Spirit of Shankly exige al Liverpool claridad sobre control y consorcio de Bezos
La afición de Liverpool se ha plantado en medio del posible desembarco de un inversor externo: el grupo de seguidores Spirit of Shankly (SoS) envió una carta al club para exigir claridad sobre quién controlará realmente la entidad, justo cuando un consorcio vinculado al fundador de Amazon, Jeff Bezos, estaría cerca de cerrar la compra de una participación minoritaria.
SoS pide garantías sobre la propiedad y el control
Spirit of Shankly sostiene que la estructura de propiedad y la forma en que se ejerce la gestión “es fundamental” para el club y para su comunidad de seguidores. En la misiva, el colectivo reclamó una reunión y más detalles sobre el alcance del acuerdo que se viene mencionando en los últimos informes.
El grupo argumenta que, desde la operación que permitió a Fenway Sports Group (FSG) hacerse con el control del club, la prioridad debe ser colocar los intereses de Liverpool y de sus aficionados por encima de cualquier otro objetivo. Además, advierten que ventas y cambios de manos en otras instituciones han derivado en modificaciones relevantes en la conducción deportiva y en las formas de operar, decisiones que consideran que no deberían repetirse en Anfield.
El consorcio y las figuras detrás del posible acuerdo
Jeff Bezos aparece como parte de un consorcio que, según lo descrito, estaría a punto de cerrar una inversión de carácter minoritario. El empresario, que se ha situado entre los hombres más ricos del mundo, no tiene experiencia previa directa en la compra o gestión de un equipo, aunque ha estado vinculado a movimientos para adquirir franquicias deportivas en el pasado.
El grupo inversor no se limita a Bezos: también incluye a Eduardo Saverin, cofundador de Facebook, y está encabezado por Amit Bhatia, vinculado al sector del acero a través de su relación con Lakshmi Mittal.
- SoS pide saber qué papel tendrán los nuevos inversores en el gobierno del club.
- La afición solicita detalles sobre asientos en el consejo y el grado de influencia en decisiones dentro y fuera del campo.
- Se menciona un escenario de venta cercana al 30% como parte de lo que se estaría planteando en los informes.
FSG, inversiones previas y el silencio público ante el movimiento
Fenway Sports Group ha mostrado históricamente apertura a la entrada de capital externo. En 2010, el club fue adquirido por FSG por alrededor de 300 millones de libras; después, su valoración se habría disparado hasta cerca de 4.500 millones, de acuerdo con el crecimiento que se ha atribuido al proyecto.
Un antecedente relevante es el de 2023: Dynasty Equity compró aproximadamente un 3% del Liverpool por unos 120 millones de libras. Más recientemente, el director ejecutivo del club, Billy Hogan, se refirió a la posibilidad de inversión y afirmó que, si aparecía una oportunidad que ayudara a la institución, el grupo la consideraría.
En esa misma línea, el propio mensaje de la entidad hasta ahora ha sido limitado. Desde FSG no hubo comentarios adicionales en público tras su última declaración, donde se indicó que un consorcio liderado y representado por Amit Bhatia había expresado interés en realizar una inversión minoritaria estratégica. Por su parte, un portavoz del consorcio vinculado a Bhatia también declinó pronunciarse.
| Año / momento | Operación mencionada | Detalle |
|---|---|---|
| 2010 | Compra de FSG | Valor reportado: £300 millones |
| 2023 | Entrada de Dynasty Equity | ≈3% por ~£120 millones |
| Actualidad | Interés de consorcio | Inversión minoritaria; se menciona un 30% en informes |
La respuesta del club y el siguiente paso que exige la afición
Para SoS, el punto central no es solo el capital que pueda entrar, sino el “quién” y el “cómo”: reclaman que se defina con precisión el papel del nuevo grupo inversor en la toma de decisiones, especialmente en lo relacionado con representación en el consejo y el nivel real de participación en el control del club.
Con la carta enviada y la petición de una reunión sobre la mesa, la afición busca que Liverpool aporte información concreta antes de que el proceso avance, en un contexto donde cualquier cambio en la propiedad puede traducirse en alteraciones en la gestión y en las prioridades deportivas.