Ataque interno a Gianni Infantino: crece la presión para su relevo en la FIFA
La presión sobre Gianni Infantino por su plan de comercializar aspectos de la FIFA volvió a escalar en las últimas horas, con un ataque directo desde figuras internas que cuestionan no solo la estrategia, sino la continuidad del liderazgo. El foco del conflicto está en una propuesta para impulsar una vía de inversión privada vinculada a competiciones del organismo, un movimiento que ha generado una reacción internacional que ya derribó apoyos y amenaza con frenar la iniciativa antes de que se traduzca en decisiones formales.
Desde el viernes, Burnham expresó un rechazo frontal al esquema planteado, al que calificó como una idea “escandalosa”, y agregó que el solo hecho de que se haya puesto sobre la mesa evidencia, en su opinión, que Infantino no sería el perfil adecuado para dirigir la organización. En sus declaraciones, el cuestionamiento se extendió a la legitimidad del rumbo adoptado, señalando que la operación con inversores privados representa una decisión “profundamente equivocada” para el futuro del fútbol mundial.
El endurecimiento del frente coincide con la dimisión de Carlos Cordeiro, asesor de alto rango, y con la formalización de una oposición más amplia desde las confederaciones. En particular, la AFC (Confederación Asiática de Fútbol) mostró su postura mediante un comunicado oficial, rechazando la creación de una subsidiaria comercial denominada FIFA Forward Enterprise (FFE). La confederación defendió que el Mundial debe conservar su integridad y recordó que el torneo “es la cima del fútbol global” y obtiene su fortaleza de la participación de todas las confederaciones y de las principales selecciones del mundo.
En el mismo mensaje, la AFC advirtió que cualquier propuesta que ponga en riesgo la unidad y el carácter universal del certamen debe revisarse, en clara señal de que el bloque contrario no se limita a criticar el fondo del plan, sino que busca detenerlo por la vía política y estatutaria. Ese nivel de resistencia se sumó además a la oposición formal desde UEFA y CONCACAF, ampliando el perímetro del conflicto dentro del ecosistema del fútbol internacional.
Con el apoyo político de FIFA debilitándose y el riesgo de enfrentarse a una mayoría de votos en contra por parte de las confederaciones, el proyecto comercial aparece cada vez más frágil. La situación, según el balance del bloque opositor, se traduce en 136 asociaciones miembro enfrentadas a la iniciativa, lo que coloca a Infantino ante una crisis de liderazgo antes de que se aborden los pasos decisivos.
En este contexto, el organismo deberá encarar una revisión urgente de su marco de gobernanza y de los procesos de decisión para intentar recuperar cohesión. El objetivo, según las demandas que ya se están imponiendo desde el frente crítico, es contener la fractura global y evitar que la comercialización propuesta profundice las divisiones dentro del fútbol organizado.