Wissa firma el “Fimbu”: ya iguala goles con Newcastle en solo dos jornadas
Yoane Wissa volvió a marcar y, con ello, igualó en apenas dos jornadas su producción goleadora de toda la pasada Premier League con Newcastle. El delantero congoleño anotó el segundo tanto de los Magpies ante Tottenham, desatando una celebración que ya se volvió parte de su sello: el “Fimbu”, un gesto inspirado en una danza de su país.
El “Fimbu” como firma: Wissa ya supera su marca del curso anterior
Durante el duelo ante Tottenham, Wissa apareció en el momento decisivo. Newcastle ya ganaba tras el gol inicial de Anthony Elanga, pero el partido se cerró cuando Nick Woltemade conectó un centro de Lewis Hall y dejó el balón servido para el artillero. Desde unos cuatro metros, con la espalda al arco, el atacante reaccionó con un giro instintivo y remató hacia la portería para superar a Antonín Kinsky.
Después de convertir, Wissa se lanzó a celebrar con el “Fimbu”, término en lingala asociado al “latigazo” y que el futbolista ha llevado del Mundial a su vida diaria en el club. Tras el encuentro explicó el significado: es una danza que admira en su país y que utiliza cada vez que marca como homenaje.
Un Newcastle que encontró espacio: pese a la ausencia de Osula
El partido tuvo un contexto particular: William Osula se quedó fuera por lesión. Aun así, Wissa se mantuvo en un rol más retrasado, ayudando a estirar al rival y a generar indecisión en la defensa de Tottenham. Esa lectura permitió que Newcastle insistiera en zonas de riesgo y que el equipo ganara consistencia ofensiva hasta la llegada de Woltemade en el minuto 71.
Wissa volvió a ser el protagonista del trabajo sin balón. Por segundo partido consecutivo, ningún jugador de Newcastle ganó más duelos y nadie forzó más faltas en el campo que él, un dato que refleja cómo su presión, su juego físico y sus carreras constantes complicaron a los centrales de los Spurs.
Del golpe emocional del Mundial al impulso en la pretemporada
La explosión goleadora de Wissa llega después de una temporada marcada por un cambio de rumbo. En el Mundial, el atacante participó en un momento histórico: marcó en la vuelta de el equipo a la competición y, con el empate ante Portugal en Houston, firmó la igualada que permitió a la selección de la República Democrática del Congo sumar su primer punto en la historia del torneo. En ese mismo certamen terminó con tres goles.
Ese rendimiento en la cita internacional se reflejó en su reinicio de temporada: hubo dos goles en pretemporada ante Valencia y, en el inicio liguero, fue de los mejores en el 2-2 ante Liverpool. En ese partido, su participación previa al tanto de Joe Willock fue clave al crear espacio tras escapar de tres rivales.
La lesión de septiembre y el impacto en su año previo
La razón por la que el arranque con Newcastle se percibió como irregular la temporada anterior tiene un punto de quiebre: Wissa sufrió una lesión de rodilla en un clasificatorio mundialista contra Senegal, en septiembre. Eso le hizo perder la Copa Africana de Naciones, debutó recién a inicios de diciembre y tardó en abrir el marcador en la Premier, con su primer gol llegando el 30 de diciembre ante Burnley. Desde entonces, problemas físicos y una caída de forma dejaron un tramo final discreto.
En el entorno de St James’ Park aparecieron críticas: el club, tras una ventana de cambios, no encontró una amenaza goleadora constante, y en particular se cuestionó la aportación ofensiva tanto de Wissa como de Woltemade.
Declaraciones: confianza, identidad y mejora colectiva
Tras el triunfo sobre Tottenham, Wissa dejó dos mensajes claros: que no estaba para “excusas” por lo ocurrido el año anterior y que necesitaba aprovechar la oportunidad de jugar mejor. También afirmó que, tras las salidas de varios jugadores, el equipo funcionó porque hubo futbolistas dispuestos a dar un paso adelante, y remarcó que, con la afición detrás, nadie debería frenar el impulso del grupo.
En paralelo, el trabajo del cuerpo técnico se refleja en su evolución. Jaissle, en sus declaraciones, habló de la mejora que ve en el plantel y aseguró que su rol no es “guardar” cumplidos, sino impulsar el ánimo, motivar y acompañar a todo el grupo para que el rendimiento se sostenga.
Rumbo al tramo clave: contrato, edad y necesidad de goles
Con Wissa cumpliendo 30 años el jueves y con tres años más de contrato en Newcastle, el margen para consolidar su rol en un club grande no es infinito. El equipo necesita goles y resultados en el presente, y aunque dos partidos no bastan para dictar una sentencia definitiva, el arranque ya marca una tendencia: el delantero congoleño está acercándose a su mejor versión.
Dos jornadas, dos impactos decisivos y una celebración que ya forma parte de su identidad parecen suficiente evidencia para ilusionar a St James’ Park. Ahora, el reto será sostener el nivel para que este “nuevo” capítulo no quede en promesa, sino en éxito.