Virgil van Dijk salió al paso de las acusaciones sobre su presunta influencia en las decisiones tácticas de Países Bajos tras la eliminación ante Marruecos en los dieciseisavos de final del Mundial. El capitán neerlandés negó con firmeza haber impuesto una defensa de cinco y reclamó que la responsabilidad del planteamiento correspondía exclusivamente al cuerpo técnico.
La derrota por penaltis frente a Marruecos abrió un intenso debate sobre el rendimiento de Oranje y su alejamiento de una identidad futbolística más ofensiva. Entre las críticas apareció la versión de que Van Dijk había presionado al entonces seleccionador Ronald Koeman para modificar el sistema, una hipótesis que el central del Liverpool calificó de falsa.
“Se dijo que fue idea mía jugar con cinco defensas y eso es una absoluta tontería”, respondió el zaguero durante una comparecencia especialmente tensa. “El plan lo prepara el cuerpo técnico. Se difunden cosas para que yo quede todavía peor, y sucede demasiado a menudo”.
El capitán asume el fracaso colectivo
Van Dijk no trató de suavizar el resultado del equipo en el torneo. Admitió que la selección estuvo lejos de su nivel, pero rechazó que el tropiezo pueda atribuirse a una sola figura o que se le responsabilice de haber perjudicado al fútbol neerlandés.
“La realidad es que fracasamos en el Mundial. Es un hecho duro. No jugamos un buen torneo”, señaló. “No se trata de mí: se rinde como equipo. Decir que destruí el fútbol neerlandés después del Mundial no tiene ninguna base”.
El defensor de 35 años también argumentó que el plan empleado ante Marruecos estuvo cerca de dar resultado pese a la mala actuación. “Funcionó durante 89 minutos y estuvimos a punto de abrir el partido. No decidí ese sistema. Pensar que destruí el fútbol neerlandés no tiene sentido”, insistió.
La charla con Xavi cambió su decisión
El impacto de la eliminación llevó a Van Dijk a valorar su retirada internacional. El central necesitó alejarse temporalmente de la competición y pasar unos días junto a su familia antes de decidir si mantenía su vínculo con la selección.
La llegada de Xavi al banquillo neerlandés fue determinante para que continuara. El futbolista explicó que la reunión con el nuevo seleccionador despejó cualquier duda casi de inmediato.
“Necesitaba unas vacaciones con mi familia y luego tuve una reunión importante con el seleccionador. A los diez segundos ya estaba claro que seguiría”, relató. “Me dijo que soy Virgil van Dijk. Se trata de confianza, reconocimiento, de sentir que eres importante para el grupo. Físicamente nunca hubo dudas, pero también quieres sentir valoración y disfrutar”.
A cuatro partidos de los 100 con Países Bajos
Tras confirmar su continuidad en el nuevo ciclo, Van Dijk está a cuatro encuentros de alcanzar los 100 partidos internacionales. Podría llegar a esa cifra en la actual ventana si participa en los cuatro compromisos de la Liga de Naciones.
El calendario neerlandés incluye duelos exigentes frente a Alemania y Grecia, además de dos partidos contra Serbia. Si el capitán interviene en todos ellos, completará el centenar de presencias con Oranje.