Austin Wells busca retomar su ofensiva y reafirma su enfoque defensivo con Yankees
Austin Wells llegó al campamento de los Yankees con una mezcla de energía y paciencia tras una segunda mitad que no ha sido sencilla. El receptor, que hace apenas unos meses brilló con República Dominicana en el Clásico Mundial, intenta enderezar su ofensiva mientras insiste en que su misión principal sigue siendo la defensa y el control del picheo, justo en momentos en que cada noche sin imparables le pesa en el ánimo.
Wells intenta salir del bache ofensivo sin descuidar su rol defensivo
| Momento / hecho | Cifra o detalle | Contexto |
|---|---|---|
| Promedios tras la derrota de Yankees 4-3 en Fenway | .157 AVG y .499 OPS | Después de la caída de 5-4 con final dramático ante Boston |
| Rehabilitación y trabajo técnico | Sesiones con Jarret DeHart | Tras su paso por la lista de lesionados por cefaleas cervicales |
| Balance desde su regreso | 2-21 (.095), doble y 3 RBI | Desde que fue activado el 21 de junio |
| Objetivo inmediato en el plato | Levantar la bola con más frecuencia | Buscar contacto que termine en terreno, no solo precisión |
Hace poco más de tres meses, Wells fue celebrado como una figura emergente del Clásico Mundial, con varios golpes importantes para la República Dominicana y el reconocimiento para integrar el Equipo Ideal del torneo. Con ese impulso regresó a la dinámica de los Yankees, describiendo su experiencia internacional como de las más entretenidas que ha vivido con una camiseta de béisbol.
Sin embargo, el panorama del torneo de la MLB cambió con rapidez. Tras la derrota de 5-4 de los Yankees ante los Medias Rojas en Fenway Park, Wells acumuló una línea ofensiva de .157 de average y .499 de OPS. En lugar de dejarse arrastrar por la sequía, busca sostener una mentalidad positiva y un enfoque de trabajo, con especial énfasis en que las dificultades no invadan la parte que él considera más valiosa dentro del sistema del equipo: su manejo defensivo detrás del plato.
“No es una faceta secundaria para mí, pero mi trabajo principal es dirigir la pizarra del picheo. Si no lo hacemos, no importa cuántas carreras o imparables tenga yo; no ganamos. Por eso sé que tengo un impacto enorme cuando estoy detrás del plato”, explicó Wells.
Sus lanzadores no deberían discutir con esa premisa, pero aun así, cada actuación en la que Wells se va sin hit termina rozando su confianza. La presión del dugout y del calendario se siente, incluso cuando el receptor intenta mantener el mismo estándar de preparación.
El tiempo que pasó en la lista de lesionados por cefaleas cervicales le dio un respiro que aprovechó para revisar detalles mecánicos. Ese proceso derivó en varias sesiones prolongadas con Jarret DeHart, director de bateo del club. En ese momento, DeHart estaba en Triple-A Scranton/Wilkes-Barre y llegó con recomendaciones específicas para ajustar la forma en que Wells ataca el lanzamiento.
Wells explicó el cambio con claridad: con el paso de los años, su bateo se fue “aplanando” y el enfoque en la zona se volvió más inclinado. Ahora pretende recuperar un poco de esa inclinación en el swing, con la meta de producir más contactos mal medidos por el rival que caigan en buenas zonas, en vez de depender de que todo sea perfecto con exactitud y sincronización.
En términos simples, el receptor está buscando elevar la pelota con más frecuencia. En una etapa de rehabilitación en ligas menores sí observó indicios: por ejemplo, conectó jonrones en un juego de dos vuelacercas el 18 de junio en Columbus. Aun así, por ahora los Yankees esperan ver esa labor convertida en imparables en el nivel de Grandes Ligas.
“Siento que estoy construyendo a partir de un progreso que ha sido bueno en las últimas semanas. Los resultados no son los que quiero, pero [el sábado] me sentí realmente cómodo en el caja de bateo. … Lo que intento es concentrarme más en poder hacer lo que sea necesario, ya sea impulsar al corredor o moverlo”, afirmó Wells.
Desde que fue activado de la lista de lesionados el 21 de junio, Wells registra 2 de 21 (.095), con un doble y tres carreras impulsadas. Tras el tropiezo del sábado en Fenway Park, el manager Aaron Boone aseguró que ve señales de avance, al considerar que el swing de Wells se ve mejor que hace dos o tres semanas, aunque los números todavía no reflejen la mejoría.
“Siento que ahora mismo está moviendo la aguja, créelo o no. Había estado batallando mucho durante un periodo. Yo creo que está agarrando algo de tracción. Sé que no necesariamente han llegado los resultados todavía”, declaró Boone.
Cuando Wells fue seleccionado en la primera ronda del Draft de 2020, la proyección apuntaba a un receptor que aportaría más con el bate, mientras se debatía si su defensa sería suficiente para mantenerse sin un cambio de posición. Con el tiempo, ese dictamen se modificó y el equipo ahora debe evaluar si el aporte ofensivo alcanza para sostenerlo como titular.
En ese sentido, el lanzador Gerrit Cole respaldó la disposición diaria del receptor. “Él quiere jugar mejor. Quiere ser excelente. Su nivel de preparación, su intención y su actitud cada día dicen todas las cosas correctas. Le pesa, claro, pero está haciendo un gran trabajo para mantenerse estable y seguir en la pelea”, comentó el derecho.
Por lo pronto, parece que Wells aún tiene espacio en el calendario. Ali Sánchez ha mostrado un poder inesperado luego de su ascenso como sustituto de bateo derecho para J.C. Escarra, quien se encuentra de vuelta en Triple-A. Aun con ese empuje, el club lo considera más bien como una opción de respaldo.
Los Yankees, según se espera ampliamente, observarán el puesto de receptor antes del Día Límite de Cambios. En ese contexto, Ryan Jeffers de Minnesota aparece como un encaje lógico. Jeffers se recupera de una fractura por lesión en el hueso del hamate del lado izquierdo, además de que es agente libre al final de la temporada. También existe una relación previa con el coach de receptores de los Yankees, Tanner Swanson, lo que podría reducir el tiempo de adaptación a mitad de campaña para hacerse cargo del staff.
Otro nombre que también suele rondar la conversación es Hunter Goodman, de Colorado, por el tipo de fuerza que el equipo esperaba de Wells. Aun así, Wells prefiere no enfocarse en rumores. La decisión de oficina queda fuera de su control, y él ya tiene bastante trabajo por delante en el aspecto que ocurre detrás del plato cada noche.
“Si hoy me voy de 0-3, obviamente estaría molesto. Pero poder salir al juego en el octavo o noveno para ponerte ceros y que el equipo gane, ese es el objetivo más importante”, concluyó Wells.