Brasil elimina a Estados Unidos del Mundial Sub-20 femenino en penaltis
Estados Unidos quedó eliminado del Mundial Sub-20 femenino de 2026 tras caer ante Brasil por 5-4 en la tanda de penaltis, después de empatar 1-1 en los 120 minutos del duelo de octavos de final. El fallo de Emeri Adames en el primer lanzamiento estadounidense resultó decisivo: las nueve ejecuciones siguientes acabaron en gol.
La selección norteamericana tuvo mayor control durante amplios pasajes del encuentro, pero volvió a pagar su falta de eficacia en el área rival. Brasil apenas registró dos remates a puerta durante el partido, aunque resistió la presión y encontró el camino hacia la siguiente ronda desde los once metros.
Brasil golpeó y Estados Unidos respondió de inmediato
El conjunto brasileño elevó su intensidad tras el descanso y abrió el marcador en el minuto 59. Después de un córner ejecutado en corto, Clarinha envió un centro que Sofia desvió de cabeza hacia el segundo palo para superar a la guardameta Caroline Birkel.
La reacción estadounidense fue rápida. Cuatro minutos después, Ainsley McCammon sacó un disparo desde fuera del área que rozó en una rival antes de entrar y dejó sin opciones a Thaís Lima.
Estados Unidos estuvo cerca de completar la remontada en el minuto 80, cuando Alex Buck aprovechó un rebote y estrelló su remate en el poste. Ya en la prórroga, Linda Ullmark tuvo la ocasión más clara: en el 111 encontró espacio a la espalda de la defensa brasileña, pero su tiro con la derecha se marchó junto al palo lejano.
Un camino irregular desde la fase de grupos
El equipo estadounidense había llegado a los octavos como uno de los mejores terceros de un torneo disputado con 24 selecciones. Su clasificación quedó marcada por un recorrido irregular: empezó con una inesperada derrota ante Italia, que hasta entonces no había ganado un encuentro en un Mundial Sub-20 femenino; luego empató 2-2 frente a Japón y cerró la fase de grupos con un contundente 9-0 contra Nueva Zelanda.
La eliminación supone la segunda peor actuación de Estados Unidos en la historia de la competición, solo por detrás de las salidas consecutivas en la fase de grupos de 2018 y 2022, cuando avanzaban únicamente los dos primeros de cada grupo.
La potencia norteamericana no conquista el título desde 2012, un campeonato que fue el tercero de su historial tras los obtenidos en 2002 y 2008. Desde aquel éxito han pasado seis ediciones sin volver a levantar el trofeo. En 2024, el combinado estadounidense terminó tercero, su mejor resultado desde la consagración de 2012.
El debate por la ausencia de jugadoras profesionales
La convocatoria de este año estuvo condicionada por la falta de disponibilidad de varias futbolistas destacadas. Claire Hutton y Jordyn Bugg, integrantes del plantel que alcanzó el tercer puesto en 2024 y todavía aptas por edad para competir en la categoría, permanecieron en sus clubes de la NWSL.
La seleccionadora Sub-20, Vicky Jepson, calificó como “decepcionante” la ausencia de algunas de las principales jugadoras cuando anunció la lista en agosto. El torneo no coincide con una ventana internacional de la FIFA, por lo que los clubes no tienen la obligación de ceder a sus futbolistas.
Ocho de las 21 convocadas estadounidenses son profesionales, entre ellas Kennedy Fuller, Ullmark y Adames. Fuller sí fue liberada para disputar el campeonato, pero el debate se amplificó antes del torneo con una carta enviada a la FIFA por jugadoras actuales y retiradas, entre ellas Alex Morgan, Crystal Dunn y Marta, además de varias futbolistas Sub-20 como Hutton y la propia Fuller.
El documento pidió que los Mundiales Sub-20 se programen dentro de fechas internacionales para favorecer la presencia de las promesas del fútbol mundial.
La eliminación también alimenta las inquietudes de Emma Hayes sobre la formación de jugadoras en Estados Unidos. La entrenadora de la selección absoluta considera este Mundial como la principal plataforma para preparar el salto al máximo nivel y ha advertido que el país está perdiendo terreno en el desarrollo de futbolistas de esta edad.
“Estoy dando una señal de alarma porque me preocupa”, expresó Hayes en agosto. “Me inquieta mucho la dirección que se está tomando y la falta de experiencias para las jugadoras estadounidenses”.