Amorim señala el contexto que necesita Modric tras el 2-2 del Milan ante Lazio
El AC Milan rescató un empate 2-2 ante la Lazio en el Stadio Olimpico tras una primera parte muy deficiente, pero la reacción también dejó una lectura exigente para Rúben Amorim: el ritmo desordenado del encuentro expuso a Luka Modric, sustituido después de cometer varios errores poco habituales.
Una remontada nacida desde el banquillo
El equipo rossonero estuvo cerca de salir derrotado con claridad de Roma. Lazio impuso intensidad, ganó los duelos físicos y aprovechó las desatenciones defensivas de su rival para marcharse al descanso con dos goles de ventaja.
- Matteo Cancellieri abrió la diferencia para el conjunto local.
- Tijjani Noslin amplió la renta antes del intermedio.
- La mala actuación milanista en los primeros 45 minutos provocó silbidos desde el sector visitante.
- Diego Moreira, cuestionado tras su anterior presentación frente a Juventus, firmó los dos tantos de la igualdad en un intervalo de apenas dos minutos.
Amorim modificó tres piezas durante el descanso y el cambio de dinámica fue inmediato. La entrada de Yunus Musah aportó recorrido y velocidad a un mediocampo que había sufrido para sostener las transiciones de Lazio.
Amorim explica las dificultades de Modric
El entrenador portugués consideró que el tipo de partido no favoreció a Modric. Con muchas pérdidas y constantes intercambios de posesión, el croata no encontró el contexto necesario para manejar el juego con calma.
“Para que Luka se sienta cómodo debemos manejar muy bien el balón. Si el partido se convierte en una sucesión de cambios de posesión, no es su escenario”, fue la reflexión del técnico sobre el veterano centrocampista.
Amorim explicó además que buscó corregir la ubicación y el ritmo de salida desde el fondo. Modric estaba demasiado cerca de los centrales, lo que concentraba a cuatro futbolistas en el inicio de las jugadas y reducía los espacios entre líneas. La presencia de Musah permitió dar mayor dinamismo al centro del campo.
Dos versiones opuestas del Milan
El responsable rossonero no escondió su descontento con la primera mitad, en la que su equipo perdió balones sencillos sin presión rival y permitió que los atacantes laziales superaran a los defensores con demasiada facilidad.
- En el primer tiempo faltaron energía e intensidad.
- Lazio controló el desarrollo y obligó al Milan a correr detrás del balón.
- Tras el descanso, el Milan ganó vigor, tuvo más control y ofreció una imagen radicalmente distinta.
- El empate premió la mejoría, aunque no disipó las dudas sobre el funcionamiento ofensivo.
El ambiente también resultó inusual en el Olimpico. Las protestas de aficionados contra la directiva de Lazio dejaron unas gradas con escasa presencia y una atmósfera extraña, comparable a los partidos jugados durante el periodo de COVID-19, como señaló Gennaro Gattuso.
El reto: transformar posesión en peligro
Más allá de la remontada, Amorim identificó una asignatura pendiente: llevar el dominio con balón a zonas realmente dañinas. El Milan acumula posesiones lejos del área rival y necesita generar más conexiones cerca de la portería.
El técnico reclamó variantes en ataque, no depender únicamente de los centros y aprovechar movimientos hacia dentro de Christian Pulisic y Alpha. También confía en que Ramos eleve su rendimiento a lo largo de la temporada.