Barcelona se inquieta con la recuperación de Lamine Yamal rumbo al Mundial con España
La tranquilidad que busca la selección española con el regreso de Lamine Yamal no termina de calmar a Barcelona. En el entorno del club catalán crecen las dudas sobre cómo se está gestionando la recuperación del extremo, especialmente de cara al debut de España en el Mundial, donde existe el temor de que el futbolista pueda volver a competir antes de completar un proceso plenamente controlado.
Aunque desde el combinado nacional se mantiene un tono optimista sobre la posibilidad de contar con el jugador, en el Camp Nou sostienen que la prioridad debe seguir siendo la prudencia. Su argumento es claro: se trata de un futbolista todavía en plena maduración física y, por lo tanto, la vuelta no puede regirse solo por fechas, sino por garantías reales de carga y respuesta del cuerpo.
La inquietud se ha intensificado tras las últimas declaraciones del seleccionador Luis de la Fuente sobre el estado de forma de varios jugadores clave. Sus palabras han sido interpretadas como una señal de que Yamal estaría cerca de reaparecer, algo que en Barcelona se mira con cautela.
La secuencia sobre el estado de Yamal y el dilema del debut
- De la Fuente aseguró que varios jugadores lesionados, entre ellos Lamine Yamal, están evolucionando “bien” en la recuperación.
- El técnico manifestó que, en principio, el extremo y otros futbolistas (Mikel Merino y Nico Williams) podrían estar disponibles para el primer partido del torneo.
- El mensaje de De la Fuente no se limitó a la disponibilidad: recalcó que la decisión de si juegan o no dependerá de valorar el calendario y las necesidades más allá del choque inicial, más que por un riesgo puntual de lesión.
De la Fuente resumió la idea al referirse a “estos jugadores” (Lamine, Mikel Merino y Nico Williams), indicando que avanzan adecuadamente y que prevé que puedan estar para el primer encuentro, aunque luego se evaluará si conviene utilizarlos. En su planteamiento, el foco va más allá del segundo o tercer compromiso, es decir, no se trata únicamente de llegar, sino de administrar el plan completo del Mundial.
Ese enfoque, aunque suene positivo desde la perspectiva de España, ha trasladado nervios a las oficinas del Camp Nou. La razón es que Yamal arrastra una lesión concreta en el muslo: sufrió una afectación en el bíceps femoral de la pierna izquierda durante el partido en el que Barcelona venció a Celta Vigo el 22 de abril, y desde ese día no ha disputado un encuentro de competición.
La cautela del club no se basa solo en el tiempo transcurrido, sino también en argumentos médicos. Juanjo Brau, ex responsable de fisioterapia en Barcelona, ha señalado los riesgos de acelerar una vuelta que todavía requiere control fino de la carga.
Brau explicó que, en este tipo de procesos, el regreso debe producirse dosificando el esfuerzo, algo que suele chocar con las exigencias de alta intensidad propias de un torneo como el Mundial, donde los ritmos y las demandas físicas son especialmente elevadas.
Además, el especialista remarcó un punto crítico: existe un riesgo real de recaída desde el momento en que el jugador recibe el alta médica y hasta aproximadamente mes y medio después. Ese margen, según su análisis, es especialmente delicado para un futbolista explosivo como Yamal, cuyo rendimiento depende de cambios de ritmo rápidos y de una conducción agresiva, acciones que incrementan la tensión sobre los isquiotibiales.
Calendario del Mundial: el “ventanal” tras la lesión
España tiene previsto iniciar su participación en el Mundial ante Cabo Verde el 15 de junio. Para entonces, habrán pasado 54 días desde la lesión, lo que sitúa a Yamal en el tramo más temprano de la recuperación estimada, en lugar del final de la horquilla habitual de ocho semanas que suele requerir este tipo de dolencias musculares.
Hasta el momento, el extremo todavía no se ha reintegrado por completo al fútbol competitivo tras la lesión. De hecho, no viajó con la selección para el amistoso frente a Perú: permaneció en la base de entrenamiento para continuar un plan individualizado de recuperación.
En Barcelona, el razonamiento que domina es que el riesgo de perder a su jugador durante un periodo más largo, por una posible recaída, pesa más que cualquier beneficio inmediato para el partido inaugural de España. El debate, por tanto, se centra en si conviene priorizar la precaución o aprovechar un posible regreso con el torneo ya en marcha.