Gianni Infantino ha abierto la puerta a una redistribución extraordinaria de recursos en la FIFA que podría movilizar miles de millones de dólares hacia las 211 federaciones nacionales. El presidente del organismo no ha fijado todavía una cifra, pero respalda que se estudie el mayor aumento de financiación posible desde las reservas, situadas en torno a los 6.000 millones de dólares.
La cuestión llegará al Consejo de la FIFA el 15 de octubre de 2026. Infantino ha encargado al secretario general, Mattias Grafström, que reúna en un único informe las propuestas remitidas por las confederaciones, junto con sus proyecciones económicas, mecanismos de control y planes de aplicación.
Una petición de 2.100 millones de dólares
La iniciativa para ampliar las ayudas ha sido impulsada por una alianza de dirigentes encabezada por Aleksander Ceferin, presidente de la UEFA, y Victor Montagliani, máximo responsable de la Concacaf. También participa el presidente de la AFC, Shaikh Salman. Su posición es que la reserva de efectivo de la FIFA supera ampliamente las necesidades operativas de la entidad.
El planteamiento de UEFA y Concacaf reclama la liberación de 2.100 millones de dólares para las asociaciones miembro. Dentro de ese paquete, se solicita que cada federación tenga garantizado un mínimo de 10 millones de dólares en el ciclo 2027-2030, con la intención de reforzar instalaciones, estructuras de base y programas de desarrollo futbolístico.
Infantino evitó adelantar la cantidad definitiva, aunque dejó clara su predisposición a incrementar el respaldo. “No voy a prejuzgar el importe. Defenderé el nivel más alto de financiación adicional que pueda concederse responsablemente mediante los procedimientos adecuados de gobierno de la FIFA, con un reparto justo y sistemas transparentes y auditables”, señaló.
El dirigente añadió que una cifra concreta puede servir para iniciar el debate, pero no basta para resolver una política global. Por ello, pidió a los presidentes de las seis confederaciones que presenten modelos financieros detallados y los supuestos que sostienen sus propuestas antes de la reunión de octubre.
El contexto tras la retirada de FIFA Forward Enterprise
El giro financiero llega después de la controversia provocada por FIFA Forward Enterprise, proyecto finalmente retirado que contemplaba la entrada de capital privado en activos comerciales de enorme valor, entre ellos los Mundiales masculino y femenino. Sus detractores advirtieron de que esa fórmula podía poner en riesgo la independencia de la organización.
En su comunicación, Infantino defendió que aquella iniciativa comercial no pretendía sustituir las ayudas ya existentes ni las que puedan financiarse con los recursos actuales. Su objetivo, explicó, era permitir una inversión aún mayor en el fútbol.
El presidente de la FIFA reconoció que existen diferencias entre las confederaciones sobre el camino para ejecutar el reparto, pero sostuvo que todos comparten el mismo propósito: beneficiar a la FIFA, a sus asociaciones miembro y al desarrollo del fútbol. La decisión del Consejo del 15 de octubre será determinante para conocer si esa voluntad se traduce en el mayor refuerzo económico directo para las federaciones nacionales de los últimos años.