Alexia Putellas lidera el salto de London City: fichaje con ambición de título
La revolución deportiva de London City en el fútbol femenino tiene nombre y apellido: Alexia Putellas. La mediapunta llega con el impulso máximo tras proclamarse campeona de la Champions League con el Barcelona, un título que, en mayo, acabó con un contundente 4-0 ante el Lyon en la final del torneo. Ese triunfo completó un “cuádruple” para el conjunto azulgrana y dejó a Putellas en el mejor escenario posible para cerrar su etapa en Cataluña con un salto anímico que también alimenta sus aspiraciones de cara a un tercer Balón de Oro. La ceremonia, prevista para octubre y con sede en Londres, convierte a la futbolista en la gran favorita para el galardón.
London City acelera: fichajes estrella y apuesta por el salto de nivel
| Dato | Referencia temporal/figura | Contexto |
|---|---|---|
| Putellas y el Barcelona conquistan la Champions | Mayo (final) | Victoria 4-0 sobre el Lyon, con “cuádruple” azulgrana |
| Balón de Oro (posible tercera vez) | Octubre (ceremonia) | Evento en Londres; Putellas parte como favorita |
| Refuerzos en London City para este verano | Verano | Mapi León, Mary Earps y Nicole Anyomi; más el impacto mediático del proyecto |
| Balance de edades en fichajes (verano anterior) | Ventana pasada | 16 llegadas permanentes; 5 cumplieron 30 años; 9 tenían 25 o menos |
London City no se limita a sumar un nombre de impacto. Este verano también aterrizan Mapi León, compañera de Putellas en el Barcelona y también internacional con España, para reforzar la línea defensiva con garantías de máximo nivel. En la portería, Mary Earps, ex guardameta de Inglaterra, ya ha firmado para cubrir una posición que pedía atención. En ataque, Nicole Anyomi completa el bloque ofensivo tras una temporada con números llamativos en la Bundesliga: 13 goles y seis asistencias en el último curso.
Con todo, el proyecto parece marcar un cambio de rumbo. Al margen de Anyomi, el resto de incorporaciones sitúan el foco en futbolistas que ya han superado la treintena. Ese detalle contrasta con la estrategia más habitual del club en ventanas anteriores, donde predominaban jóvenes promesas y, solo en algunos casos, se introducían fichajes con recorrido y experiencia contrastada. La gran pregunta ahora es evidente: ¿qué significa esta evolución y si realmente ayuda a London City a dar el salto necesario para competir por títulos en la Women’s Super League y convertirse en un rival auténtico por la parte alta de la tabla?
El verano previo sirve para medir la magnitud del giro. London City cerró aquel mercado con 16 fichajes permanentes, aunque únicamente cinco de esas incorporaciones habían celebrado su trigésimo cumpleaños. En cambio, nueve de los nuevos llegados tenían 25 años o menos, señal de que la prioridad inicial era formar talento con proyección para que alcanzara su mejor versión en la primera temporada del club en la WSL.
De hecho, los futbolistas jóvenes fueron, en general, los que más destacaron. Freya Godfrey emergió como la figura más sobresaliente: se incorporó desde la academia del Arsenal en julio con 20 años y rápidamente se ganó un lugar estable en la selección inglesa. Jana Fernández, de 24 años y fichada desde el Barcelona, también firmó actuaciones determinantes; lo mismo ocurrió con la internacional española Lucía Corrales. Por su parte, Issy Goodwin, con 23 años, sostuvo el frente ofensivo de forma destacada en su primera campaña completa en la WSL.
No obstante, tampoco faltaron referencias veteranas alrededor de ese bloque joven. Asllani, Kumagai y la defensa italiana Elena Linari aportaron experiencia, pero el protagonismo terminó recayendo con frecuencia en las nuevas generaciones.
Ahora, la sensación es que London City quiere rodear ese núcleo juvenil con más oficio y rendimiento inmediato, pero en un escalón distinto al que el club había alcanzado antes.
Los nombres de experiencia que llegaron la temporada anterior ya habían tocado techo en momentos importantes. Danielle van de Donk y Nikita Parris arribaron con un bagaje sólido en la WSL y con currículos cargados de títulos, además de haber jugado para el Lyon, ocho veces campeón de Europa. Linari, Sanni Franssi y Alanna Kennedy, mientras tanto, son internacionales curtidas que han competido en distintas ligas de Europa y también en el resto del mundo.
Pese a ello, el matiz clave es que ninguna de esas incorporaciones llegó al club en su mejor momento deportivo. Esa lectura cambia con Putellas y también con León: con ellas, el salto de calidad se percibe como mucho más profundo. En el fondo, se trata de la llegada de dos de las mejores futbolistas del planeta.
