David Sullivan demanda a la BBC por 150 millones de libras por difamación
David Sullivan ha presentado una demanda por difamación ante el Tribunal Superior del Reino Unido contra la BBC por el documental Predator: The Billionaire Football Boss. El empresario, vinculado durante más de tres décadas al fútbol inglés y propietario del 38,8% de West Ham, reclama 150 millones de libras y niega de forma tajante cualquier conducta ilícita.
La demanda contra la BBC
El procedimiento judicial gira en torno a un programa que recogió acusaciones de siete mujeres sobre el comportamiento de Sullivan durante las décadas de 1980 y 1990. El directivo sostiene que la cadena difundió esas denuncias como si acreditaran una conducta continuada de explotación sexual criminal durante 30 años, pese a que, a su juicio, se trataba de testimonios históricos discutidos y sin corroboración.
En su reclamación, Sullivan acusa a la BBC de actuar con una indiferencia temeraria hacia la verdad y de ignorar deliberadamente elementos relevantes relacionados con las quejas. Además de la compensación económica, solicita que el documental sea retirado de las plataformas de la corporación pública y que se impida una nueva difusión de las acusaciones, invocando la sección 13 de la Ley de Difamación del Reino Unido.
La BBC no ha realizado comentarios sobre el litigio.
El impacto económico que alega Sullivan
El empresario asegura que la emisión tuvo consecuencias inmediatas en sus negocios. En su versión, el documental provocó distanciamiento comercial, problemas con entidades bancarias y pérdidas cuantificables para sus inversiones inmobiliarias, de capital privado y corporativas.
También sostiene que no se tuvo en cuenta el malestar acreditado médicamente que le causó la publicación del programa.
- Indemnización solicitada: 150 millones de libras.
- Demandado: la BBC.
- Objeto de la disputa: el documental Predator: The Billionaire Football Boss.
- Testimonios incluidos en el programa: siete mujeres.
- Medidas adicionales solicitadas: retirada del contenido y veto a futuras publicaciones de las acusaciones.
Su salida de West Ham y la postura del club
Sullivan dejó sus funciones en West Ham después de que trascendieran acusaciones relacionadas con su vida personal. Al confirmar su dimisión como director, el club explicó que había sido informado de la próxima publicación de graves señalamientos históricos.
El propio Sullivan calificó las acusaciones de incorrectas desde el punto de vista factual. West Ham subrayó con rapidez que ninguna de ellas guardaba relación con la entidad ni con sus actividades, una postura que el empresario reforzó al indicar que los hechos denunciados no se vinculan con sus más de 30 años dentro del fútbol.
Además, consideró que este tipo de acusaciones eran, en su opinión, una consecuencia previsible de sus anteriores negocios en la industria del entretenimiento para adultos.
Una posible batalla judicial prolongada
A pesar de su renuncia al cargo de director, Sullivan conserva una participación del 38,8% en West Ham. También se ha informado de que estaría dispuesto a vender sus acciones en el club de Championship.
El Tribunal Superior deberá resolver ahora la demanda por difamación. El caso puede abrir un proceso largo entre Sullivan y la BBC, con implicaciones económicas y reputacionales para ambas partes.