (número 10) o en su posición más natural tras el cambio previo a la Copa.
Un jugador que evita el ruido y marca diferencias
Michael Olise no encaja en el molde del “superestrella” tradicional. Fuera del césped, tiende a esquivar los focos y, por eso, casi no brinda entrevistas: prefiere no hablar demasiado con los medios. Su manera de expresarse, como él mismo suele transmitir, está en el terreno de juego. En Francia, esa idea se resume en la sensación de que su fútbol habla por sí solo, algo que encaja con el tipo de influencia que genera cada vez que recibe el balón.
En el campamento de Les Bleus y entre sus seguidores existe la convicción de que este Mundial será el de Olise. La lectura es clara: el nivel que viene mostrando esta temporada tanto con el club como con la selección lo coloca como una pieza excepcional. Con el Bayern, las cifras que se mencionan son contundentes —25 goles y 28 asistencias en 57 partidos— y, además, se subraya que su participación ofensiva supera el promedio de un gol o asistencia por encuentro. Con Francia, los registros también acompañan: cinco goles y una asistencia en sus últimos nueve partidos con la camiseta azul.
Con apenas 24 años, Olise aparece no solo como uno de los mejores futbolistas del momento, sino también como un jugador decisivo y con enorme capacidad de impacto. Esa combinación es la que alimenta la expectativa de que pueda sostener el rendimiento durante toda la competencia.
El triplete que encendió la confianza y el dilema táctico
La señal más reciente llegó en el último amistoso de preparación para el Mundial, cuando Francia derrotó 3-1 a Irlanda del Norte en el encuentro previo al torneo. Allí, Olise firmó un triplete y dejó una impresión tanto con balón como sin él. Se lo vio letal, siempre ubicado en el punto exacto y con alta efectividad en cada acción.
Tras el campamento de precompetencia, el seleccionador Didier Deschamps expresó su satisfacción. Señaló que el jugador está brillando con confianza y con una precisión quirúrgica, y remarcó que Francia necesitará esa versión durante el Mundial. También sostuvo que, aunque Olise es muy reservado, su forma de jugar está cargada de libertad, y que todo su recorrido lo llevó a ese nivel.
En el partido contra Irlanda del Norte, Olise actuó desde la banda derecha, un rol similar al que desempeña con el Bayern. Desde esa franja, puede exprimir al máximo sus recursos y, además, disfruta la idea de meterse hacia el centro para influir de forma directa en el desarrollo del juego. Sin embargo, su historia reciente no fue idéntica.
Durante más de un año antes del Mundial, Deschamps lo utilizó como mediapunta ofensivo más centrado. Como número 10, Olise dispone de más margen para moverse y tomar decisiones. Aun así, en Francia se mantiene la discusión sobre cuál es el sitio ideal para él: el lugar donde, según se argumenta, ha terminado convirtiéndose en uno de los mejores jugadores del mundo.
Para el entrenador, el desafío es equilibrar esa elección con el funcionamiento del frente ofensivo formado por Kylian Mbappé, Ousmane Dembélé, Désiré Doué y Olise. La idea es clara: necesitan entender los movimientos y los tiempos entre ellos para aprovechar al máximo su potencial ofensivo. En su mejor versión, Deschamps sostiene que esa línea es la más potente del torneo, y confía en que el cuarteto conectará rápido.
De Londres a la selección: paciencia, camino y estreno
Deschamps también se mostró satisfecho con otro aspecto: la decisión de Olise de vestir la camiseta francesa. El jugador nació en Londres con madre francesa-algerina y padre nigeriano-inglés. Pudo elegir entre varias selecciones vinculadas a su historia familiar, pero creció viendo material de Zinedine Zidane y Thierry Henry, además de seguir el recorrido de Francia que logró el doblete —Mundial de 1998 y Eurocopa de 2000—.
Olise además transitó por las categorías juveniles de Les Bleus. Aun así, el técnico tardó en llamarlo al primer equipo: tuvo que llegar el momento correcto. Deschamps, que deja el cargo tras el Mundial, cuenta con un amplio abanico de talento en su etapa al frente, pero asegura que rara vez tuvo un jugador como Olise. La clave fue esperar el instante preciso.
Ese “momento” llegó en septiembre de 2024, en el duelo ante Italia, cuando Francia cayó 3-1. Antes de ese punto, Olise ya había dejado una impresión en los Juegos Olímpicos de 2024, donde el combinado francés aprovechó sus cualidades para encaminarse hacia la conquista de la medalla de plata, con el propio Olise como protagonista.
Ahora, la pregunta que queda abierta para el seleccionador es dónde encajará mejor Olise dentro de la estructura final, para que pueda contribuir a que Francia busque su tercera corona mundial. La prueba llegará pronto: el martes, en New Jersey, Francia enfrentará a Senegal.