Baba Rahman regresa a Ghana como veterano tras años de recuperación
KANSAS CITY— Abdul Rahman Baba volvió a integrarse al grupo de la selección de Ghana tras años marcados por un giro trágico en su carrera. El lateral izquierdo, ahora con la confianza de quien ya lo ha vivido todo, disfruta el papel de “veterano” dentro de las Black Stars y reconoce que su regreso al equipo nacional llega en un momento especial.
Cuando empezó a despuntar, Baba parecía encaminado a convertirse en una pieza fija durante la mayor parte de una década. Sin embargo, aunque acumuló más de medio centenar de partidos internacionales, la lesión de rodilla que sufrió hace más de nueve años, durante la Copa Africana de Naciones, le arrebató sus años de plenitud con Ghana. Aquella fractura deportiva ocurrió en la AFCON 2017, en Franciaville, durante el debut del torneo de Ghana contra Uganda, en un terreno de juego en malas condiciones. Tras el percance, se le diagnosticó una rotura severa del ligamento cruzado anterior (LCA) y también daño en el menisco.
Antes de que la lesión cambiara su destino, Baba venía de una temporada con Chelsea en la Premier League: disputó 15 partidos tras ser fichado por José Mourinho en 2015. Al momento en que la lesión lo alcanzó, estaba cedido en el Schalke 04, y el golpe no solo afectó su temporada, sino que alteró el ritmo de toda su trayectoria.
En los 18 meses previos a la lesión, el lateral había sumado 28 encuentros de liga. A partir de entonces, durante las siguientes 5 temporadas y media, apenas jugó 29 partidos en el campeonato, una cifra que refleja la magnitud del daño y lo largo, sinuoso y exigente que fue su proceso de recuperación.
El propio Baba habló del peso emocional de ese periodo. “Tardaré mucho tiempo en explicar todo lo que viví en esos años”, comentó. “Sí, fue difícil. Algunos días me costaba coordinarlo todo: la mente y la parte psicológica. Fue complicado, pero me alegra haber podido luchar con todo y llegar a este punto”.
Como ocurre con frecuencia en lesiones de esta clase, Baba también describió los momentos más oscuros de su proceso: caídas profundas, instantes de soledad e incluso la dificultad para reconocer que la rodilla reconstruida era realmente suya. Pero poco a poco retomó el control mental que exige volver al máximo nivel. Su reaparición como jugador regular llegó con Reading en la temporada 2020-21, y después de todo el recorrido, en 2023 dejó Chelsea de forma definitiva para firmar con el club griego PAOK.
Tras la lesión a inicios de 2017, permaneció en Stamford Bridge durante 6 años y medio más, aunque sin disputar un solo minuto adicional con el equipo. Aun así, nunca quiso que aquel episodio definiera el resto de su carrera, y el tiempo terminó dándole una especie de “verano inesperado” con Ghana. Nueve años después de aquel golpe, fue convocado de nuevo para el Mundial por el seleccionador Carlos Queiroz, encontrando otra vez un lugar en el equipo.
Con solo 22 años cuando se produjo la lesión y con un perfil que en ese entonces aún era relativamente nuevo dentro del plantel, Baba se adapta ahora a una realidad distinta: ser de los más experimentados y aportar como cabeza que guía. “Es lindo [estar de vuelta]”, señaló. “Siempre fue increíble formar parte del proyecto. Es curioso porque la mayoría de los chicos realmente me miran hacia arriba. Me preguntan muchas cosas, buscan consejos. También es gracioso: yo recuerdo cuando era el más joven aquí, y ahora soy alguien que puede pasar información a los demás. Estoy muy contento”.
En el Mundial, Queiroz lo utiliza sobre todo como opción de recambio, y hasta el momento su participación se limita a un minuto: el 0-0 ante Inglaterra en Boston. Mientras tanto, Gideon Mensah, titular indiscutible, se ha ganado el reconocimiento como uno de los laterales más sólidos del torneo.
Sin embargo, el valor real de Baba no se mide únicamente por lo que pueda hacer dentro del campo. Su influencia se nota, sobre todo, por el efecto que su presencia genera en los futbolistas más jóvenes. En especial, ha disfrutado el trabajo con Mensah, su rival directo por el puesto de lateral izquierdo, y también con Marvin Senaya, quien ocupa el carril derecho aunque se incorporó a Ghana apenas en marzo y ya se ha ganado su lugar.
“Ellos han sido increíbles”, dijo Baba sobre la pareja de laterales. “Han sido excelentes para mí. Se ve la estructura defensiva y, incluso cuando atacamos, se nota el apoyo que les dan al equipo. Ha sido maravilloso hasta ahora”.
Además de transmitir consejos, Baba representa un ejemplo de resistencia. Su historia demuestra que, incluso cuando el resto de caminos parecen más fáciles —como resignarse a un declive silencioso de un tipo de trayectoria que antes parecía asegurada—, todavía es posible encontrar un nuevo propósito. Queiroz, que valora de manera constante la experiencia junto con la energía de la juventud, encuentra en Baba elementos que sostienen el plan: conocimiento del torneo, manejo de la presión y capacidad para superar la adversidad.
Ese enfoque se refleja en el rendimiento de Ghana, que hasta el momento ha mostrado un rendimiento que puede considerarse por encima de lo esperado. Y, en ese contexto, la disposición de Baba a asumir el rol de referente dentro del vestuario podría explicar por qué el técnico portugués insistió en sumarlo al plantel, pese a la competencia interna por posiciones.
Ahora, el objetivo inmediato es mantener a los compañeros jóvenes con los pies en la tierra mientras Ghana se prepara para su partido de octavos de final, el duelo de “Last 32” frente a Colombia este viernes. Será el primer cruce eliminatorio de Ghana en un Mundial en 16 años.
“Esto es la parte decisiva del torneo”, explicó Baba. “Todos están jugando para ganar. Tenemos confianza en nosotros”.
Con el campeonato avanzando, Ghana también va asentando una identidad nueva bajo la dirección pragmática de Queiroz. Y en paralelo, Baba reencuentra sentido en el tramo final de su carrera, aunque el camino no se pareció al plan original que parecía dibujarse en sus años más brillantes en Stamford Bridge.
El paso por Chelsea no terminó de desarrollarse como se esperaba, y la lesión en Gabón quedó como el punto de quiebre que cambió su trayectoria. Aun así, Baba parece haber aceptado que el fútbol rara vez sigue el guion que uno imagina, y mantiene su contribución con la selección: un “viejo sabio” que ayuda a Ghana a atravesar su propia transición, con la mirada puesta en el siguiente desafío del torneo.