Tottenham mantiene su confianza en De Zerbi pese al mal inicio en la Premier
Tottenham atraviesa un inicio de temporada crítico en la Premier League, sin victorias tras cinco jornadas y situado en el último puesto de la clasificación, pero la dirección del club mantiene su confianza en Roberto De Zerbi y en la profunda renovación ejecutada durante el verano.
El consejero delegado, Vinai Venkatesham, admitió ante el Consejo Asesor de Aficionados la decepción por la escasa cosecha de puntos y el malestar que genera entre la hinchada, especialmente después de la campaña anterior. Aun así, remarcó que existen señales positivas en el rendimiento del equipo desde la derrota de la primera fecha frente al Brentford.
La valoración interna se apoya en las ocasiones producidas por los Spurs en partidos como los disputados contra Newcastle, Nottingham Forest y Everton, encuentros en los que el equipo encontró espacios y generó situaciones favorables, aunque no logró traducirlas en goles. Venkatesham considera que esos datos de juego ofrecen motivos para esperar una mejora de resultados.
Respaldo a De Zerbi tras una reconstrucción millonaria
El club invirtió más de 380 millones de libras, cerca de 501 millones de dólares, en incorporaciones durante el mercado. Entre los refuerzos de mayor impacto económico estuvieron Sandro Tonali, Mateus Fernandes y Sávio. En total, llegaron diez futbolistas a una plantilla que también perdió a varios jugadores experimentados, entre ellos Guglielmo Vicario, Djed Spence, Cristian Romero, Kevin Danso y João Palhinha.
Para Venkatesham, la dimensión de los cambios, tanto en el vestuario como en otras áreas de la entidad, exige un periodo de adaptación. El ejecutivo trasladó su respaldo al entrenador, a los fichajes y al trabajo que se está desarrollando fuera del foco público para consolidar el nuevo proyecto.
Tottenham también activó una importante operación de ventas. Las salidas ya generaron alrededor de 150 millones de libras, unos 198 millones de dólares, incluida la transferencia del prometedor Luka Vuskovic al Brighton por 50 millones de libras, equivalentes a 66 millones de dólares. Además, el club espera recibir nuevas cantidades el próximo verano, cuando se activen las obligaciones de compra vinculadas a las cesiones de Radu Dragusin y Danso. Las operaciones de Vicario y Pape Sarr rumbo a la Juventus también contemplan una opción de salida definitiva que podría aportar ingresos adicionales.
La presión financiera y los cambios en rendimiento
La familia Lewis, propietaria mayoritaria del club, aportó otros 120 millones de libras —unos 158 millones de dólares— de capital el mes pasado. Sin embargo, Venkatesham recalcó que la entidad trabaja bajo restricciones financieras reales y necesita elevar su capacidad para vender jugadores, un aspecto en el que reconoce que los retornos han sido limitados durante los últimos años.
El dirigente señaló que Tottenham no registra beneficios desde 2019, mientras los costes aumentaron por la inversión en salarios y traspasos para el primer equipo. A ello se suman dos temporadas consecutivas finalizadas en el puesto 17 y la ausencia de ingresos procedentes de competiciones europeas en el actual curso.
En paralelo, se han aplicado modificaciones relevantes en las áreas médica, de preparación física y de rendimiento, con el objetivo de reducir los problemas de lesiones que han afectado al plantel. El centro de entrenamiento también ha recibido mejoras destinadas a reforzar ese trabajo. La cúpula de los Spurs confía en que esos ajustes estructurales, unidos al margen de crecimiento del equipo de De Zerbi, permitan revertir pronto el pobre arranque liguero.