Canadá celebra el empuje del estadio y rescata un histórico 1-1 ante Bosnia
TORONTO—El seleccionador canadiense Jesse Marsch señaló que el empuje de la grada canadiense en Toronto fue clave para que su equipo lograra su primer punto histórico en una Copa del Mundo, empatando 1-1 con Bosnia y Herzegovina en el inicio del torneo como coanfitrión.
Datos clave del Canadá vs Bosnia-Herzegovina
| Evento | Dato | Contexto |
|---|---|---|
| Partido | Empate 1-1 | Canadá abre su participación como coanfitrión |
| Goles | Jovo Lukic (primer tiempo) y Cyle Larin (final) | El tanto tardío del suplente canadiense igualó el marcador |
| Asistencia y ambiente | Más de 43.000 asistentes | Grada local que generó un “entorno hostil” para el rival |
| Próximo compromiso | Jueves vs Qatar (Vancouver) | Una victoria acercaría a Canadá a la fase de 32 |
El choque se decidió con un giro tardío: Bosnia y Herzegovina se adelantó pronto gracias a un tanto de Jovo Lukic, pero Canadá reaccionó y, ya desde el banquillo, Cyle Larin firmó el empate definitivo para cancelar la ventaja inicial. De esta manera, los canadienses comenzaron su campaña en el Mundial sumando un punto que quedará marcado como el primero en la historia del país en la competición.
La intensidad en el estadio de Toronto fue notable de principio a fin. Más de 43.000 aficionados coparon las gradas en una atmósfera claramente favorable para la escuadra local, en una noche que terminó por convertirse en el escenario perfecto para que el equipo encontrara energía y reacción cuando el partido se complicó.
Tras el encuentro, Marsch destacó el papel de la afición: “La semana en Toronto ha sido increíble. Los hinchas han estado a un nivel sobresaliente”. El entrenador también subrayó el impacto emocional del gol y el valor histórico del resultado.
“El estadio explotó cuando marcamos. Es el primer punto de Canadá en la historia de un Mundial, así que hay que estar contentos y disfrutarlo. Queremos construir para el futuro, pero sin perder la oportunidad de vivir este presente. También hay que reconocer que el público fue decisivo para que el equipo remontara hasta lograr un punto en el tramo final”, añadió.
Marsch insistió en que el ambiente no solo empujó al conjunto canadiense, sino que lo ayudó a crecer conforme avanzaban los minutos. Según su lectura del partido, la grada se fue intensificando al percibir que el equipo entraba mejor en el juego, especialmente en el segundo tiempo.
“Cuando la afición empezó a sentir que el equipo se estaba asentando en el partido, sobre todo en la segunda mitad, se notaba que animaban con más fuerza, participaban más y empujaban al grupo. Eso es exactamente lo que necesitamos. Queremos que el estadio empuje al equipo, que se genere presión incluso sobre el arbitraje y que se cree un ambiente incómodo para el rival. Lo necesitaremos también en Vancouver. Habrá una gran grada, pero lo importante es que el equipo muestre convicción en su grupo y que eso fue fundamental para nosotros”, explicó.
Después de este arranque con empate, Canadá tendrá un examen inmediato el jueves en Vancouver ante Qatar. Marsch dejó claro que sumar una victoria en ese compromiso sería un paso enorme hacia una clasificación histórica a la ronda de 32.
“Los aficionados en Vancouver los conozco. Es una ciudad futbolera y aman a su selección. Por eso espero un estadio lleno otra vez, con camisetas rojas. Qué increíble fue hoy mirar alrededor y ver todo el rojo, un mar de rojo en el estadio”, afirmó.
El técnico también aseguró que el objetivo será repetir la fórmula del apoyo, buscando que la afición acompañe al equipo desde el inicio para que el grupo se sienta seguro y confiado: “La idea es hacer lo mismo, empujar al plantel desde el principio, que el equipo se sienta querido y con confianza. Eso fue un factor grande para conseguir el punto hoy”.
Jesse Marsch, nacido en Estados Unidos, cantó el himno nacional canadiense antes del partido. Aun así, reconoció que no estaba satisfecho con la manera en que su equipo inició el duelo, ya que se fue abajo tras los primeros 20 minutos. No obstante, consideró que la reacción posterior y los mensajes que transmitió en el descanso ayudaron a enderezar el camino.
“Siento que no hice lo suficiente para preparar al equipo para la primera parte. Pero luego llegó la respuesta en el segundo tiempo y también algunas de las cosas que dije en el entretiempo ayudaron. Lo que quiero es que podamos ofrecerle al país un equipo del que se sienta orgulloso y que las actuaciones reflejen eso. Estoy muy enfocado en lo que quieres construir como entrenador, pero sobre todo me concentro en asegurar que los jugadores estén equipados para ser lo mejor posible”, agregó.
El exentrenador del Leeds añadió que percibió el empate como un resultado justo, aunque admitió que los nervios propios de una ocasión especial influyeron en el rendimiento del conjunto canadiense durante el arranque.
“Hablamos mucho sobre la magnitud del momento y estábamos conscientes de ello. Jugar un Mundial en casa es una situación distinta, se siente diferente. Incluso el estadio se percibía distinto: ahora es más grande, así que no se vivía igual que antes en Toronto. Creo que vamos a aprender de esto. Si miras el Mundial históricamente, hay diferentes escenarios: a veces al principio se siente más tenso, o los partidos arrancan trabados, y con el paso de los minutos los encuentros toman vida. Ahí aparecen dos versiones de los equipos”, sostuvo.
Finalmente, Marsch concluyó que el equipo deberá convertir esta experiencia en una ventaja para lo que viene: “Para nosotros será clave usar este aprendizaje para ser más fuertes, más capaces y mejor preparados para el tipo de partido que queremos jugar”.