Premier League, LaLiga, Bundesliga y Serie A exigen reformas a la FIFA
Las cuatro grandes ligas europeas han elevado la presión sobre la FIFA con una declaración conjunta en la que exigen una reforma profunda de su gobierno interno, después de la retirada del proyecto FIFA Forward Enterprise, que contemplaba vender participaciones del Mundial a inversores privados.
Key takeaways
- Premier League, LaLiga, Bundesliga y Serie A reclaman cambios estructurales en la administración de la FIFA.
- El plan de abrir el Mundial a capital privado fue retirado tras una fuerte contestación.
- Las ligas denuncian decisiones unilaterales que agravan la carga del calendario para clubes y futbolistas.
- La propuesta europea incluye un órgano permanente con presencia de federaciones, ligas, clubes y jugadores.
- Gianni Infantino pretende presentarse a la reelección en el Congreso de la FIFA previsto para marzo en Marruecos.
Una exigencia de cambios más allá del proyecto retirado
La ofensiva de las principales competiciones domésticas de Europa no se limita al fracaso de FIFA Forward Enterprise. Aunque la iniciativa comercial fue descartada, Premier League, LaLiga, Bundesliga y Serie A consideran que persisten las condiciones institucionales que hicieron posible su planteamiento y que, a su juicio, ponen en riesgo la integridad del fútbol.
En su posicionamiento, las ligas sostienen que las bases históricas del deporte se han visto amenazadas durante los últimos años por un problema de gobierno de fondo. También responsabilizan directamente al presidente de la FIFA de haber impulsado medidas que califican de abusivas, en lugar de proteger al fútbol frente a ellas, una acusación que refleja el deterioro de la relación entre el organismo y algunos de los actores más poderosos del juego.
La tensión se intensificó durante el Mundial de este verano, marcado por varias controversias alrededor de Infantino y de la FIFA. Entre ellas figuró la anulación de la tarjeta roja mostrada al delantero estadounidense Folarin Balogun, una decisión que alimentó las dudas sobre el tratamiento de los expedientes disciplinarios.
Por ello, las cuatro competiciones reclaman límites constitucionales claros dentro de la FIFA y defienden que los asuntos disciplinarios individuales queden completamente al margen de cualquier injerencia política. Entienden que ajustes de procedimiento aislados, incluso después del episodio del proyecto de inversión, no resolverían el problema.
Calendario, representación y transparencia
Las ligas también apuntan al crecimiento de las competiciones y compromisos internacionales. Acusan a la FIFA de una política expansiva constante y de adoptar resoluciones de gran impacto sin una consulta suficiente, entre ellas las vinculadas a la ampliación del calendario internacional. La consecuencia, advierten, es una presión cada vez mayor sobre los futbolistas y una dificultad creciente para encajar los torneos nacionales.
Como respuesta, solicitan una nueva estructura de gobierno que incorpore de manera estable a los principales sectores del fútbol. La propuesta pasa por crear un organismo permanente en el que estén representadas las federaciones nacionales, las ligas, los clubes y los jugadores, tanto del fútbol masculino como del femenino.
Ese órgano debería recibir información completa sobre cada nueva iniciativa y tener una intervención efectiva en la toma de decisiones de la FIFA. Además, las ligas piden que cualquier plan relevante se presente antes de su aprobación con una justificación definida, datos que lo respalden y una evaluación independiente accesible públicamente.
El pulso llega mientras Infantino ha confirmado su voluntad de buscar un nuevo mandato. Las próximas elecciones a la presidencia de la FIFA se celebrarán en marzo, durante el Congreso previsto en Marruecos, y la posición coordinada de las grandes ligas europeas emerge como una de las oposiciones más relevantes a su continuidad.