USMNT: Max Arfsten cuenta su experiencia con “Chill Drake” en el entrenamiento rumbo al Mundial
IRVINE, California.— El entrenamiento de la selección masculina de Estados Unidos este martes dejó una escena poco común en el entorno mediático: un invitado especial se coló entre quienes esperaban declaraciones. No era la primera vez que aparecía por el complejo, pero sí era la primera ocasión en la que le daban la oportunidad de conversar con un futbolista de la USMNT rumbo al Mundial. El detalle fue que, cuando llegó el momento, no tenía ninguna pregunta preparada.
El protagonista era Weston McKennie. Apenas se le ofreció la posibilidad de entrar en la charla, el centrocampista prefirió mantenerse al margen. “Solo estoy aquí para moderar”, soltó, antes de dejarle el espacio a los demás.
Max Arfsten, por su parte, no pudo evitar reírse cuando le consultaron por esa respuesta y por la última “ocurrencia” del jugador.
“Buen tipo. Es como un payaso”, comentó Arfsten, con una sonrisa.
La interacción fue una muestra más del buen ambiente que se vive en el campamento de la USMNT esta semana, de cara al partido del jueves ante Turquía. Aunque las bromas y las risas aparecen en distintos pasajes, el plantel mantiene un tono serio cuando toca enfocarse. Y aun si el duelo del jueves tiene un componente más discreto en términos de necesidad para Estados Unidos, no es completamente irrelevante: para varios futbolistas, puede ser una oportunidad concreta de afianzarse y de alimentar el sueño mundialista que podría definirse en la fase de grupos.
Arfsten y Matt Freese atendieron a la prensa el martes, en la segunda sesión completa de la semana para la USMNT. Estos son los temas principales, los puntos de conversación y también los momentos más ligeros que dejó el día en Irvine.
Las dudas del once y el mensaje de salir por la victoria
Durante toda la semana ha rondado la misma pregunta: ¿qué once propondrá el entrenador Mauricio Pochettino? Con futbolistas que acumulan tarjetas amarillas, con Christian Pulisic lidiando con una molestia y sin una apuesta directa que obligue a arriesgar de más, Pochettino tiene decisiones delicadas para el equipo inicial.
“Es una pregunta complicada. Menos mal que no soy entrenador”, respondió Arfsten, entre risas.
Arfsten es uno de los nombres que podría entrar desde el arranque si el cuerpo técnico decide mover piezas. Antonee Robinson, el lateral izquierdo habitual, vio una amarilla contra Australia; por lo tanto, si recibe otra frente a Turquía, quedaría suspendido para la ronda de los 32. Por ese motivo, Arfsten asoma como una de las alternativas más lógicas, aunque no la única: en la práctica, el margen de cambios podría ser amplio.
Si Arfsten termina siendo titular, sería su debut en un Mundial. Además, tendría la posibilidad de sostener el impulso que Estados Unidos construyó en los primeros dos partidos del torneo.
“Honestamente, lo más importante es, juegue quien juegue, salir a buscar tres puntos. Creo que la inercia de las dos victorias es lo que mantiene la energía alta. Y conseguir una tercera sería todavía mejor. Al final del día, es una decisión del entrenador y veremos qué sucede”, explicó.
Luego agregó: “De todos modos, todos están intentando demostrar algo”.
Freese también quiere mantener su lugar, pero sin mirar el pasado
La idea de “demostrar” también aplica para Freese. El portero fue titular en los dos primeros encuentros, y es uno de los pocos que podría conservar el puesto. Sin embargo, su recorrido internacional, por ahora, podría jugarle en contra para sostener continuidad automática: otro juego, en su caso, podría ser útil para sumar minutos. En esa lógica, Matt Turner y Chris Brady esperan su oportunidad.
“Obviamente es una decisión del entrenador, y aquí tenemos 26 jugadores que quieren jugar, que están listos para jugar y que trabajan duro todos los días en la dinámica de entrenamiento. Como grupo tenemos confianza en los 26, así que en realidad lo que hacemos es prepararnos bien, seguir trabajando fuerte y estar listos para lo que toque”, afirmó Freese.
En lo que va del torneo, a Freese todavía no se le ha exigido demasiado. Contra Paraguay no realizó atajadas y tuvo pocas opciones sobre el arco en el 4-1 con el que Estados Unidos ganó. En cambio, ante Australia sí tuvo participación: fue requerido dos veces y respondió con una intervención en cada ocasión.
De todas formas, el panorama general muestra que no ha sido un portero con mucha actividad: el equipo estadounidense superó a sus rivales en tiros, con un registro de 26-14. Freese no se incomoda por eso; para él, es una señal de que el trabajo del resto funciona y de que, si le toca actuar, lo hará con la preparación necesaria.
