PSG-Barcelona se jugará con seguridad reforzada tras las protestas en Francia
El partido de Champions League entre Paris Saint-Germain y Barcelona se disputará este martes en el Parque de los Príncipes, pese al escenario de tensión que atraviesa Francia tras un fin de semana de protestas, saqueos y ataques contra edificios públicos. El Gobierno francés descarta, por ahora, alterar el calendario europeo, aunque prepara un operativo de seguridad reforzado en París.
El PSG-Barcelona, fuera de las cancelaciones
La continuidad del encuentro fue ratificada después de una reunión de emergencia entre responsables gubernamentales. En ella se evaluó la posibilidad de suspender eventos previstos en los próximos días, incluidos compromisos de fútbol, pero el duelo entre el PSG y el conjunto azulgrana no quedó incluido entre las medidas restrictivas.
La decisión también mantiene sin cambios los demás partidos de las competiciones europeas programados esta semana. Entre ellos figura el Lille-Galatasaray, previsto para el miércoles en la ciudad del norte francés, una de las zonas donde se registraron daños en comercios durante los disturbios.
Un despliegue exigente en una capital bajo presión
El choque en París requerirá una importante presencia policial en un momento delicado para las fuerzas de seguridad, que ya venían afrontando semanas de movilizaciones estudiantiles. A la carga operativa se suma el antecedente de mayo, cuando la celebración del segundo título de Champions del PSG derivó en incidentes y decenas de detenciones en la capital. Durante aquellos sucesos, un grupo intentó irrumpir en una comisaría.
La violencia del último fin de semana se extendió por distintas ciudades del país. Ayuntamientos, otros inmuebles públicos y cientos de negocios fueron atacados, con un balance superior a 2.000 arrestos. Las imágenes de los disturbios han provocado impacto dentro y fuera de Francia y han vuelto a poner el foco sobre el clima social del país.
La cronología de una decisión bajo estado de alerta
- Las protestas derivaron durante el fin de semana en saqueos y actos violentos en varias ciudades francesas.
- Las autoridades reconocieron que el sábado se perdió el control en algunos grandes núcleos urbanos, donde numerosos comercios fueron asaltados.
- El ministro del Interior presentó su dimisión el domingo, pero el presidente Emmanuel Macron le pidió continuar al frente de la respuesta de seguridad.
- El Ejecutivo estudió cancelar acontecimientos deportivos, aunque confirmó la celebración del PSG-Barcelona y del resto de encuentros europeos.
- El partido del martes se jugará con un dispositivo reforzado mientras se concretan restricciones locales de movilidad.
Toques de queda limitados y revisión de fallos
El primer ministro, Sébastien Lecornu, ordenó a los prefectos aplicar toques de queda “muy limitados” y focalizados en las ciudades que lo requieran, con el objetivo de evitar nuevos episodios de violencia y pillaje. La delimitación concreta de las áreas afectadas será comunicada más adelante.
Macron también encargó al Ministerio del Interior adoptar todas las medidas necesarias para esclarecer las deficiencias de planificación y de recopilación de información que precedieron a los disturbios. La continuidad del fútbol europeo, por tanto, convivirá con una investigación política y operativa sobre la respuesta estatal.
Claves del escenario para la Champions
- PSG y Barcelona jugarán este martes en París según lo previsto.
- El operativo policial será reforzado por la situación de seguridad en la capital.
- No se anticipan modificaciones para los otros partidos europeos de la semana, incluido Lille-Galatasaray.
- Francia contabiliza más de 2.000 detenidos tras los disturbios del fin de semana.
- Los posibles toques de queda serán locales y de duración limitada.