Cabo Verde vuelve a sorprender: empata 2-2 con Uruguay y sueña en grande
El arranque de Cabo Verde en su primera Copa del Mundo todavía no tiene techo, y todo apunta a que apenas está tomando impulso. La selección insular, que venía de dejar boquiabierta a España como favorita del torneo, volvió a repetir el guion el domingo: rescató un empate 2-2 ante Uruguay tras remontar un marcador adverso.
Kevin Pina se encargó de abrir el marcador con el primer tanto en la historia de Cabo Verde en una Copa del Mundo, firmando el 1-0 desde un tiro libre. Hélio Varela apareció para igualar y completar otra de las actuaciones que han convertido a los africanos en uno de los equipos más inesperados de esta edición ampliada a 48 selecciones, colocándolos con posibilidades reales de meterse en la fase eliminatoria.
La celebración de la afición caboverdiana se extendió desde la jornada anterior, cuando sostuvieron a España en un partido sin goles, hasta el duelo frente a Uruguay. En esta ocasión, Pina ejecutó una acción potente que superó a Fernando Muslera, arquero que se lanzó pero no pudo evitar el 1-0 en el minuto 21, desatando la ilusión de un nuevo golpe de autoridad.
Uruguay respondió antes del descanso: Maxi Araújo y Agustín Canobbio anotaron en los minutos finales de la primera parte con un margen de pocos instantes, y dieron la vuelta al marcador para poner a los charrúas por delante. Sin embargo, Varela, que había ingresado minutos después, encontró el momento justo en el segundo tiempo y, con Muslera demasiado adelantado, cazó el balón para marcar el empate y lograr su primer gol internacional.
El festejo de Varela fue tan expresivo como el gol: saltó para meterse en los brazos de sus compañeros y luego se dejó ver erguido sobre sus hombros. Del otro lado, Muslera y varios futbolistas uruguayos bajaron la cabeza con evidente frustración por haber cedido una ventaja que parecía encaminarse al triunfo.
Este encuentro también volvió a destacar a la figura de Vozinha, el portero caboverdiano que se había convertido en uno de los protagonistas del torneo tras neutralizar a España. En esta oportunidad, tuvo un componente emocional especial: su madre estuvo en las gradas, pero no pudo presenciar el partido inaugural frente a España por no haber podido conseguir una visa.
Además, el duelo dejó un dato histórico en los arcos: fue el primer partido de una Copa del Mundo en el que ambos titulares tenían 40 años o más. Muslera, que registró su decimoctava participación mundialista, cumplió 40 años el 16 de junio, confirmando que la experiencia también tuvo un peso importante en el guion de un partido marcado por la sorpresa.