De Bruyne pone freno a Enzo: aún no está al nivel del belga en el City
Kevin De Bruyne salió al paso de las comparaciones con Enzo Fernández, el mediocampista argentino que dio el salto al Manchester City y ya empieza a recibir el sambenito de “sucesor” en el Etihad. El belga, icono de los Citizens, reconoció el potencial del nuevo fichaje, pero pidió cautela: por ahora considera que aún no está ni cerca del nivel que él mostraba en su etapa de máximo rendimiento.
De Bruyne enfría el “sucesor de De Bruyne” en el City
| Dato | Detalle |
|---|---|
| Declaraciones | Kevin De Bruyne pidió prudencia con las comparaciones con Enzo Fernández |
| Número elegido | Enzo Fernández tomó la camiseta 17 en el Manchester City |
| Motivo del 17 | Dijo que se relaciona con su etapa inicial con la selección nacional |
| Valor del fichaje | El City habría pagado 125 millones de libras, récord británico |
El debate creció con fuerza entre los aficionados tras el desembarco del ex jugador del Chelsea en el Etihad. Muchos lo señalaron como el relevo natural del belga, pero De Bruyne no quiso alimentar esa narrativa en caliente. “Llamar a Fernández mi sucesor me parece exagerado”, afirmó, dejando claro que su lectura es más exigente: Fernández, dijo, tiene calidad y margen de mejora, aunque todavía no muestra —a su juicio— el nivel que él alcanzó en el City.
En su valoración, el campeón belga sostuvo que el argentino puede volverse un mediocampista clave con el tiempo. Sin embargo, remarcó la distancia actual con su propio rendimiento en Manchester: “Si somos honestos, no está cerca de ese nivel”, sentenció. Con ese mensaje, De Bruyne intentó marcar el listón sin negar el talento, pero evitando que el peso del apodo condicione el desarrollo del jugador.
El City también hizo visible la nueva etapa con una decisión simbólica: Enzo Fernández eligió el número 17. En la historia reciente del club, ese dorsal se asoció durante una década a la creatividad y el impacto del propio De Bruyne, en una etapa repleta de títulos. Aun así, el argentino aclaró que no buscó replicar una leyenda con una elección calculada, sino que el número tiene un significado personal.
Durante su presentación, Fernández explicó que le gusta el 17 “porque encarna quién soy”. Además, agregó el motivo emocional y formativo: fue su primer número en la selección nacional, por lo que eligió esa cifra con orgullo, en vez de convertirla en un guiño directo al legado del belga.
La operación, además, no ha pasado desapercibida por el componente económico. El fichaje se movió en cifras altísimas: el City habría igualado un récord británico para hacerse con el ganador del Mundial, con un desembolso de 125 millones de libras. Y, precisamente por ese contexto, De Bruyne también lanzó una advertencia sobre cómo se interpreta el precio.
El mediapunta belga consideró que el valor de mercado no garantiza automáticamente una categoría de élite en el campo. “A veces siento que lo han sobrevalorado por el precio y por lo que logró con Argentina”, comentó, enfatizando que 125 millones no convierten por sí solos a un jugador en “mediocampista de mundo”. En su visión, Fernández todavía tiene “mucho por demostrar” y, si quiere ser sucesor, tendrá que ganárselo con actuaciones sostenidas en el césped.
De Bruyne cerró el mensaje con una frase que resume la tensión del momento: ponerse la camiseta 17 es una cosa, “reemplazar a Kevin De Bruyne” es otra completamente distinta. En paralelo, Fernández mostró un enfoque diferente: lejos de dejarse arrastrar por el ruido, se centró en el reto deportivo.
El argentino destacó su ilusión por volver a trabajar con Enzo Maresca, con quien ya coincidió antes, y subrayó el atractivo del proyecto del City. “Todos quieren estar en un club así porque se sabe lo bien gestionado que está”, afirmó al llegar. Fernández se declaró listo para el desafío de ayudar al equipo a seguir ganando trofeos, convencido de que se trata de una entidad construida para el éxito.