Sorloth revela por qué no asistió a Haaland: su decisión con Ødegaard ante Inglaterra
Noruega pagó caro un instante de buen fútbol en el duelo de cuartos de final ante Inglaterra: con el 1-0 a favor en el minuto 44, Martin Ødegaard filtró un pase brillante hacia Sorloth y el noruego tuvo la opción de definir, pero eligió conducir y encarar a John Stones. El remate quedó bloqueado y el balón terminó en manos de Jordan Pickford; la jugada se apagó y, apenas tres minutos después, Jude Bellingham igualó para los ingleses, que terminaron imponiéndose 2-1 en el tiempo extra.
El momento clave del 1-0: decisión táctica, bloqueo y castigo inmediato
- En el minuto 44, Ødegaard encontró un pase interior a la espalda de la defensa para Sorloth.
- Durante unos segundos, la acción dejaba una situación de ventaja: Sorloth y Erling Haaland quedaban en superioridad frente a John Stones, con Declan Rice y Nico O’Reilly intentando regresar para cerrar.
- En lugar de acelerar hacia un pase sencillo, Sorloth frenó el ritmo y quiso superar a Stones por su cuenta.
- La jugada terminó con el disparo bloqueado y el balón controlado con seguridad por Pickford.
- La falta de conversión pesó: tres minutos más tarde, Bellingham anotó y Inglaterra empató.
- El debate se centró en el “cuándo” del pase: se entendía que el camino más directo era asistir a Haaland con velocidad.
- La elección de Sorloth modificó el ángulo y permitió que la defensa se reorganizara para llegar al bloqueo.
- En partidos de alta intensidad, perder una ocasión así suele encadenar consecuencias rápidas en el marcador.
La crítica de Shearer y la explicación de Sorloth tras el golpe
La eliminación dejó consecuencias en el relato del partido. Alan Shearer, exdelantero inglés y habitual analista, señaló que Inglaterra “tuvo suerte” y que, en su opinión, Sorloth debió habilitar a Haaland antes: “Otra vez Inglaterra sale beneficiada. Sorloth tenía que jugarle a Haaland con velocidad mucho antes. No lo hizo, y después no hubo forma de romper. Se metió directo en el tráfico”.
Ya tras la victoria británica 2-1 en el tiempo extra, el propio Sorloth habló con franqueza sobre lo que vio en esa fracción de segundo. “Tomo un toque y miro, y ahí veo que Stones bloquea ese pase. Luego doy otro toque y ya es demasiado tarde. Espero a que él se mueva en vez de obligarlo a moverse yo”, comentó el atacante.
El delantero insistió en que su intención principal seguía siendo encontrar a Haaland, pero que el carril de tiempo y espacio para el pase se cerró: “Lo único que quiero en esa situación es pasarle a Erling. Entonces parece que ese pase no existe, y ahí me voy al disparo”.
¿Influyó el calor? Solbakken analiza la jugada y reivindica los márgenes
El golpe fue especialmente duro para Noruega, que se quedó con la sensación de “lo que pudo ser”. “Se siente pesado, y son esas cosas que te gustaría haber hecho mejor. Sé que llegarán nuevas oportunidades, pero naturalmente pesa cuando estás en el escenario más grande y peleando por llegar a una semifinal de Mundial”, reconoció Sorloth en declaraciones a VG.
En la rueda de prensa también se preguntó al seleccionador Stale Solbakken si el calor extremo y la humedad del estadio pudieron afectar el juicio en la jugada decisiva. El técnico respondió que, al analizarlo, podría influir: “Ciertamente puede si lo analizas. Alex corre a máxima velocidad durante 40 o 50 metros y luego busca el momento exacto para soltarle el balón a Erling. No lo encuentra y entonces se agota la jugada”.
Sin embargo, Solbakken también marcó la dificultad inherente del nivel: “Era una gran oportunidad para ponernos 2-0, y otra vez son márgenes. Creo que es un poco complicado culpar al calor aquí”.
El valor histórico del torneo noruego pese a la derrota
A pesar de la amargura del 2-1 en el tiempo extra, Noruega logró su mejor actuación de la historia en un Mundial al alcanzar los cuartos de final. El hito gana aún más mérito porque fue la primera participación del combinado nacional en la competición desde 1998.
Antes de esta campaña, las mayores gestas de Noruega en el torneo se limitaban a llegar a los octavos de final en las ediciones de 1938 y 1998.
Balance individual: Haaland lidera con goles y Sorloth se quedó sin impacto
En el plano individual, Erling Haaland cerró el Mundial con una producción goleadora destacada: siete tantos, quedando apenas por detrás de los máximos artilleros del torneo, Lionel Messi y Kylian Mbappé, que comandaban la tabla con ocho goles cada uno.
En contraste, Sorloth no logró traducir su presencia en acciones decisivas. El atacante terminó el campeonato con cero goles y cero asistencias, pese a haber disputado cinco partidos.