El Milan rescató un empate en Roma tras llegar al descanso con dos goles de desventaja, en una reacción liderada por Diego Moreira y potenciada por la entrada de Christian Pulisic. El equipo dirigido por Ruben Amorim mantuvo así su condición de invicto en la Serie A, aunque su entrenador dejó claro que el rendimiento de la primera parte no puede repetirse.
Una triple sustitución que cambió el partido
Amorim movió el banquillo al comienzo de la segunda mitad e introdujo a Pulisic, Yunus Musah y Moreira. La decisión transformó el ritmo de un Milan que había sufrido antes del intermedio.
- En el minuto 65, Pulisic envió un centro preciso que Moreira convirtió con una volea baja y contundente.
- Antes de que transcurrieran dos minutos, Moreira firmó el 2-2 tras recibir una asistencia de Adrien Rabiot.
- El atacante se convirtió en el jugador más joven del Milan en lograr un doblete de Serie A saliendo desde el banquillo.
La vuelta de Pulisic fue determinante después de haber comenzado como suplente los tres primeros compromisos ligueros del curso. El estadounidense había sufrido microfracturas en la parte baja de la pierna durante el Mundial.
Amorim cuestiona la primera mitad
Pese al valor de la remontada, el técnico portugués no ocultó su malestar por el inicio de su equipo. Consideró que el Milan careció de energía y perdió demasiados balones en acciones sencillas, incluso sin una presión intensa del rival.
Amorim sí destacó el cambio de actitud posterior, al entender que tras el descanso se vio un conjunto completamente distinto. Sin embargo, advirtió que el punto conseguido no debe ocultar la necesidad de competir con regularidad durante los 90 minutos y no únicamente en una mitad.
Invicto en Italia y estreno europeo a la vista
El empate permite al Milan conservar su invicto en las primeras cuatro jornadas de la Serie A. Los rossoneri ocupan la quinta posición con ocho puntos.
El próximo desafío será continental: el Milan recibirá al Benfica portugués en San Siro el miércoles, en su debut de la Europa League. Amorim buscará que la intensidad mostrada en la segunda parte en Roma aparezca desde el pitido inicial ante el conjunto lisboeta.