Rasmus Højlund ya es del Nápoles: la nueva etapa tras su salida del United
Rasmus Højlund ya es historia en el Manchester United y ahora busca redefinir su carrera en Italia tras su traspaso al Nápoles por 38 millones de libras, una salida que se consumó después de un ciclo irregular en Inglaterra y que el propio delantero explicó a partir del cambio de estilo que llegó con el entrenador portugués.
De Nápoles a la Premier: el salto definitivo y el descenso de expectativas
El internacional danés recaló en Old Trafford en 2023 procedente del Atalanta por 72 millones de libras. En su primera temporada, el impacto fue inmediato: terminó como máximo goleador del club y además levantó la FA Cup bajo Erik ten Hag. Sin embargo, el rendimiento se desplomó con rapidez en el momento en que cambió el rumbo del banquillo.
- 2023: Højlund llega al Manchester United desde el Atalanta por 72 millones de libras.
- Su campaña inicial: queda como máximo artillero del club y conquista la FA Cup.
- Noviembre de 2024: con la llegada de Amorim, el delantero inicia una etapa de producción muy inferior.
- En ese periodo con el portugués: registra 8 goles en 40 partidos.
- Final de temporada clave: el United cae 1-0 en la final de la Europa League ante Tottenham, un resultado que Højlund considera determinante para cambiar el relato de su etapa.
- Verano de 2025: se concreta su salida definitiva al Nápoles por 38 millones de libras, tras la cesión en Italia.
- Enero de 2026: Amorim es destituido tras firmar el peor porcentaje de victorias de cualquier entrenador del United en la era Premier.
La explicación del delantero: adaptación táctica y “márgenes” que pesaron
En declaraciones a Gazzetta dello Sport, Højlund defendió que no hubo un error concreto o un problema aislado en su etapa inicial, sino una transición difícil. El atacante sostuvo que el primer año fue exitoso, pero que después el equipo entró en un periodo complicado y que la llegada de Amorim obligó a adaptarse a un plan distinto.
“No creo que haya pasado algo específico. Llegué a un club con un entrenador y fue un año difícil, con muchas lesiones. Aun así ganamos la FA Cup y fui el máximo goleador”, comentó el danés. Luego añadió que el cambio de estilo con el nuevo técnico complicó la adaptación del plantel: “Amorim es un gran entrenador, pero con una forma de jugar diferente. El equipo tuvo que ajustarse y fue complicado. Al final, todos lo sufrimos”.
Højlund también puso el foco en la idea de que su trayectoria pudo ser distinta si el United hubiera ganado la final europea. Recordó que participó en ese partido y señaló que, si el resultado hubiera acompañado, la historia de su paso por Inglaterra podría haber cambiado. Al mismo tiempo, se mostró satisfecho por haber cumplido el sueño de jugar en el club que admiraba de niño.
El contexto que empujó la salida: revolución de plantilla y menos minutos
La salida del danés terminó de definirse con una remodelación de plantilla impulsada desde INEOS. La competencia por el puesto se incrementó con nuevas incorporaciones: Benjamin Sesko, Bryan Mbeumo y Matheus Cunha, movimientos que relegaron a Højlund en el orden del equipo y que precipitaron su cesión inicial al Nápoles para la campaña 2025-26.
Antes de su destitución, Amorim ya había justificado la falta de garantía de minutos para un delantero. En declaraciones de finales de 2025, el entrenador explicó que necesitaba dos atacantes y que, en su plan, prefería jugadores capaces de cubrir diferentes posiciones. En esa lógica, aseguró que no sería viable prometerle a Højlund un rol fijo únicamente en ausencia de otro delantero, un argumento que, en la práctica, terminó pesando para el futuro del danés.
Un regreso con objetivos claros: 15 goles y duelo especial en Italia
En su etapa de cesión en Nápoles, Højlund dejó números relevantes: 15 tantos que le abrieron el camino para consolidarse como referente goleador en la Serie A. Ahora, su búsqueda de éxito doméstico tendrá un componente extra de tensión, porque en Italia coincidirá con quien fuera su “tormentor” en Manchester: Amorim, que posteriormente tomó el mando del AC Milan.
Con Amorim ya al frente del conjunto rossonero, el mercado y la planificación dejan una promesa de choques tácticos esta temporada. Højlund, por su parte, llega con la intención de reivindicarse en el campo cuando Nápoles y Milan se crucen, con un deseo evidente de convertir en resultados personales el giro de su carrera.