Cheikhou Kouyaté se retira por un problema cardíaco congénito
Cheikhou Kouyaté ha puesto fin a su carrera como futbolista profesional después de recibir una recomendación médica concluyente por un problema cardíaco congénito que lo acompañó durante toda su etapa competitiva. El centrocampista senegalés, con recorrido en la Premier League con West Ham, Crystal Palace y Nottingham Forest, reveló que jugó durante años bajo controles periódicos y asumiendo personalmente los riesgos de su condición.
El exinternacional de Senegal explicó que la anomalía fue detectada desde su nacimiento y que nunca desapareció en las pruebas médicas realizadas por sus clubes ingleses. Durante su etapa en Inglaterra, se sometía a revisiones cada seis meses, en las que los especialistas volvían a advertirle de la situación.
“Tengo este problema de corazón desde que nací y jugué con él”, relató Kouyaté. El mediocampista aseguró que, tras cada evaluación, aceptaba por escrito la responsabilidad ante cualquier posible incidente relacionado con su salud durante su actividad deportiva.
Controles constantes y una decisión personal
Kouyaté señaló que firmó documentos de exención para que las entidades en las que militó no asumieran consecuencias si sufría una tragedia sobre el terreno de juego. Pese a las advertencias médicas, optó por continuar compitiendo para evitar un retiro prematuro.
El futbolista mantuvo el problema en privado durante buena parte de su carrera. Según contó, no informó ni a sus familiares ni a los médicos de la selección senegalesa, convencido de que comunicarlo podía obligarlo a abandonar el fútbol antes de tiempo.
“Nunca dije nada porque no quería que me hicieran dejar de jugar demasiado pronto”, explicó. “Ni mi familia ni los médicos de la selección conocían mi situación”.
El dolor en condiciones exigentes
La afección se hacía especialmente perceptible cuando jugaba a gran altitud o en contextos de mucho calor. Kouyaté describió un dolor intenso durante y después de los partidos, similar a un fuerte pinchazo lateral, que solía prolongarse durante unos cinco minutos.
Tras esos episodios, padecía calambres dolorosos al término de los encuentros. Las molestias podían mantenerse hasta 24 horas antes de desaparecer, aunque el jugador decidió convivir con ellas sin hacerlas públicas.
Anderlecht y el paso hacia los banquillos
La decisión definitiva llegó después de una reciente revisión médica. Anderlecht lo había contactado durante el verano con una propuesta para incorporarse como jugador y, al mismo tiempo, comenzar su formación como entrenador. Sin embargo, el examen previo cambió el rumbo de ese plan.
El médico que lo evaluó le aconsejó dejar de jugar, una indicación que Kouyaté aceptó para cerrar su etapa profesional. Con las botas ya colgadas, su futuro apunta ahora a los banquillos, una vía que el club belga le había planteado como inicio de una nueva carrera dentro del fútbol.