“Parte de ser portero es entender que no todo gira en torno a ti. Estoy cómodo con eso. Cuantas menos veces te toque actuar en un juego, mejor está jugando el equipo y más probable es que se gane. Normalmente me concentro más en evitar que lleguen disparos que en estar solo listo para atajar”, señaló.
El legado del “número 1” y la motivación de estar en la lista
En el último año se habló mucho de la búsqueda de un guardameta “titular”, un rol que finalmente recayó en Freese. Estados Unidos se ha beneficiado, a lo largo de su historia, de grandes actuaciones de porteros que marcaron época, como Tim Howard, Brad Friedel, Kasey Keller y Tony Meola. La gran pregunta para este grupo actual era si alguien de esta generación podría levantar al equipo con esa misma forma de impactar.
Por ahora, Freese no ha tenido que cargar con comparaciones en términos de resultados, y esa presión tampoco parece pesarlo. En lugar de sentir intimidación, prefiere interpretarlo como un estímulo.
“No diría que me intimida; más bien me inspira. Es una línea larga de porteros a quienes miré durante toda mi vida. Hubo algunos antes de mi época, claro, pero que mi nombre esté junto al de ellos como el siguiente en esa lista es un honor increíble. Es algo con lo que soñé. La vara está alta y voy a esforzarme por alcanzarla, y también por elevarla todavía más”, dijo.
Turquía, un rival conocido y el inicio de una etapa clave
Como ocurrió con Paraguay y Australia, Turquía también entra en el grupo de rivales que Estados Unidos ya ha enfrentado recientemente. El equipo estadounidense se midió con esa selección el verano pasado, y aunque el contexto ha cambiado —incluyendo el hecho de que ahora el sueño mundialista está en juego— hay una familiaridad que vale.
Ese partido en East Hartford marcó el primer llamado a Freese como internacional. También fue el debut de Alex Freeman. Además, fue el arranque de un verano de Gold Cup que, en muchos sentidos, transformó a un grupo de jóvenes, entre ellos Arfsten, quien llegó sin experiencia previa y terminó sintiéndose como un miembro vital del combinado nacional.
“Pienso que esa Gold Cup fue un momento grande para muchos jugadores, incluido yo. Era como nuestra primera experiencia real en partidos con significado para Estados Unidos, y sí, fue increíble. Siento que en todo ese torneo crecimos mucho y también nos pusimos un poco en el mapa”, expresó Arfsten.
Aun con el paso del tiempo, Arfsten cree que el hecho de conocer al rival ayuda. “Aunque ya ha pasado un tiempo, todavía siento que nos beneficia tener esa familiaridad con el oponente, algo similar a lo que ocurre con Australia y Paraguay”, añadió.
La conexión del día a día: Trusty y la cantera del Union
Tras su debut en el Mundial, Auston Trusty publicó una foto junto a Freese. “Solo dos chicos de Delco jugando en el Mundial”, escribió el zaguero central de la USMNT, celebrando un instante entre dos futbolistas que se conocen desde hace tanto como recuerdan.
Trusty y Freese son dos de los productos de la academia de Philadelphia Union dentro de esta convocatoria. Mark McKenzie y Brenden Aaronson completan el grupo de cuatro. Todos ellos crecieron juntos desde la adolescencia, con la esperanza de llegar algún día al profesionalismo. Este verano, además, pasaron el último mes compartiendo el día a día, compitiendo al máximo nivel que ofrece el deporte.
“Compartir este momento con Trusty, Mark y B[renden] es un poco surrealista. Pienso que, obviamente, hay que reconocer a la Union Academy y todo lo que están haciendo en Filadelfia para desarrollar jugadores. Y también creo que, no solo ahora sino a nivel general en todo el país, en este punto muchas academias de la MLS están trabajando increíble para formar futbolistas”, comentó Freese.
“Estar aquí con ellos, en este momento, en casa, es algo de lo que solíamos hablar. Es bastante increíble que esté pasando”, cerró.
Entre el descanso y la distracción: música y series
Incluso en un Mundial, hace falta desconectar. La mayoría elige música para lograrlo. Arfsten también entra en ese grupo, y aunque el ambiente del momento cambie, suele ir en una misma dirección.
“Soy muy fan de Drake. Pero si estoy tratando de realmente relajarme, quizá ponga algún Drake más tranquilo”, dijo.
Cuando no se dedica a escuchar lo mejor del hip hop de Toronto, Arfsten suele refugiarse en Netflix. Folarin Balogun dijo algo similar después del partido contra Paraguay, subrayando la importancia de tomarse ese tiempo para que la mente se enfoque en otra cosa.
“Estoy viendo una serie de Netflix ahora mismo, se llama ‘The Lincoln Lawyer’. La recomiendo. Está bastante buena. No sé mucho sobre abogados, así que me resulta interesante”, concluyó Arfsten.