The Friedkin Group escucha ofertas por la venta total del Everton
El Everton contempla un cambio de propietario apenas dos años después de la llegada de The Friedkin Group (TFG). El grupo estadounidense, que en un primer momento estudiaba la entrada de inversión minoritaria, está dispuesto a escuchar propuestas por la totalidad de su participación mayoritaria, aunque no acelerará su salida ni aceptará cualquier oferta.
La condición fijada por TFG es encontrar un relevo con capacidad para impulsar al club a un escalón superior. Hasta que aparezca un candidato que responda a ese perfil, la entidad de Houston mantendrá su respaldo económico y la gestión diaria en el Hill Dickinson Stadium no sufrirá modificaciones.
De la compra a la posibilidad de una venta total
- En diciembre de 2024, TFG adquirió el 94% de las acciones que pertenecían a Farhad Moshiri mediante Roundhouse Capital, su vehículo de inversión en Reino Unido.
- La operación puso fin a un largo periodo de incertidumbre en Merseyside, marcado por los problemas financieros y los intentos fallidos de estabilizar la propiedad del club.
- Entre las primeras decisiones del nuevo dueño figuraron la refinanciación de deudas con intereses elevados y la obtención de créditos más baratos vinculados al nuevo estadio.
- El grupo también incorporó capital externo con la entrada del exentrenador de la NBA Jason Kidd y del multimillonario Christopher Sarofim.
- Ahora, mientras explora inversión ajena o una venta completa, TFG asegura que seguirá financiando al Everton hasta identificar al comprador adecuado.
Al asumir el control, Dan Friedkin había subrayado la importancia histórica del Everton y su voluntad de respetar la tradición de la institución. También expresó el compromiso de contribuir a la comunidad, la economía y los habitantes de la ciudad.
Un verano que elevó la tensión
La posibilidad de una futura venta se conoce después de un mercado estival que dejó malestar entre los aficionados. El Everton dio salida a futbolistas por un valor cercano a los 100 millones de libras, entre ellos Beto e Iliman Ndiaye, y el balance de esas operaciones supuso alrededor de 25 millones de libras de beneficio.
La planificación deportiva también generó rechazo por la tentativa de traspasar por 40 millones de libras al canterano Harrison Armstrong. La protesta pública de los seguidores obligó al club a retirar la operación.
- Jack Grealish regresó al Everton para una segunda cesión consecutiva.
- Ainsley Maitland-Niles se incorporó como refuerzo.
- La negociación por Folarin Balogun, valorada en 45 millones de libras, no llegó a buen puerto.
La caída de la operación por Balogun agravó la preocupación por una plantilla con escasez de alternativas en ataque. David Moyes deberá tratar de mejorar la posición del equipo en la Premier League con ese condicionante.
La relación de Moyes con la propiedad
Tras el cierre del mercado, el técnico escocés explicó que su interlocución no suele ser directa con Dan Friedkin. Su contacto principal es Angus Kinnear, director ejecutivo del Everton, seguido por Rishi Majithia y posteriormente por el responsable de la familia Friedkin en Estados Unidos.
Moyes admitió que prácticamente no mantiene conversaciones personales con los máximos dirigentes del grupo. Ese modelo operativo contrasta con el mensaje de implicación que acompañó la llegada de TFG al club.
Además del Everton, el conglomerado estadounidense administra a la Roma y al AS Cannes, y prepara el lanzamiento de una nueva franquicia de la NHL en Houston, tasada en 3.500 millones de dólares. Mientras crece esa cartera deportiva, el futuro accionarial del club de Merseyside queda abierto, aunque TFG no prevé abandonar el proyecto sin garantías sobre el perfil de su sucesor.