Reijnders salva a Países Bajos con un gol agónico ante Grecia
Países Bajos rescató un empate 2-2 ante Grecia en el Stadio Toumbas después de una primera parte muy deficiente y de una reacción impulsada por los cambios de Xavi Hernández. El tanto de Tijjani Reijnders en el minuto 89 evitó la derrota y mantuvo a la selección neerlandesa en la pelea del Grupo A2.
Datos del partido
| Aspecto | Dato | Contexto |
|---|---|---|
| Resultado | Grecia 2-2 Países Bajos | Reacción visitante tras el descanso |
| Goles griegos | Ioannidis 23′, Masouras 45+’ | Ventaja de dos tantos al intermedio |
| Goles neerlandeses | Van Dijk 59′, Reijnders 89′ | Empate conseguido en el tramo final |
| Dominio con balón | 71% de posesión y 19 remates | Países Bajos sometió a su rival en la segunda mitad |
El equipo neerlandés controló la pelota desde el inicio, pero no encontró profundidad ante el bloque bajo de Grecia. La selección local explotó con eficacia un plan directo y castigó las desatenciones de su rival. Fotis Ioannidis abrió el marcador a los 23 minutos y Giorgos Masouras amplió la diferencia en el tiempo añadido de la primera parte.
El segundo tanto tuvo un peso especial en el desarrollo del encuentro. Ruben van Bommel entregó un pase atrás impreciso que Ioannidis interceptó, una acción que derivó en el gol de Masouras. El joven atacante había tenido escasa incidencia ofensiva y fue uno de los tres futbolistas sustituidos en el descanso.
Xavi Hernández modificó por completo el dibujo con las entradas de Reijnders, Ryan Gravenberch y Noa Lang. Salieron Quinten Timber, Guus Til y Van Bommel, y el conjunto visitante ganó conducción, presencia física en el centro y desequilibrio por las bandas. La decisión cambió el ritmo de un partido que hasta entonces Grecia había administrado con comodidad.
Van Dijk inició la remontada
Virgil van Dijk redujo la distancia en el minuto 59 al conectar de cabeza un córner preciso de Joey Veerman. El central asumió el liderazgo durante el asedio neerlandés, después de que la línea defensiva hubiera sufrido en las transiciones durante el primer tiempo.
Veerman fue uno de los jugadores más influyentes del equipo, tanto por su asistencia como por su capacidad para dar continuidad al juego. Países Bajos completó 619 pases y el centrocampista estuvo cerca de marcar con un lanzamiento de falta en la segunda parte.
Denzel Dumfries aportó recorrido por la derecha y llegó a celebrar un aparente 2-2, aunque el VAR anuló su remate a corta distancia por fuera de juego. En el sector opuesto, Micky van de Ven utilizó su velocidad para corregir acciones defensivas, pero no logró generar el impacto esperado en ataque.
Jurrien Timber, encargado de avanzar hacia el mediocampo para generar superioridades, padeció las pérdidas y las transiciones griegas antes de dejar su lugar a Gjivai Zechiel en el minuto 78. El joven entró con energía en un final de máxima exigencia.
Reijnders y Zirkzee, decisivos en el cierre
Reijnders transformó el partido desde su ingreso. Aportó verticalidad al centro del campo y culminó la recuperación con un remate desde el área en el minuto 89. Antes, Joshua Zirkzee había rozado el gol con un potente cabezazo que obligó a una gran intervención de Tzolakis.
El delantero, que sustituyó a Mexx Meerdink en el 70′, participó directamente en la jugada del empate: su prolongación dejó a Reijnders en posición de finalizar. Meerdink había trabajado sin demasiados apoyos y apenas recibió balones en zonas de remate durante el primer acto.
Lang también tuvo una incidencia relevante desde la izquierda. Aunque vio una tarjeta amarilla tras un intercambio tenso, dio amplitud y creatividad, y uno de sus centros generó la acción que terminó en el 2-2. Gravenberch, por su parte, elevó la capacidad de recuperación y conservación del balón en la medular.
Crysencio Summerville fue el atacante inicial más insistente, buscando duelos individuales y provocando faltas, pese a que sus decisiones en el último pase no siempre encontraron destinatario. Til, en cambio, no pudo hallar espacios entre líneas en su papel de mediapunta, mientras que Quinten Timber no logró gobernar el ritmo y fue superado con facilidad en las salidas griegas.
Bart Verbruggen encajó dos goles con solo cuatro disparos rivales entre los tres palos. Las definiciones locales limitaron su margen de respuesta, aunque la circulación desde atrás también se ralentizó por la escasez de movimientos de sus compañeros.
La igualdad deja una lectura doble para Países Bajos: su planteamiento inicial no tuvo equilibrio para contener el fútbol directo de Grecia, pero la reacción posterior confirmó el carácter del grupo. Los cambios de Xavi Hernández revirtieron el impulso del duelo y permitieron salvar un punto que puede resultar importante en el Grupo A2.