De Zerbi admite falta de confianza y físico en un Tottenham sin gol
Tottenham sigue sin encontrar respuestas en ataque. El empate 0-0 ante Everton, este sábado, prolongó a cuatro partidos la sequía goleadora de los Spurs en el arranque de la Premier League, una racha especialmente llamativa después de una inversión cercana a los 400 millones de libras en el mercado estival. Roberto De Zerbi reconoció que su equipo aún carece de la preparación física y la confianza necesarias, aunque pidió calma y defendió que hay señales para creer en la recuperación.
El conjunto londinense dominó buena parte de la primera media hora y generó una impresión positiva desde el juego, pero no logró convertir ese control en ocasiones suficientes ni en goles. Tras el descanso perdió intensidad y acabó dejando escapar el impulso inicial, en un encuentro que terminó con abucheos desde las gradas.
El técnico italiano vinculó el irregular comienzo a una pretemporada condicionada por lesiones y a la integración tardía de varios fichajes. Omar Marmoush y Sávio se incorporaron recientemente al trabajo junto a Dominic Solanke y James Maddison, por lo que el grupo apenas ha podido entrenar de forma completa desde hace dos jueves. “Estamos en una etapa de reconstrucción y empezamos tarde con varios jugadores”, explicó De Zerbi.
Para el entrenador, el Tottenham mostró durante media hora que tiene capacidad para desarrollar el fútbol que pretende, pero necesita sostener ese nivel durante todo el partido. Admitió que el plantel perdió energía, un aspecto que atribuyó a una condición física todavía insuficiente y en proceso de mejora. También señaló un problema de toma de decisiones: pese a la calidad de la circulación, sus futbolistas remataron demasiado poco.
Lesiones, Mundial y un proceso todavía abierto
De Zerbi recordó que varios integrantes de la plantilla llegaron con carga acumulada tras participar en el Mundial y que la preparación se vio afectada por contratiempos físicos. Mateus Fernandes y Micky van de Ven se lesionaron durante la gira de pretemporada en Australia y no pudieron completar el trabajo previsto; Solanke también sufrió problemas físicos. El objetivo, remarcó, pasa por extender el buen rendimiento inicial hasta los 90 minutos y elevar la concentración durante el último tramo de los encuentros.
“No soy optimista ni pesimista: intento ser realista”, resumió el técnico. “Si el equipo puede jugar así durante 30 minutos, demuestra que sabe hacerlo. Ahora debemos llevarlo a todo el partido”. De Zerbi consideró además que un triunfo ante Everton habría cambiado por completo la percepción sobre el desempeño de sus jugadores.
El entrenador comparó la situación actual con la que encontró al asumir el cargo a finales de marzo, cuando el club estaba cerca del descenso tras el breve y fallido ciclo de 44 días de Igor Tudor. Por ello, insistió en que la transformación no puede producirse de manera inmediata, pese a la presión por los resultados y al elevado gasto realizado durante el verano.
De Zerbi rescató, no obstante, la actitud del equipo tanto frente a Everton como en el anterior partido ante Nottingham. Aseguró que no tiene reproches hacia el compromiso ni el comportamiento de sus futbolistas, y les transmitió un mensaje claro después del nuevo empate: conservar la confianza, trabajar con serenidad y detectar de forma individual los aspectos que cada uno debe corregir para terminar con la falta de gol.