Olise da a Francia un triunfo agónico ante Bélgica en la Nations League
Francia prolongó su pleno de victorias en la UEFA Nations League con un sufrido 0-1 ante Bélgica en Bruselas, resuelto por Michael Olise en el minuto 88. El conjunto dirigido por Zinedine Zidane dominó de principio a fin, pero necesitó la irrupción desde el banquillo de Olise y Rayan Cherki para derribar el sólido planteamiento defensivo belga.
Datos del partido
| Aspecto | Registro | Contexto |
|---|---|---|
| Resultado | Bélgica 0-1 Francia | Gol de Michael Olise, minuto 88 |
| Posesión | 65% para Francia | Los visitantes controlaron el territorio y el balón |
| Remates | 18 de Francia | Bélgica solo logró dos tiros a puerta |
| Pases | 681 de Francia | Base del dominio sostenido de los franceses |
La selección francesa impuso su circulación desde el inicio frente a una Bélgica preparada para resistir cerca de su área y atacar al espacio. El bloque bajo diseñado por Mark van Bommel contuvo durante gran parte del encuentro los intentos visitantes, pese a que Francia acumuló 18 disparos, seis saques de esquina y 11 centros.
La paciencia fue decisiva para Zidane. Con el empate sin goles instalado en el tramo final, el técnico introdujo a Olise y Cherki en el minuto 77. La modificación cambió el ritmo del ataque: Cherki aportó el último pase y Olise, apenas 11 minutos después de ingresar, definió la acción que entregó los tres puntos a Francia.
Ousmane Dembélé ya había entrado en el 68 por Esteban Lepaul y su velocidad obligó a Bélgica a replegarse todavía más. Ese movimiento abrió espacios para el desenlace final. Lepaul había tenido una noche incómoda entre los centrales Wout Faes Mechele y Ngoy, sin conseguir una intervención determinante antes de su salida.
Camavinga lideró el control francés
Eduardo Camavinga fue la referencia de Francia en el centro del campo. Recuperó balones, firmó cuatro intercepciones y condujo al equipo hacia campo rival en un partido con pocos espacios. A su lado, Lucas Da Cunha sostuvo la posesión hasta el último minuto del tiempo reglamentario, mientras Maghnes Akliouche facilitó la circulación durante sus 77 minutos sobre el césped, aunque sin encontrar el pase definitivo.
Désiré Doué también ofreció desequilibrio y creatividad, retrocediendo para enlazar líneas y participando en varias acciones que terminaron en córner. Bradley Barcola generó peligro por banda, aunque Bélgica le aplicó constantes ayudas defensivas y no logró concretar las oportunidades antes de ser reemplazado en el 77.
Pierre Kalulu fue una salida recurrente por el costado y combinó sus proyecciones ofensivas con atención defensiva. Andy Diouf mantuvo el equilibrio en la última línea, especialmente cuando Bélgica trató de ensanchar el campo durante la segunda mitad.
Seguridad atrás y poca producción belga
Mike Maignan, capitán francés, intervino poco pero respondió cuando fue exigido: realizó dos paradas y mantuvo su portería a cero. La estructura defensiva limitó a Bélgica a un xG de 0,74, reflejo de la escasez de ocasiones claras del equipo local.
Jérémy Jacquet controló con solvencia a Charles De Ketelaere y formó parte de una defensa que sumó 16 despejes. Maxence Lacroix destacó por su capacidad física y su velocidad para corregir transiciones, incluso en un duelo en el que Francia perdió el balance global de disputas aéreas.
Bélgica buscó castigar al contragolpe, pero apenas pudo registrar dos remates entre los tres palos. Francia sostuvo la presión en la zona media, cerró las vías de progresión y evitó que los ataques locales llegaran con continuidad al área de Maignan.
Tras el tanto de Olise, Manu Koné ingresó en el minuto 90 para colaborar en la administración de la ventaja. El triunfo premia la profundidad de plantilla francesa y la lectura de Zidane, cuyas sustituciones ofensivas desatascaron un duelo que parecía encaminado al empate.