Zverev vs. Cobolli: final de Roland Garros por el primer Grand Slam
PARÍS — Tras uno de los Roland Garros más intensos y sorprendentes de los últimos años, con una cadena de giros inesperados y eliminaciones que nadie vio venir, el torneo masculino llega a su desenlace con una final que promete historia: Alexander Zverev se medirá el domingo con Flavio Cobolli. Ambos aparecen en el Top 10 del ranking en vivo y los dos pelean por su primer título de Grand Slam.
El camino a la final y la diferencia de experiencia
La distancia en experiencia es grande. Zverev, cabeza de serie número 2, disputa su cuarta final de Grand Slam después de imponerse en cuatro sets el viernes ante Jakub Mensik. Cobolli, en cambio, llegó al partido decisivo tras recibir una clasificación directa (walkover) cuando Matteo Arnaldi se retiró a última hora, después de haber avanzado solo hasta un cuarto de final en un major antes de esta semana.
Cobolli llega con el descanso de 3½ días sin competir, mientras que Zverev ha esperado este momento durante varios años.
Claves para que Zverev levante el trofeo
“Es su momento”. Para el alemán sería su cuarto final en un Grand Slam y, salvo el primer intento —cuando en el US Open de 2020 estuvo a dos puntos de cerrar ante Dominic Thiem—, el resto de su recorrido no ha mostrado demasiados errores.
Hubo dudas en etapas recientes, especialmente después de ser vapuleado por Jannik Sinner en la final de Australia del año pasado, cuando Zverev llegó a preguntarse si volvería a tener otra oportunidad. Sin embargo, ahora está ahí: como el último gran nombre que queda en un cuadro donde muchos protagonistas ya se quedaron por el camino.
El número de señales a favor es claro en su semana: solo ha cedido dos sets en todo el camino a la definición y su nivel se ha mantenido sólido durante el torneo. Además, ha mejorado un aspecto que antes le pesaba, el segundo servicio. Hoy es una de sus armas: sus estadísticas reflejan que ganó el 66% de los puntos con el saque de segunda bola, el tercer mejor registro del certamen. También aparece tercero en puntos ganados en el “serve +1”, es decir, cuando termina el punto con su primera acción después del saque, y ha sabido responder a cada desafío que le tocó de frente.
- En cuartos eliminó a Rafael Jodar, la nueva sensación española.
- En semifinales superó a Jakub Mensik.
En el contexto del cuadro, además, Zverev se beneficia de ausencias y salidas tempranas: no hubo presencia de Carlos Alcaraz en el torneo, y tanto Sinner como Novak Djokovic se despidieron en las rondas 2 y 3, respectivamente. Con ese panorama, el alemán hizo lo necesario sin desgastarse de más en su ruta hacia la cuarta cita de Grand Slam.
Es su mayor oportunidad de conquistar un major y no parece dispuesto a dejarla escapar.
Claves para que Cobolli dé la campanada
La candidatura de Cobolli se sostiene en dos pilares: llega con frescura y el polvo de ladrillo es su mejor territorio.
El italiano ha cedido únicamente dos sets para llegar a su primera final de Grand Slam. Viene de un cuarto de final en hierba en Wimbledon el verano pasado, y recientemente alcanzó la final en Hamburgo, donde venció a Zverev en semifinales. Ese triunfo, que le dio confianza, puede pesar también en la mente de cara al partido decisivo.
Aunque cayó ante Zverev en Madrid, el hecho de contar con tres días completos de descanso antes de que empiece la final tiene que favorecerle. El tenis en arcilla es exigente y, en su semana, Cobolli evitó encuentros larguísimos. Además, el hecho de no tener que afrontar lo que parecía otro duelo interminable frente a Arnaldi le permite encarar la final con el impulso intacto.
En los últimos años, los logros de Sinner han opacado el trabajo del resto de jugadores italianos, pero la forma en que Cobolli se comportó ante Felix Auger-Aliassime en cuartos, resistiendo el vendaval después de ir perdiendo un set y con un quiebre en contra, es una señal importante.
- Dos de sus tres títulos de la ATP llegaron en arcilla.
- Además, ya le ganó a Zverev, un dato que reduce la ansiedad en su estreno en una final de Grand Slam.
El público también podría inclinarse hacia él. Como aspirante, Cobolli sabe que la presión recae sobre Zverev para quedarse con el título. Aun así, cuenta con recursos para competir al máximo: variedad, constancia y oficio para manejar los puntos clave.
Pronóstico: lo que puede definir el partido
Todo depende de cómo Zverev gestione la ocasión. Tras haber perdido sus tres finales de Grand Slam, sabe que probablemente no tendrá una opción mejor que esta, pero esa certeza trae consigo un peso extra.
Zverev ha estado cerca durante mucho tiempo y, por fin, la puerta parece abrirse a su favor. Por primera vez se enfrenta a alguien que nunca había disputado una final de un major. Además, ha mostrado una calma que sugiere que podrá controlar la tensión. En el historial de enfrentamientos directos, él lidera 3-1, aunque este año el balance está 1-1, y ambos partidos se han jugado sobre arcilla.
Pero Cobolli también llegó por méritos propios al Top 10 y lo hace con una trayectoria en el polvo de ladrillo que juega a su favor. Es un jugador que conoce los mecanismos de la superficie: sabe cómo llevar a los rivales a zonas y situaciones que no les resultan cómodas.
Si el techo está abierto, ese detalle podría ser favorable para el italiano. El viento complica especialmente a Zverev por el alto lanzamiento de la pelota, mientras que Cobolli no basa su éxito en la potencia pura. Con esas condiciones, el partido podría alargarse.