Rúben Amorim afronta el estreno del Milan en la fase de liga de la Europa League ante el Benfica con un mensaje inequívoco: en un club de la dimensión rossonera no hay espacio para objetivos mínimos. El técnico portugués, de 41 años, asumió con naturalidad las críticas surgidas tras los empates consecutivos frente a Juventus y Lazio y puso el foco en ganar en San Siro.
Claves del partido
- El Milan recibe al Benfica en su primer compromiso de la nueva fase de liga de la Europa League.
- Los empates ante Juventus y Lazio abrieron el debate entre la afición pese al inicio estable en la Serie A.
- Amorim considera que la única meta posible para un grande es conquistar el torneo.
- El entrenador se medirá a un Benfica con el que vivió una parte importante de su carrera como futbolista.
- El portugués quiere que el equipo y la grada conviertan el duelo europeo en una noche especial en San Siro.
La exigencia de dirigir al Milan
Amorim no esquivó la presión que acompaña a su llegada al banquillo milanista. El exentrenador del Manchester United explicó que los cuestionamientos forman parte del cargo, especialmente cuando se dirige a una institución acostumbrada a competir por todos los títulos.
“Es normal recibir críticas y no me preocupan. A veces quiero proteger a mis jugadores, eso es lo que busco”, señaló. El técnico añadió que los momentos complicados vividos durante sus etapas anteriores le han dado experiencia para manejar este contexto: “Es el precio de ser entrenador de un club grande. Lo entiendo perfectamente y haré las cosas a mi manera”.
Preguntado por una posible meta mínima en la segunda competición continental de la UEFA, Amorim fue tajante. “En equipos como el Milan ese concepto no existe. O ganas o no ganas; si no lo haces, habrá críticas. El único objetivo es vencer”, afirmó. También recordó que ya conoció ese nivel de exigencia en Portugal, donde no alcanzar una final o no levantar un trofeo se interpreta como un fracaso.
Un reencuentro especial con el Benfica
El cruce tiene un componente emocional para Amorim por su pasado como jugador del Benfica. Sin embargo, el entrenador dejó claro que el vínculo con el club lisboeta quedará al margen una vez comience el partido. “Es un poco especial, evidentemente, pero solo quiero ganar”, expresó.
El portugués aseguró que siente la misma tensión y responsabilidad ante el Benfica que frente a cualquier otro rival. Su prioridad, insistió, es ayudar al Milan a imponerse en un encuentro que considera complicado y significativo por sus antecedentes personales.
Amorim también remarcó la necesidad de iniciar con fuerza el recorrido europeo, en un curso en el que el Milan apenas ha disputado un partido como local hasta ahora. El técnico pretende recuperar la atmósfera de una gran cita continental en San Siro y subrayó el valor que tiene Europa para la afición.
La Champions League sigue siendo la aspiración futura del club, pero Amorim pidió concentración absoluta en la Europa League. “Sabemos lo que significa jugar en Europa para nuestros aficionados. En el futuro queremos estar en la Champions, pero ahora debemos centrarnos en esta competición, que será difícil”, advirtió.