Sabalenka y Pegula luchan por la final del US Open con grandes cuentas pendientes
Aryna Sabalenka y Jessica Pegula se medirán el jueves en las semifinales del US Open, una cita de enorme peso para dos jugadoras que sobrevivieron a exigentes cuartos de final a tres sets. La número uno del cuadro busca mantener vivo su intento de conquistar por tercera vez consecutiva Nueva York, mientras que la estadounidense persigue su primera corona de Grand Slam y una revancha pendiente.
Claves del partido
- Sabalenka, campeona defensora en las dos últimas ediciones, disputará su sexta semifinal seguida en Flushing Meadows.
- Pegula llega con 50 triunfos en la temporada, la cifra más alta del circuito femenino.
- La bielorrusa domina el historial por 9-4 y ganó los tres enfrentamientos entre ambas en torneos majors.
- Las cuatro confrontaciones más recientes entre las dos se resolvieron en el set decisivo.
- Pegula eliminó a Sabalenka en las semifinales de Berlín, en junio, con un 6-0 en el tercer parcial.
Sabalenka, experiencia y resistencia para defender Nueva York
La líder del ranking llega a una instancia que conoce especialmente bien. Desde Wimbledon de 2021 hasta Roland Garros de esta temporada, alcanzó al menos los cuartos de final en cada Grand Slam que disputó. En ese tramo acumuló ocho finales y cuatro títulos, dos de ellos en el US Open.
Sin embargo, su preparación sobre cemento no había sido la ideal. Tras caer en octavos de Wimbledon en julio, también se despidió en esa ronda tanto en el Abierto de Canadá como en Cincinnati. Aterrizó en Nueva York con el número uno bajo presión de Elena Rybakina, Pegula y Coco Gauff, y sin grandes resultados recientes que respaldaran su candidatura.
El torneo cambió rápidamente ese panorama. Sabalenka cedió apenas ocho juegos en sus dos primeros compromisos y no perdió un set ni jugó un encuentro de más de 89 minutos antes de los cuartos. Taylor Townsend logró quebrarle tres veces en sus cuatro primeros turnos de saque en octavos, pero la bielorrusa reaccionó. Tras el partido, la estadounidense la definió como una rival “fenomenal” y admitió que hubo golpes ante los que solo podía reconocer: “Demasiado buena”.
Su prueba más severa llegó el martes ante Linda Noskova, campeona de Wimbledon. Después de repartirse los dos primeros parciales, Sabalenka quedó 2-4 abajo en el tercero tras sufrir un break. Recuperó el servicio, igualó el marcador y terminó imponiéndose por 7-6 (1), 3-6 y 7-6 (10-7), con un ace de segundo saque en el desempate a 10 puntos.
La número uno explicó que en ese momento percibía a Noskova superior con el saque y generándole mucha presión, pero consiguió apartar ese pensamiento para concentrarse punto a punto. Valoró especialmente el quiebre conseguido cuando perdía 3-4, una secuencia que, dijo, elevó su confianza gracias a la intensidad de su tenis.
Sabalenka aseguró sentirse muy feliz por seguir en carrera por el tricampeonato, aunque remarcó que pretende aislarse del ruido externo, una lección que extrajo de su campaña en el Abierto de Australia. Su objetivo es pelear por el quinto grande de su carrera y por el primero de este año, después de haber dejado escapar una oportunidad en Melbourne.
Ante Pegula tendrá el respaldo de los antecedentes: la venció en la final del US Open de 2024 y en las semifinales de 2025. En aquel último duelo neoyorquino, remontó un set para ganar 4-6, 6-3 y 6-4. La bielorrusa reconoce, no obstante, el crecimiento de su próxima adversaria y anticipa un choque de gran exigencia. Para ella, enfrentarse a Pegula supone una batalla en la que disfruta la presión y los desafíos intensos.
Pegula se apoya en su mejor temporada y el impulso del público
Pegula llega con una dinámica muy distinta a la de Sabalenka durante la gira previa al US Open. La jugadora de 32 años alcanzó los cuartos de final en Wimbledon y luego fue finalista en Washington y Cincinnati. En ese recorrido derrotó a figuras como Iga Swiatek, Amanda Anisimova y Emma Navarro. Además, en febrero se consagró campeona de un WTA 1000 sobre pista dura en Dubái.
En Nueva York comenzó con autoridad, incluido un contundente 6-3 y 6-1 frente a Sofia Kenin, campeona del Abierto de Australia en 2020, en la tercera ronda. Su primer gran sobresalto llegó ante Leylah Fernandez: perdió el set inicial por 6-1, pero elevó el nivel con el servicio y en los intercambios largos para revertir el encuentro por 1-6, 6-4 y 6-3.
La estadounidense considera que proteger su saque es la base de sus remontadas. Tras vencer a Fernandez, explicó que intenta mantenerse firme en sus turnos de servicio para seguir conectada al marcador y, desde allí, buscar oportunidades más arriesgadas al resto.
Después resolvió con mayor solvencia su partido de octavos ante la decimosexta preclasificada Sorana Cirstea, aunque volvió a atravesar dificultades ante Navarro en cuartos. Cometió cinco dobles faltas, cedió el primer parcial y dejó ver una frustración poco habitual. Un quiebre tardío le permitió forzar el tercero; allí empezó abajo otra vez, pero encadenó cuatro juegos y cerró el 3-6, 6-4, 6-3.
Su victoria número 50 del curso la instala por segunda vez en semifinales del US Open. Pegula tendrá al público local de su lado y sabe que, pese a su desventaja en el mano a mano, ya encontró fórmulas para incomodar a Sabalenka. La victoria de Berlín es su referencia más reciente: tras repartirse los dos primeros sets, firmó un 6-0 en el decisivo.
La estadounidense sostiene que sus mejores actuaciones contra la número uno llegaron cuando logró moverla, alternar direcciones, tomar la pelota temprano y evitar que la bielorrusa impusiera todo el ritmo. Su plan pasa por aprovechar la potencia ajena sin renunciar a la agresividad, variar para no resultar previsible y obligar a Sabalenka a ejecutar golpes en carrera.
El historial y los grandes títulos inclinan la previa hacia la bielorrusa, pero el presente de Pegula y su triunfo de junio equilibran la expectativa. Será un duelo entre la intensidad ofensiva de Sabalenka y la serenidad competitiva de la mejor estadounidense del ranking, con dos tenistas que ya demostraron esta semana su capacidad para salir de situaciones límite.