Irán celebra el “juego hermoso” tras el 0-0 ante Bélgica en SoFi
Amir Ghalenoei, seleccionador de Irán, calificó como “un partido hermoso” lo que su equipo consiguió el domingo en el Estadio SoFi, donde igualó 0-0 ante Bélgica en un duelo marcado por condiciones extremas. Para el técnico, el empate no solo llegó frente a un rival de altísimo nivel, sino que también estuvo atravesado por una serie de obstáculos logísticos que complicaron la preparación durante toda la etapa previa.
Ghalenoei explicó que la travesía y el contexto general fueron determinantes. Entre los factores que señaló estuvieron las ventanas de traslado muy cortas, problemas de visado para ingresar a Estados Unidos y México en las semanas recientes, prácticamente sin margen para organizar el trabajo previo con la intensidad habitual del torneo y, además, enfrentarse a Bélgica, considerada la décima mejor selección del ranking mundial de FIFA.
“Entramos al Mundial en las peores condiciones posibles”, comentó a los periodistas tras el encuentro de la fase de grupos correspondiente al Grupo G, cuando Irán quedó a dos puntos de distancia con dos partidos disputados. “Aun así logramos sacar un resultado contra un gran equipo y con un gran entrenador. Jugamos un fútbol hermoso”.
En lo estrictamente operativo, Irán tuvo una ruta de viaje que incluyó restricciones desde su sede en Tijuana, México, para entrar y salir de Estados Unidos. El plantel aterrizó en territorio estadounidense el sábado por la noche, disputó el partido el domingo y tenía previsto regresar a México también el domingo por la noche.
El técnico también valoró el momento competitivo del conjunto iraní, al recordar que el equipo inició su participación con un 2-2 ante Nueva Zelanda. “Teníamos dos partidos grandes sin perder”, señaló. “Ahora celebramos. Mañana pensamos en Egipto, que es un rival muy fuerte”. Además, remarcó el desgaste que les dejó la agenda: “Necesitamos recuperarnos y luego… tenemos que volar. No tenemos ni tiempo para recuperarnos. Mañana revisaremos el juego de hoy y el de Egipto”.
Consciente de la exigencia, añadió: “Ahora mismo lo principal es recuperarnos. Dieciséis horas, dos vuelos y un partido duro. No creo que nadie pudiera aguantar esto. Y los jugadores dieron todo. Lo que más necesitamos ahora es descansar y reponernos”.
Alireza Jahanbakhsh, futbolista que milita en el fútbol belga y que ingresó desde el descanso en el duelo del domingo, coincidió en la necesidad de que el equipo contara con el cuerpo técnico completo durante el viaje y con tiempo suficiente para adaptarse al lugar donde se juega. Para el extremo, esa es la mínima condición de equidad. “Eso es solo justicia”, dijo. “Pienso que para todos los equipos, y no creo que estemos pidiendo demasiado. Del otro lado, esto forma parte de nuestra cultura: en una situación difícil rendimos mejor. Creo que eso nos unió aún más, y es algo que demostramos hoy. Mostramos mucho carácter y una parte viene de lo que estamos viviendo, obviamente”.
Irán cerrará su participación en la fase de grupos midiéndose con Egipto el 26 de junio en el Lumen Field de Seattle, con el objetivo de alcanzar por primera vez en la historia del país la instancia de eliminación directa. “Ojalá para el próximo partido podamos salir un poco antes”, agregó Jahanbakhsh. “Seattle es una ciudad distinta, un lugar diferente y está más lejos del sitio donde estamos quedándonos en Tijuana”.
Tanto Ghalenoei como el propio Jahanbakhsh destacaron el papel del portero Alireza Beiranvand, clave para mantener con vida a Irán y conseguir un punto valioso. El arquero tuvo varias atajadas decisivas, entre ellas una intervención en su propia línea a mitad del segundo tiempo: un centro de Kevin De Bruyne llegó al área iraní y el balón se desplazó hasta el marco, pero Beiranvand logró sofocar la ocasión antes de que se convirtiera en gol.
“Es uno de los mejores porteros en la historia del fútbol iraní y hoy tuvo uno de sus mejores días”, afirmó el seleccionador. “Tuvo la concentración correcta y nos dio un punto muy valioso”.