Catar rescata el 1-1 ante Suiza en el Grupo B con gol en el descuento
SANTA CLARA, California — Catar dio un paso adelante en su cita mundialista y dejó atrás aquella imagen de hace cuatro años en casa: con un tanto en el tiempo de descuento, empató 1-1 ante la favorita del Grupo B, Suiza, en un duelo que terminó con la sensación de que los helvéticos pudieron llevarse la victoria.
Key takeaways
- Boualem Khoukhi rescató el 1-1 para Catar con un cabezazo en el cuarto minuto de añadido.
- Breel Embolo adelantó a Suiza de penal en la primera mitad tras un episodio relacionado con su visado para entrar en Estados Unidos.
- Suiza disparó 26 veces al arco, su mejor cifra en la historia de la Copa del Mundo, pero no pudo convertir en ventaja.
- En el Levi’s Stadium presenciaron el partido 67.966 espectadores, en una noche marcada por la euforia del gol tardío.
- El empate supuso el primer punto mundialista de Catar en su historia.
El empate llegó cuando parecía que el “deber” suizo se cumplía
El 1-1 llegó con una escena que transformó el guion: Khoukhi firmó el gol de la igualada con un remate de cabeza en el minuto 94+4, dándole a Catar su primera unidad en toda la historia de la Copa del Mundo. El tanto se celebró en Levi’s Stadium, donde se dieron cita 67.966 aficionados.
Además, el tanto catarí se convirtió en uno de los más tardíos para igualar en un partido de fase de grupos y, en general, en el cuarto registro más reciente de un gol que empata dentro del tiempo reglamentario en la historia mundialista.
Para Suiza, el resultado dejó una lectura amarga. Granit Xhaka, mediocampista del equipo suizo, resumió el sentir del vestuario: “Cada empate se siente como una derrota. Nos tenemos que mirar a nosotros mismos. Esta actuación no fue suficiente hoy para ganar”.
Del lado catarí, la celebración fue intensa en el tramo final: varios jugadores cayeron al césped celebrando el tanto y otros corrieron para abrazarse con el resto del plantel.
El técnico Julen Lopetegui también puso el foco en la mentalidad: “Cada empate se siente como una derrota”. Luego, con tono reflexivo, añadió que era necesario ejecutar el plan y cumplirlo: “Tuvimos momentos en los que tuvimos un poco de suerte, pero en el fútbol y en la vida hay que creer y querer esa creencia, y también contar con ese golpe de suerte cuando llega”.
Penal de Embolo y dominio suizo con finalización pendiente
Breel Embolo marcó para Suiza desde el punto penal durante la primera mitad. El antecedente inmediato fue la forma en que el delantero logró entrar en Estados Unidos: apenas una semana antes había sido habilitado para participar después de un problema de visado.
El conjunto helvético volvió a insistir durante todo el encuentro. Llegó a registrar 26 remates al arco, la mayor cifra registrada por Suiza en un partido de Copa del Mundo, un récord que además se remonta a mediciones que datan de 1966 en el torneo. Sin embargo, pese al aluvión de ocasiones, no consiguió aprovechar múltiples oportunidades claras.
Denis Zakaria recibió una pregunta puntual sobre si el empate podía considerarse un golpe duro. Su respuesta fue contundente: “Está claro. No mostramos el tipo de partido que necesitábamos. Tuvimos tantas oportunidades y fallamos tantas frente al arco. Hoy lo pagamos caro”.
Momentos clave: el penal, la advertencia y el “gol del final”
El partido tuvo un punto de quiebre temprano en el minuto 13: Embolo fue derribado por el portero catarí Mahmoud Abunada, quien recibió amarilla por la acción. Abunada quedó tendido boca abajo y pareció inmóvil durante un par de minutos antes de recuperar movimiento y ponerse de pie.
En el minuto 17, Embolo ejecutó el penal con frialdad, colocando el balón en la esquina superior izquierda, lo que desató una fiesta en las gradas ocupadas por aficionados suizos, que entraron en un frenesí de baile y celebración.
El contexto del delantero también marcó la previa: el atacante de 29 años presentó una solicitud urgente de visado en la embajada de Estados Unidos en Berna el 3 de junio, un día después de que le negaran el embarque hacia el país norteamericano para disputar su tercer Mundial. Aquella negativa se vinculó con una condena penal de 2018 que había quedado confirmada en abril.
Un partido en ambiente extraño y con un estadio históricamente ocupado
La tarde de junio en Santa Clara fue inusualmente cálida y Suiza llevó la iniciativa en el control del balón. En el descanso, incluso estuvieron funcionando rociadores para ayudar con el calor.
Levi’s Stadium, casa de los San Francisco 49ers en la NFL, mostró también una postal particular: había miles de asientos vacíos distribuidos por el recinto. El dato contrasta con lo vivido en Copa América hace dos años, cuando Brasil y Colombia reunieron a 70.971 espectadores en un partido de fase de grupos. Además, el estadio había albergado el Super Bowl apenas cuatro meses antes.
En la primera acción relevante, Gregor Kobel, arquero suizo, detuvo un intento en el minuto 2: Edmílson Junior se coló entre líneas y dejó una situación uno contra uno. Kobel volvió a hacerse presente al final: en el minuto 90, atrapó el balón tras un remate cercano de Ahmed Alaaeldin.
Rumbo mundialista: Suiza busca ir más allá y Catar intenta consolidarse
Suiza llega a este tipo de partidos con una aspiración clara: superar lo que logró en la ronda de 16 hace cuatro años, cuando cayó 6-1 ante Portugal. En aquel cruce, Gonçalo Ramos firmó un triplete improbable al entrar en el once en lugar de Cristiano Ronaldo, que estaba en el banquillo. El golpe fue tan fuerte que Xherdan Shaqiri tuvo que pedir disculpas a la afición tras el encuentro.
El camino suizo hacia el torneo fue de solidez: el equipo se mantuvo invicto durante la fase de clasificación frente a Suecia, Kosovo y Eslovenia. Con Murat Yakin al mando, Suiza encadenó cuatro victorias y dos empates para asegurar su sexta presencia consecutiva en la Copa del Mundo. Además, no se ha perdido ninguna edición desde 2002, aunque su tope histórico en el torneo sigue estando en los cuartos de final.
En cuanto a Catar, su clasificación no fue directa: debió avanzar por medio de un repechaje en noviembre, tras superar a Emiratos Árabes Unidos y Omán. El país del Golfo había desaprovechado la oportunidad de avanzar en su grupo durante la fase asiática.
Catar también carga con un antecedente reciente: en el Mundial de 2022 se convirtió en el primer anfitrión en perder sus tres partidos de grupo. Allí cayó ante Senegal, Ecuador y Países Bajos. En esa edición, su único gol llegó en la derrota 3-1 contra Senegal.
En la elaboración de esta cobertura colaboraron datos de Associated Press y ESPN Research.