Reece James, duda para el choque de Inglaterra ante México por lesión
Inglaterra afronta una espera tensa respecto a la disponibilidad de Reece James, capitán del Chelsea, después de que no lograra incorporarse a la sesión final de entrenamiento con sus compañeros en Ciudad de México. El lateral derecho arrastra molestias en el tendón de la corva, un problema que apareció por primera vez durante el empate sin goles en fase de grupos ante Ghana. Su ausencia del grupo principal deja entrever que su presencia para el compromiso eliminatorio del domingo sigue en una cuesta arriba.
Mientras el parte médico sobre James se mantiene en terreno incierto, el seleccionador Thomas Tuchel sí pudo recuperar a Jarell Quansah para el trabajo con el equipo. El zaguero se había perdido el triunfo ajustado de Inglaterra por 2-1 frente a DR Congo debido a una lesión en el tobillo sufrida en el partido anterior contra Panamá. Su regreso al entrenamiento completo supone un alivio importante para una defensa que, durante el torneo, ha tenido que reorganizarse en varias ocasiones. Tuchel explicó el panorama con cautela: “Vimos a Jarell entrenar y entrenó al cien por cien, así que está disponible. Reece quizá pueda entrar en el banquillo; necesita una última valoración de los médicos y la opinión médica para saber si tiene sentido”.
Con el calendario apretando y las dificultades logísticas encima, Tuchel se concentra en el objetivo inmediato y en el peso de la cita: encaminar a Inglaterra hacia un partido de cuartos de final en Miami. El técnico, ex entrenador del Bayern Múnich, admitió que desde su llegada ha disfrutado el trato recibido, aunque también dejó claro que la cortesía quedará atrás en cuanto suene el primer pitido. En su análisis del ambiente, destacó la calidad del centro de entrenamiento y la calma que se respiró durante la práctica.
Tras el entrenamiento en las instalaciones de Pumas, en el complejo conocido como “Quarry”, Tuchel remarcó la singularidad de la situación: “Es un partido icónico en un escenario grande, y se siente. La gente fue muy amable, muy respetuosa, muy emotiva. Por supuesto, mañana apoyarán a su propio equipo; eso es totalmente normal. Hoy tuvimos una instalación de entrenamiento impresionante, con un entorno hermoso, muy tranquilo y de máximo nivel. Se nota ese tipo de cosas. Ya conocen la situación, se ha hablado de ello, pero la gente se encargará de lo que haga falta. Nosotros necesitamos una actuación sólida y creo que la tendremos”.
El capitán Harry Kane también se encargó de subrayar la adversidad que afronta el grupo, consciente de que el duelo es “tan grande como se puede”. Aun así, dejó claro que no habrá excusas si el resultado no favorece a Inglaterra. Los “Tres Leones” se preparan para un contexto difícil, con un estadio que promete un ambiente hostil y un pronóstico de tormentas en la capital mexicana, pero Kane insistió en que el equipo debe encontrar la forma de avanzar pase lo que pase con la situación de James.
“Va a ser un partido realmente duro por muchas razones diferentes”, señaló Kane. “Primero, México es un equipo muy bueno. Después, todos esos detalles pequeños lo harán todavía más complicado, pero desde nuestro punto de vista es otra oportunidad para agarrar impulso. Es el momento más alto para hacerlo. Así que en un juego como este no hay excusas. Sabemos que será difícil. Sabemos que quizá tengamos que luchar cada balón y sacar el partido adelante a fuerza de trabajo. Tal vez tengamos que encontrar una forma distinta de ganar. Pero de eso trata el Mundial. Todo el mundo está deseando el momento, el estadio, la atmósfera y, al final, meterse en este tipo de partidos. Por eso entrenamos como lo hacemos. Por eso jugamos al fútbol: para tener estos encuentros épicos”.
Mientras la expectativa crece en Ciudad de México, la altura y el empuje del público local elevan el desafío para la selección inglesa. El experimentado mediocampista Jordan Henderson recogió el sentir del vestuario y reconoció que, pese a su trayectoria y a su experiencia en competiciones de élite, este escenario en particular no se parece a nada de lo vivido.
Henderson lo resumió con contundencia: “No, no creo que este partido se compare con ninguno en el que yo haya estado, para ser honesto. Sí, he jugado muchos partidos diferentes en la Champions League, pero en el Mundial, en México, contra México, no creo que exista comparación. Por eso es un partido tan bueno para estar involucrado”.