Rice lidera el ataque a balón parado de Inglaterra y se luce ante Croacia
Inglaterra, en su travesía por el Mundial en Norteamérica, ha encontrado una vía especialmente productiva para atacar: la precisión de Declan Rice desde los lanzamientos de pelota parada. En la victoria 4-2 ante Croacia, el mediocampista dejó huella en la producción ofensiva de los “Three Lions”, con una participación directa que incluyó una asistencia para el capitán Harry Kane. Rice llega con una confianza que hoy roza su mejor momento y con el objetivo de llevar al conjunto dirigido por Thomas Tuchel a lo más profundo del torneo.
Datos clave del momento
| Situación | Dato | Contexto |
|---|---|---|
| Partido destacado de Inglaterra | Victoria 4-2 vs Croacia | Rice influyó en el ataque; asistencia a Harry Kane |
| Especialidad que explota Rice | Saques de esquina y faltas laterales | Confianza alta: busca generar peligro de manera constante |
| Origen del cambio táctico | Trabajo en Arsenal con Nico Jover | La transformación impulsó el rendimiento en jugadas a balón parado |
| Otro protagonista en el equipo | Reece James, lateral derecho | Vuelve tras molestias en el final de la temporada; 39 partidos el curso anterior |
Rice describió que, con el paso de los días, la sensación al colocar el balón en una jugada fija es cada vez más firme. En cada envío desde una esquina o desde una falta abierta por la banda, siente que puede terminar en una jugada peligrosa. “A medida que el tiempo fue pasando, cada vez que dejo un balón para un balón parado —ya sea un córner o una falta desde la banda— percibo que voy a dar una asistencia o voy a generar algo que ponga en riesgo. Es una mentalidad buena para tener en estos momentos… y los aficionados de Inglaterra pueden ilusionarse”, afirmó.
Ese salto no fue improvisado. El mediocampista aseguró que la evolución como especialista en lanzamientos de esquina en Arsenal respondió a una decisión técnica y a un trabajo metódico del cuerpo de entrenadores, con especial mención a Nico Jover. Rice, de 27 años, atribuye a su entrenador de jugadas a balón parado el haber detectado un talento que, según su lectura, se mantuvo sin explotar durante buena parte de su etapa inicial. Con esa puesta a punto, el equipo londinense terminó convirtiéndose en un bloque especialmente peligroso desde situaciones detenidas, rasgo que contribuyó a conquistar el primer título liguero en más de dos décadas.
La influencia de esa rutina incluso trascendió el campo. Gary Neville llegó a calificar a Jover como “el tipo más molesto del fútbol”, en parte por la frecuencia con la que sus procedimientos terminan descolocando a las defensas rivales. Rice, por su parte, remató con una idea que resume el cambio general: “Ahora todos se están divirtiendo con los balones parados, ¿no? Todo el mundo los disfruta”.
Sobre cómo cambió su rol, el futbolista explicó el punto de inflexión con claridad. “Yo no sería de los que toma los córners ni los balones parados. Pero Nico Jover y el entrenador en Arsenal vieron algo en mí que otros no vieron. Me dijeron que puedo colocar balones en zonas desde una situación detenida donde nadie más en el plantel puede hacerlo en Arsenal, salvo Bukayo Saka. Desde ese momento, me lo creí, compré la idea y empecé a confiar”, sostuvo.
En el plano de la selección, Thomas Tuchel ha marcado el rumbo con insistencia: busca que Inglaterra replique en el torneo el mismo carácter de alta intensidad y el rigor táctico que el equipo mantiene semana tras semana en la Premier League. Dentro de esa hoja de ruta, los balones parados ocupan un lugar central. Rice subrayó que esa parte del trabajo ya forma parte del día a día y que incluso en Kansas City se ha entrenado con énfasis. Pese a las limitaciones habituales de tiempo en concentraciones internacionales, el plantel ya muestra automatismos y movimientos coordinados.
El propio Rice detalló cómo se prepara el equipo para esas acciones fijas. “Desde que Thomas llegó, estamos trabajando este formato y la forma en la que vamos a ejecutar los balones parados. Mucho de lo que hacemos no ha cambiado tanto: la manera de movernos, el modo en que yo entrego el balón… Esto viene ocurriendo desde hace alrededor de un año antes, así que los chicos saben qué va a pasar: saben dónde voy a colocar el balón. Por eso hay un plan de juego y, en mi caso, es cuestión de entregar bien; y además, los muchachos tienen que liberarse en el área”, explicó.
Mientras Rice concentra el foco por su aporte en las jugadas, otro nombre con peso en el esquema de Inglaterra es el capitán del Chelsea, Reece James, que está ganando protagonismo como lateral derecho titular. El jugador, de 26 años, llegó con la carga de haber perdido parte del periodo previo del torneo debido a una lesión en el tendón de la corva sufrida al final de la temporada doméstica. Aun así, en lugar de quedarse atrapado en el debate sobre su resistencia física, James manifestó su cansancio por una narrativa que considera repetitiva.
“La gente siempre habla de lesiones y de disponibilidad, y para mí eso ya es aburrido”, aseguró a los medios. “Tengo un trabajo: hacer lo mejor que puedo cuando estoy en el campo. La verdad es que entiendo el estigma al principio, pero con el tiempo se vuelve cansado. He estado en forma durante mucho tiempo antes de mi última lesión, y no presto demasiada atención al ruido. Me enfoco en mí, en mi cuerpo, en rendir lo mejor posible y en ayudar al equipo en el que juego”, concluyó.