Mirando hacia atrás, era posible detectar indicios del cambio. Para cerrar el verano anterior, London City incorporó a Geyoro, mediocampista de élite que ejercía como capitana en el Paris Saint-Germain. Luego, en enero, el club sumó a Delphine Cascarino, otra figura de Francia, destacada por su rendimiento en la NWSL en 2025, donde fue nominada al premio a la Jugadora Más Valiosa.
Este movimiento continúa esa línea, aunque con una escalada. Existe una posibilidad real de que, con Putellas representando al London City Lionesses, la futbolista se adjudique el Balón de Oro en 2026.
Entonces, ¿qué puede significar todo esto? En primer lugar, es difícil ignorar el componente comercial y de visibilidad. London City es un equipo femenino independiente y el único que compite en la WSL. Además, la ciudad donde juega tiene ahora siete de los 14 clubes de la competición, incluyendo a algunos de los más exitosos, como Arsenal y Chelsea. En ese contexto, colocar en el plantel un perfil como el de Putellas tiene un peso enorme: el club promedió 3.176 espectadores en sus partidos en casa el año pasado, pero contar con una futbolista que podría ganar dos e incluso tres Balones de Oro ayuda a atraer público y a reforzar la atención mediática.
El impacto de Earps también merece atención. Fue una de las figuras más relevantes del éxito reciente de Inglaterra hasta su retirada de la selección antes del Europeo de 2025, y además obtuvo el premio BBC Sports Personality of the Year en 2023. Ese tipo de “estrella” es clave si el club quiere crecer también fuera del terreno de juego.
En cuanto al rendimiento deportivo, el efecto de los fichajes todavía debe traducirse a resultados. Geyoro aterrizó con mucha expectación el verano pasado, pero no terminó de desatar su mejor versión en su primer año en la WSL, pese a estar en plenitud con 28 años y con reputación de jugadora de clase mundial.
La llegada de Putellas podría ser un impulso para el trabajo de la mediocampista francesa, porque aporta calidad alrededor en la zona ancha. Con el nivel que se le reconoce, sería una sorpresa que Geyoro no mejorara en la próxima temporada. Respecto a Putellas, lo razonable es esperar que London City gane partidos en momentos decisivos casi “en solitario”, por el talento capaz de cambiar el rumbo de los encuentros.
León, por su parte, se integraría en el once inicial en el eje defensivo. El club buscará mejorar un balance pobre de resultados en forma de portería a cero: solo tres partidos sin encajar en 22 jornadas de liga la temporada anterior. Además, su presencia debe sumar calidad con el balón, en el intento del equipo de sostener un estilo más constante y de jugar con sus propias condiciones.
Earps, en paralelo, podría no ser percibida con la misma valoración que cuando dejó Inglaterra en 2024 para incorporarse al PSG, pero recientemente se la situaba entre las mejores porteras del mundo. La intención es que recupere esa forma mientras regresa a la WSL.
Para dimensionar la necesidad en el puesto, el primer año de Elene Lete en la portería de London City tuvo altibajos. Registró el segundo porcentaje de atajadas más bajo entre las porteras que disputaron al menos 750 minutos en la competición, y además encajó 6,8 goles por encima de lo esperable según las estadísticas de expected goals. El club espera que la llegada de Earps reduzca parte de esa brecha y, a la vez, ayude a Lete a progresar, considerando que la futbolista de 24 años acaba de renovar contrato.
Ahora bien, surge un dilema futbolístico: ¿estos fichajes restarán oportunidades al bloque joven que el club ha perseguido y cuya mejora se ha buscado mediante minutos y desarrollo? Earps probablemente quitará minutos a Lete, que tiene nueve años menos. La incorporación de León también puede limitar el espacio de Isa Kardinaal, con 20 años, o Teyah Goldie, de 21. Y en el mediocampo, ¿quién acompañará a Putellas y a Geyoro en el trío: Maria Pérez, de 23 años, o alguna otra jugadora más veterana? Al final, varias de estas futbolistas no encajan necesariamente como el futuro de largo plazo del London City Lionesses, un proyecto que no se siente a una o dos temporadas de alcanzar su meta.
Putellas, León, Earps, Geyoro, Cascarino y más nombres disponibles aportarán mucho en el césped como líderes con experiencia. Pero el desafío consiste en encontrar el equilibrio: lograr que las nuevas figuras marquen diferencias inmediatas con resultados, sin detener el crecimiento de las jóvenes que el club ha estado reclutando para empujar al London City Lionesses hacia el objetivo que, según la visión del equipo, debería llegar tras despedidas de varias jugadoras en la ventana de 2026 y también en la de 2025.