Tuchel revela la mentalidad inglesa tras el 2-1: la frase del vestuario en apuros
ATLANTA— Thomas Tuchel confesó que ha estado empapándose de la mentalidad del deporte estadounidense y, en particular, de una idea que los ingleses convirtieron en mantra cuando el partido se les complicó. Tras el triunfo 2-1 de Inglaterra ante la República Democrática del Congo, Anthony Gordon explicó que, cuando iban 1-0 abajo y buscaban el empate, se repetía una frase en el vestuario y en la cancha: “Golpea la roca”.
El mantra que inspira a Inglaterra
Gordon detalló la imagen que sostuvieron durante la persecución del gol: “Básicamente tienes una gran roca delante. Sigue partiéndola hasta que empieces a ver grietas”. En el relato de Tuchel, esa misma idea no nació en el fútbol ni se quedó en la cancha, sino que viene de una cita histórica atribuida a Jacob Riis, inmigrante danés que llegó a Estados Unidos en 1870 y trabajó incansablemente para ayudar a los más necesitados.
Riis, en su reflexión sobre la persistencia, utilizó la metáfora del cantero: “Cuando nada parece ayudar, voy y miro a un picapedrero golpeando su roca quizá cien veces sin que aparezca ni una sola grieta. Sin embargo, en el golpe número ciento uno, se parte en dos, y sé que no fue ese golpe el que lo causó, sino todo lo anterior”.
De Riis a los Spurs y al discurso de Tuchel
Gregg Popovich llevó la idea a la NBA con los San Antonio Spurs. Tras perder la final de 2013, la frase terminó colocada en la pared del vestuario, como recordatorio colectivo de que el esfuerzo compartido, el dolor y las pequeñas señales de desgaste terminan sumando para llegar al objetivo. Esa inspiración acompañó a la franquicia en el camino hacia su quinto título, el que además se conecta con el título de 2014.
Con Inglaterra, Tuchel explicó que el principio siguió funcionando como guía táctica y mental. Durante el descanso de hidratación de la segunda parte, el técnico reforzó la necesidad de paciencia y la confianza en el proceso: si mantenían el plan, la ruptura acabaría llegando.
- Tuchel insistió en que el mensaje era el mismo: “seguir golpeando esa roca”.
- El entrenador remarcó la continuidad del esfuerzo: “tienes que seguir tocando, tocando, tocando”.
- También pidió mantener la creencia y no rendirse: “no nos rendimos”.
La roca se partió: Kane y el final a tiempo
La metáfora cobró vida en el marcador. Aproximadamente ocho minutos después, Harry Kane marcó el gol del empate, y con solo cinco minutos para el final anotó el tanto que dio la victoria. En ese momento, “la roca se partió”, justo antes de que el reloj terminara de decidir el destino del partido.
Tuchel, además, describió su gusto por los documentales deportivos. En fechas recientes disfrutó el documental de Netflix sobre Rafa Nadal y quedó impactado por las dificultades que el tenista tuvo que atravesar para conquistar sus 21 títulos. Antes del duelo ante la República Democrática del Congo, el técnico añadió que las marcas ayudan: “Sí, tenemos algunas cicatrices; en realidad ayudan. Te permite recordar el instante, lo doloroso que fue. Pero siempre es posible redirigir tu energía”.
Rumbo a México: presión, altitud y la advertencia final
Tras el partido, Tuchel mezcló referencias de distintos deportes para subrayar el mismo mensaje. Citó el título de una guía de liderazgo de Bill Walsh, leyenda de los San Francisco 49ers, publicada en 2009: “El resultado necesita cuidarse solo”. Y, en su explicación, volvió a la idea de insistir: siguieron “golpeando y golpeando” y haciendo lo que les corresponde.
La advertencia del propio Tuchel llegó con el siguiente reto: el domingo, Inglaterra visita a México en el Estadio Azteca, una fortaleza de gran dificultad. En la previa, el técnico remarcó que, por la combinación de humedad y altitud, no pueden permitir que la “roca” se acumule. Si el equipo arranca lento y termina dos goles abajo, no habrá “chispeo” o desgaste suficiente para encontrar grietas en el camino hacia el pase a los cuartos de final.
Tuchel también habló de una situación personal que afectó su preparación inmediata. El martes por la noche se quedó dormido a las 10 p.m. y, debido al inicio retrasado por el clima, se perdió el partido entre México y Ecuador. Aun así, algunos futbolistas permanecieron despiertos para verlo y observaron el nivel de la selección local: México ofreció una actuación sorprendente en el primer tiempo, anotó gracias a Julián Quiñones y Raúl Jiménez, y Jiménez debió marcar otro tanto cuando falló un cabezazo desde corta distancia.
Para Inglaterra, el desafío es que México, por lo mostrado hasta ahora, parece estar por encima de cualquiera de los cuatro equipos contra los que se enfrentaron previamente. Incluso podría beneficiar a los ingleses si el partido se abre y surge una propuesta más amplia, pero Tuchel y el entorno del equipo no ignoran el riesgo de estas noches: cuando parpadeas, el juego ya se te fue de las manos y se vuelve casi imposible reaccionar.
Cómo llega Inglaterra al choque
El texto de Tuchel y del entorno también repasó el camino reciente del Mundial. El primer tiempo de Inglaterra ha mostrado altibajos en la competición. Necesitaron un discurso en el descanso para enderezar el rumbo ante Croacia, donde llegaban 2-2 al entretiempo y luego lograron recomponer el partido. En el caso de Ghana, el marcador fue 0-0 al descanso y se mantuvo igual hasta el final. Contra Panamá, el equipo tuvo problemas defensivos durante la primera mitad en Nueva York; el duelo también estaba sin goles en el descanso, pero Inglaterra terminó imponiéndose 2-0.
Finalmente, frente a la República Democrática del Congo, el equipo iba 1-0 abajo al descanso y Kane apareció en la segunda parte para salvarlos. El plan ahora exige cambiar la tendencia: si desean ganar en la Ciudad de México, deben mejorar el inicio y resistir la atmósfera que los recibirá desde el momento en que pisen la ciudad.
- La altitud y la intensidad ambiental pueden volverse un factor decisivo.
- El apoyo del público puede presionar a Inglaterra desde el primer minuto.
- El equipo debe evitar repetir escenarios de desventaja temprana.
Anthony Gordon describió el ambiente como algo único: “Es una atmósfera de una vez en la vida. Creo que estamos listos. Tenemos un gran equipo. Afrontamos la adversidad. Nos exigimos entre nosotros para estar en un gran lugar. Tenemos buen impulso”.
Aun así, más allá de la confianza en que “el marcador se cuida solo”, hay demasiadas variables que podrían jugar en contra. Inglaterra necesita superar la tarea monumental sin caer en situaciones parecidas a las que ya han vivido en este Mundial. Frente a la República Democrática del Congo encontraron una vía de solución, pero, según el planteamiento de Tuchel, ningún cantero estaría en condiciones de encontrar una forma sencilla de atravesar el obstáculo que México podría preparar si Inglaterra no logra arrancar con ritmo el domingo.