Ceferin lanza advertencia a Infantino: el aislamiento se agrava en la FIFA
La crisis en la cima del fútbol mundial se agrava con cada día que pasa. Gianni Infantino enfrenta un escenario de aislamiento creciente tras el polémico intento de atraer inversión privada para el futuro de los Mundiales, una estrategia que detonó una reacción en cadena y empujó a varias confederaciones a plantearse acciones de máxima presión. En este contexto, el presidente de la UEFA, Aleksander Ceferin, confirmó que no competirá por el cargo más alto y adelantó que el desenlace podría pasar por una salida o por una confrontación directa en la elección de marzo.
Resumen del conflicto en la cúpula del fútbol
| Hecho | Fecha / momento | Impacto |
|---|---|---|
| Posible moción de censura y reuniones para valorar un “no” a Infantino | En curso | UEFA, CONCACAF y AFC analizan un voto de falta de confianza |
| Elección presidencial y congreso de decisión | Marzo / congreso en Marruecos | Si no dimite, aparece un candidato rival; el congreso podría forzar cambios |
| Ceferin se descarta para el máximo puesto | Confirmado públicamente | Evita entrar en la carrera y se concentra en su mandato actual |
El pulso tiene como telón de fondo las propuestas —finalmente abortadas— para incorporar capital privado de cara a los próximos Mundiales. La reacción no se limitó a un desacuerdo técnico: el episodio derivó en un fuerte rechazo y en acusaciones de “decepción” que, según el ambiente interno, elevaron la temperatura política dentro del sistema federativo.
En paralelo, se reporta que dirigentes europeos llegaron a considerar incluso un boicot amplio de competiciones de FIFA. Mientras tanto, UEFA, CONCACAF y AFC comenzaron a evaluar la posibilidad de una moción de falta de confianza como vía para frenar el rumbo de la presidencia.
Ante el terremoto, Aleksander Ceferin trazó su postura con claridad. En declaraciones en el podcast The Rest Is Politics, el máximo dirigente de la UEFA aseguró que no tiene interés en presentarse al puesto más alto. Para justificarlo, señaló dos motivos: por un lado, dijo que ama trabajar en su confederación y que ha llegado el momento de “disfrutar la vida” además de la actividad institucional; por otro, sostuvo que su credibilidad sería mayor si no se involucra directamente en la pugna electoral.
Ceferin, además, no ocultó que ve acercarse una definición dura. Afirmó que “las cosas cambian cada día” y planteó un escenario de dos caminos. El primero: que Infantino asuma que no cuenta con el respaldo necesario, no solo en términos políticos para quienes votan, sino también con apoyo de la comunidad futbolística en general, incluyendo aficionados, jugadores actuales, exjugadores y entrenadores. El segundo: que Infantino acuda a las elecciones de marzo, aunque Ceferin anticipa que en ese caso sugiere que habría un candidato en contra, aunque todavía no sabe quién sería.
El aislamiento europeo de Infantino marca, según el contexto descrito, un giro radical respecto a 2016. En aquel entonces, el exsecretario general de UEFA había apoyado fuertemente su candidatura a la presidencia de FIFA desde el continente europeo. Sin embargo, hoy varias asociaciones se han desmarcado: se menciona que federaciones del Reino Unido y de la República de Irlanda, entre otras, han retirado formalmente su respaldo.
Para contrarrestar la rebelión, FIFA intentó presentar la oposición como una agenda elitista impulsada por Europa. Ceferin respondió con contundencia al cuestionar esa narrativa y advirtió que el propio Infantino forma parte de Europa. En esa línea, recordó que fue respaldado por UEFA, un detalle —dijo— que “parece haber olvidado” en medio del conflicto.
La decisión final sobre el liderazgo de FIFA se encamina hacia el congreso que se celebrará en Marruecos. En el panorama descrito, Infantino todavía conserva lealtad en confederaciones de África y Sudamérica, pero la posibilidad de un voto coordinado de falta de confianza podría abrir una vía inédita para un cambio de régimen.
Si Infantino no presenta su renuncia, la aparición de un candidato alternativo se considera casi inevitable en el corto plazo. Por ahora, el presidente de FIFA mantiene una postura desafiante, y el fútbol mundial queda a la espera de quién dará el paso formal para disputar el control de la presidencia.