Cristiano Ronaldo podrá volver a ser convocado por Portugal para los compromisos de noviembre de la Liga de Naciones, después de que la sanción de 30 días impuesta por la Federación Portuguesa de Fútbol quedara cumplida con efecto retroactivo desde el 30 de septiembre. El delantero también deberá abonar una multa de 255 euros por abandonar la concentración durante la ventana internacional de septiembre.
El episodio se produjo tras el triunfo por 2-1 ante Noruega, una noche especialmente tensa para el atacante. Jorge Jesus lo mantuvo como suplente y no le dio minutos, pese a haberle pedido que realizara ejercicios de calentamiento. Ronaldo decidió marcharse posteriormente de la concentración, una conducta que derivó en la apertura del expediente disciplinario.
El Consejo Disciplinario de la federación consideró probada la infracción y dictaminó que el futbolista incurrió de forma intencionada, en una única ocasión, en la falta recogida en el artículo 160.1 de su reglamento disciplinario. La resolución incluye el mes de suspensión y una penalización económica de 2,5 unidades, fijada en 255 euros.
La cuantía ha generado atención por su escaso impacto en las finanzas del delantero. Ronaldo percibe en Al-Nassr un salario cercano a las 488.000 libras diarias, por lo que el importe de la multa, equivalente a unas 215 libras, representa apenas unos segundos de sus ingresos en Arabia Saudí.
El capitán portugués ya había reconocido que cometió un error y aceptó que correspondía una medida disciplinaria. Sin embargo, persiste su malestar con Jesus, con quien coincidió la pasada temporada en Al-Nassr, un antecedente que añade tensión a la próxima lista de la selección.
Disponible para los duelos de noviembre
Portugal afrontará dos partidos determinantes de la Liga de Naciones el 14 y el 17 de noviembre, frente a Dinamarca y Gales. Al estar agotada la suspensión antes de esas fechas, Ronaldo no tendrá impedimento reglamentario para participar. La decisión final quedará en manos de Jorge Jesus, que deberá determinar si vuelve a contar con el máximo goleador histórico del combinado nacional tras el conflicto de septiembre.