El Spotify Camp Nou quiere jugar un papel protagonista en el Mundial de 2030. Barcelona ha reforzado su candidatura para albergar la final del torneo, una aspiración que sitúa al estadio azulgrana en competencia directa con el Santiago Bernabéu y con el futuro Grand Stade Hassan II de Marruecos.
Barcelona eleva su apuesta por la final
- La remodelación del Spotify Camp Nou, integrada en el proyecto Espai Barça, contempla una mayor capacidad, nuevas zonas VIP y una profunda modernización de sus instalaciones.
- Con esas obras como argumento, el club considera que el estadio reúne las condiciones para convertirse en la sede del partido decisivo del Mundial que organizarán España, Portugal y Marruecos.
- Antonio Escudero, vicepresidente del área social del Barcelona, expresó abiertamente la voluntad de la entidad: “Nos gustaría mucho. Creo que es muy posible”.
- El dirigente sostuvo que el esfuerzo realizado por el club debe tener reconocimiento internacional y remarcó la solidez de la candidatura azulgrana: “Hemos hecho un gran esfuerzo y tenemos un gran estadio. Ya toca”.
- Escudero elevó incluso el tono de optimismo al asegurar que existe una “probabilidad muy alta” de que el Camp Nou sea elegido para la final.
La postura del Barcelona coincide con el impulso institucional de la ciudad y de Cataluña, que trabajan para mantener a la capital catalana como una de las referencias centrales del proyecto mundialista de 2030.
Bernabéu y Marruecos, los grandes rivales
La carrera por la final se ha intensificado con tres escenarios de enorme peso. El Santiago Bernabéu parte desde hace tiempo como la principal alternativa española gracias a su renovada infraestructura y a su dimensión histórica. Sin embargo, el ambicioso Grand Stade Hassan II ha fortalecido la opción marroquí y ha cambiado el equilibrio de la disputa.
Marruecos aspira a que el duelo por el título se juegue en territorio africano, lo que supondría la segunda final mundialista disputada en el continente. España, por su parte, defiende la experiencia de sus sedes, la capacidad organizativa y el prestigio de estadios como el Bernabéu y el Camp Nou.
La decisión definitiva dependerá de la elección de la FIFA, mientras la pugna combina argumentos deportivos, capacidad de infraestructuras y proyección institucional. Barcelona, en cualquier caso, ya ha dejado claro que no pretende limitarse a ser una sede más.
Mensaje a los socios sobre los abonos
Escudero también abordó una de las preocupaciones generadas durante la reforma: la posibilidad de que el coste de las obras provocara una subida de los abonos de temporada.
El vicepresidente descartó que exista un plan en ese sentido y pidió tranquilidad a los aficionados. “Nadie ha hablado de aumentar los precios de los abonos. No está sobre la mesa”, afirmó, subrayando que desde la directiva no se ha planteado esa medida.