Atlético responde a Mourinho y denuncia presión sobre el arbitraje
El derbi de Madrid ha abierto un nuevo frente fuera del césped. Atlético de Madrid respondió con dureza a las críticas de José Mourinho contra el arbitraje tras la derrota del Real Madrid en el Metropolitano y denunció una campaña de presión que, a su juicio, amenaza la integridad de la competición.
La primera réplica rojiblanca llegó en las redes sociales, casi un día después del encuentro. El club publicó una imagen de Mourinho saliendo de una impresora, acompañada por un mensaje directo: «Basta ya de acoso a los árbitros».
Atlético denuncia una línea roja
La reacción no quedó limitada a esa publicación. Desde la entidad consideran que el tono empleado desde el entorno del Santiago Bernabéu ha superado los límites admisibles. Un representante del club sostuvo que hay «líneas rojas que no se pueden cruzar» y reprochó una nueva falta de respeto.
La cúpula atlética entiende que las críticas públicas y continuadas a los colegiados elevan la hostilidad sobre el arbitraje de LaLiga. También advierte de que utilizar canales internos de comunicación para cuestionar de forma sistemática las decisiones arbitrales puede condicionar la percepción de imparcialidad y deteriorar el espíritu deportivo.
El mensaje de alarma fue contundente: para el Atlético, está en juego la credibilidad del fútbol español y la situación debe frenarse antes de que sea irreversible.
La queja de Mourinho por la designación
Mourinho centró buena parte de su comparecencia posterior al derbi en la elección del árbitro. El técnico cuestionó que un colegiado de 41 años, sin condición de internacional, dirigiera un partido de la trascendencia de un duelo entre los dos equipos madrileños.
El entrenador también manifestó su extrañeza porque el nombre del árbitro se conociera una semana antes del partido, cuando, según indicó, lo habitual es que las designaciones se comuniquen 24 horas antes. En su valoración, el colegiado no estuvo preparado para soportar la carga emocional del encuentro.
«Todo ha sido muy raro», afirmó Mourinho el domingo. «Si no figura en la lista internacional, no será porque es un gran árbitro. El pobre llegó aquí y no pudo con la presión», añadió.
Consecuencias en la clasificación
El resultado en el Metropolitano deja al Real Madrid en una situación comprometida en este inicio de curso. Tras siete jornadas, el conjunto blanco ocupa la cuarta plaza, mientras que el Atlético de Diego Simeone ha ascendido al segundo puesto, únicamente por detrás del Barcelona.
La presión aumenta sobre Mourinho, que ya conquistó una Liga y una Copa del Rey en su primera etapa al frente del Real Madrid, entre 2010 y 2013. En el Atlético interpretan que su atención sobre el arbitraje busca desviar el foco de las carencias mostradas por su equipo en el campo.